Polémica liberación de 31 ‘ángeles del infierno’

Canadá Jun 3, 2011 at 12:00 am

La decisión del juez compromete uno de los mayores casos criminales de la historia en la provincia

El gobierno de Quebec rechazó ayer rotundamente la lógica que se encuentra tras la impactante decisión de un juez de esta provincia de liberar a 31 motociclistas pertenecientes a la famosa banda de los Ángeles del Infierno (Hells Angels), un grupo que se mueve a menudo en los límites de la ley.

Los detenidos estaban acusados de tráfico de drogas y de pandillaje. El polémico veredicto del juez, emitido el martes, se basa en el argumento de que el sistema judicial de la provincia está demasiado sobrecargado como para poder procesar a los 155 sospechosos de esta banda que fueron detenidos en una gran redada policial en 2009.

En consecuencia, James Brunton, del Tribunal Superior de Quebec, ha decidido liberar a aquellos arrestados con delitos menos graves (los que siguen detenidos afrontan cargos que incluyen asesinato, gangsterismo, narcotráfico y conspiración, en lo que podría ser uno de los mayores casos en la historia canadiense). El fiscal de la Corona ha apelado la decisión judicial.

El caso ha intensificado las críticas contra el gobierno provincial, a quien sus críticos hacen responsable de un sistema judicial fallido. Pauline Marois, líder de la oposición, acusó a los liberales de Jean Charest de haber “convertido en una chapuza el mayor juicio de la historia de Quebec”.

“Durante meses, el gobierno insistió en que quería ver a los delincuentes en la cárcel, no en la televisión”, dijo Marois durante una acalorada discusión en la legislatura provincial. “Ayer lo que vimos en la televisión fueron delincuentes saliendo de la cárcel”. “Con esta sentencia condenatoria, estas consecuencias desastrosas, ¿cómo nos pueden pedir que sigamos teniendo confianza en el ministro [provincial] de Justicia y en el fiscal jefe de Quebec?”, añadió.

Charest le contestó que tiene “total confianza”, tanto en el ministro de Justicia como en sus colegas. “Quebec ha realizado importantes esfuerzos en las investigaciones para meter a estos motociclistas a la cárcel”, dijo sobre la operación, añadiendo que “estamos decididos a hacer todo lo necesario para asegurar que los acusados se enfrentarán a la justicia”.

Por su parte, el juez Brunton explicó que el sistema judicial está sobrecargado, y que es simplemente incapaz de proporcionar la mano de obra necesaria para juzgara todos los detenidos de un modo razonable”.

Los juicios de los otros 124 sospechosos se celebrarán en una serie de cara a cara multitudinarios, en los que se procesarán al mismo tiempo los casos de decenas de acusados.

Unos 2.200 testigos han sido llamados a un caso cuyas pruebas almacenadas ocupan cuatro discos de computadora. equivalentes a 145 kilómetros de papel impreso.

Brunton criticó al ministro provincial de Justicia, Jean-Marc Fournier, y al director de procesos penales por haber asumido que el sistema de justicia podría manejar un caso de semejante magnitud en un tiempo razonable. “Los retrasos estaban impidiendo a los acusados tener un juicio justo”, señaló.