El Departamento de Ciudadanía inició ya el proceso de revocatoria de algunas ciudadanías canadienses

Inmigración Inmigrando a Canadá Oct 25, 2011 at 11:02 am

Hace pocos días recibí el primer caso de una persona a quien el Gobierno de Canadá le va a revocar la ciudadanía por haber cometido fraude en el momento en que hizo la solicitud para obtener la ciudadanía canadiense. Este es uno de los primeros casos de este tipo que se ha visto desde que el ministro de Inmigración aseguró que se revocarían aproximadamente 1.800 ciudadanías de ciudadanos canadiense que obtuvieron ésta a través de prácticas fraudulentas.

La obtención de la ciudadanía canadiense a través de un fraude puede haber sucedido por distintas maneras: la persona puede haber obtenido la ciudadanía, por ejemplo, sin declarar que había sido encontrada culpable de un crimen (en cuyo caso tendría que haber esperado tres años para poder solicitar la ciudadanía), y hasta ahora se descubrió esta situación. También puede haber sido una persona que obtuvo su residencia permanente de manera fraudulenta y obviamente después obtuvo la ciudadanía, en ese caso, dado que la residencia permanente no era válida tampoco es válida la ciudadanía y se puede revocar ésta automáticamente.

Pero los casos más comunes son los casos de personas que solicitaron la ciudadanía mintiendo en cuanto al cumplimiento del término de residencia en Canadá que requiere el Acta de Ciudadanía para las personas que la van a solicitar. El Acta de ciudadanía requiere que la persona haya vivido en Canadá por 1095 días en los cuatro años antes de hacer el trámite, y hay mucha personas que sin cumplir con ese tiempo específico han solicitado la ciudadanía y ahora la información ha llegado al Departamento de Ciudadanía y se las van a revocar.

Hay que tener en cuenta que este tipo de información le puede llegar al Departamento de Ciudadanía por medio de los consulados: por ejemplo, si la persona fue a un consulado a sacar una visa para poder regresar a Canadá porque se le había vencido su residencia permanente, eso quedó registrado en el consulado y el consulado puede haber mandado la información.

También puede haber llegado por medio del Canadian Border Services Agency o de cualquier oficina de inmigración o ciudadanía, o también a través de un “lapicero venenoso”, que es algún pariente, amigo o alguien que sabe del fraude cometido y que lo reportó al Departamento de Inmigración.

Pero, ¿Qué sucede en estos casos? El ministro de Inmigración o sus delegados envían una carta a la persona involucrada (la cual suele ser una carta certificada o puede también ser entregada en persona por un delegado), la cual básicamente dice que el ministro de Inmigración ha hecho una solicitud para que se le revoque la ciudadanía a esta persona, y se le da 30 días para informar si va a presentar una apelación ante la Corte Federal.

Con la carta informándole la intención de revocarle la ciudadanía también va a llegarle una copia de toda la prueba que tiene el Departamento de Ciudadanía para poder hacer ésto. Por ejemplo, si la persona dijo al entrar a Canadá que había estado fuera del país por tres años y que estaba regresando, y al mes solicitó la ciudadanía canadiense, en este caso hay evidencia innegable de que la persona no cumplió con el tiempo necesario para iniciar su tramite de ciudadanía. En el caso de una persona que tiene record criminal, obviamente si hay una sentencia por parte de la corte meses previos a que la persona solicitara la ciudadanía canadiense, esas son pruebas irrefutables.

La persona tendrá entonces que tomar la decisión si quiere que el caso llegue a la Corte Federal, porque en este tipo de situaciones ir a la Corte no tiene sentido ya que la Corte va a fallar que el ministro tenía razón y por lo tanto va a declarar que la ciudadanía puede ser revocada.

Pero en casos donde hay errores en las acusaciones, la persona puede decidir que se presente el caso ante la Corte Federal.

Los trámites ante la Corte Federal pueden tomar de dos a tres años, pero mientras ese proceso se está dando la persona sigue siendo ciudadana canadiense con todos los derechos que tiene cualquier ciudadano canadiense hasta el momento en que se termine con el caso y eventualmente se le revoque la ciudadanía. Si la Corte Federal llega al fallo de que la persona en realidad ha cometido fraude, entonces el juez va a confirmar que a la persona se le revoque la ciudadanía.

Si el fraude fue solamente con la ciudadanía, por ejemplo que la persona no cumplió con los 1095 días que manda la ley o que la persona tenía record criminal y por lo tanto no calificaba para hacerse ciudadano, entonces se le quita solamente la ciudadanía pero la persona continua siendo residente permanente en Canadá. En este caso tendrá que esperar cinco años después de que se le revoque la ciudadanía para después poder solicitar nuevamente la ciudadanía.

En caso de que a la persona se le revoque la ciudadanía porque ha obtenido la residencia permanente por medio de fraude, como por ejemplo si se ha descubierto que el matrimonio que lo trajo a Canadá como residente permanente es fraudulento, en ese caso se le revoca la ciudadana y también la residencia permanente.

En el caso que llegó a mi oficina, lamentablemente la información que tiene el Departamento de Inmigración y lo dicho por la persona misma son en realidad ciertos dado que la persona estuvo fuera del país por muchísimo tiempo, tuvo suerte de regresar, pero cuando hizo la solicitud para la ciudadanía no cumplía con el tiempo necesario para pode hacer este trámite. Entonces en este caso no hay mucho que argumentar ante la Corte Federal, y por lo tanto el consejo a la señora es no haga nada, que le van a quitar la ciudadanía pero que después de cinco años puede volver a solicitar la ciudadanía si así lo quiere, o si no se queda como residente permanente.

El problema en este tipo de casos se da cuando el Departamento de Inmigración toma riendas en el asunto después de que la corte decide que la persona perdió la ciudadanía e intentan quitarle también la residencia. Si la persona estuvo fuera del país más del tiempo requerido para continuar siendo residente permanente, corre el riesgo de que se le haga un reporte alegando de que también ha perdido la residencia. En este caso si la persona obtuvo la residencia permanente de manera legal pero hubo un tiempo que estuvo fuera, por ser residente permanente va a tener derecho a una apelación ante la Corte de Apelación de Inmigración y ahí se peleará la situación.

Para finalizar quiero dar un consejo para las personas a quienes les han llegado estas cartas: no se desesperen porque este es un proceso bastante largo si deciden ir a la Corte Federal, y mientras tanto siguen teniendo su ciudadanía hasta el momento en que se decida que no. Pero es muy importante que contacten a la brevedad posible con una persona que conozca bien las leyes de ciudadanía e inmigración y los pueda asesorar adecuadamente, a fin de que hagan todos los movimientos que de acuerdo a la ley deben hacer para tratar de conservar ya sea su ciudadanía canadiense o su residencia permanente en el país.

vilma@filici.com