Cinemania 2011

Cine Hablemos de Cine Nov 4, 2011 at 3:05 am

Un fotograma de la película 'Polisse'

A pesar de que Montreal es una ciudad esencialmente francófona, todos los años para esta misma fecha tiene lugar CINEMANIA, el festival de filmes hablados en francés y con subtítulos en inglés. Para esta 17ª edición, que comenzó este jueves y proseguirá hasta el 13 de este mes, la programación incluye 35 filmes de los cuales 22 de los mismos constituyen primicia para América del Norte y Canadá.

El festival comenzó con POLISSE, tercer largometraje de la actriz francesa Maïwenn Le Besco, que este año fue distinguido en Cannes con el Premio del Jurado. Su tema versa sobre el trabajo cotidiano realizado por los policías de la Brigada de Protección de Menores (BPM) en Francia. Entre varios de sus casos se encuentra la acción emprendida contra pedófilos, los arrestos de carteristas, las audiencias que tienen lugar sobre padres que maltratan a sus hijos y las deposiciones realizadas por los menores, aspectos vinculados con el despertar sexual de los adolescentes y sobre todo las relaciones solidarias y/o complicadas que se crean entre los miembros de la brigada. Dado que el número de incidentes considerados excede la posibilidad de ser englobados dentro del marco de un solo film, algunos de los mismos son resueltos precipitadamente. Con todo, la directora logra un relato honesto sobre los problemas enfrentados por la organización con la ilustración de algunos casos que impactan emocionalmente. El calificado elenco está integrado por la propia realizadora, Karin Viard, Marina Foïs, Nicolas Duvauchelle, Joey Starr y Sandrine Kiberlain.

Otro film de interés es MY PIECE OF THE PIE (Ma part du gâteau), donde Cédric Klapisch ilustra un relato de connotaciones sociales. Inspirándose en la situación que atraviesa la economía en los últimos años, el realizador presenta a France, madre divorciada de tres hijos, quien habiendo trabajado por más de 20 años en una fábrica de Dunkerque se ve en situación difícil cuando la usina cierra sus puertas; tratando de solucionar su grave problema, ella tienta suerte en París y al hacerse pasar como una inmigrante logra que la contraten como empleada doméstica para Steve, un super trader que se desenvuelve en el mundo de las finanzas y del jet set. A pesar del cuento de hadas que al principio cree vivir, France se lleva una gran sorpresa al imponerse del rol que Steve jugó para que la fábrica dejase de operar. En tono de comedia agridulce, Klapisch no deja de soslayar las consecuencias de la crisis internacional de 2008 lanzando una sutil crítica al despiadado mundo de las finanzas, con el resultado de haber logrado un film agradable y bien interpretado por Karin Viard y Gilles Lellouche en los roles protagónicos.

De gran calidad es el film LE HAVRE que en ocasión de su estreno en Cannes mereció la adhesión de la mayoría de los críticos. Dirigido por el director finlandés Aki Kaurismäki, su acción transcurre en la ciudad portuaria de Le Havre, ubicada al noroeste de Francia. El drama de la inmigración ilegal es abordado a través de la figura de un ex escritor retirado (André Wilms) ahora convertido en bohemio lustrabotas, cuya vida rutinaria se altera cuando encuentra y decide proteger a un niño indocumentado proveniente de Gabón que huyó de un contenedor. Como en toda su filmografía, este gran realizador recurre a un humor frío y convincente, dentro del contexto de un relato de encomiable fraternidad. Todo el film discurre como una fábula impregnada de entrañable humanidad que sutilmente critica la política represiva de Francia con respecto a la inmigración proveniente de África.

Carole Bouquet y André Dussollier, en 'Unforgiveable'

En UNFORGIVEABLE (Impardonnables), el veterano realizador André Techiné considera la relación sentimental de Francis (André Dussollier), un novelista francés viudo de edad madura que llega a Venecia para escribir un nuevo libro, con Judith (Carole Bouquet), una expatriada francesa que trabaja como agente inmobiliaria. Un año después, la pareja ya casada vive en la cercana isla de Sant’ Erasmo y todo marcharía sobre rieles sino fuera por la actitud celosa de Francis quien comienza a sospechar que su esposa podría estar engañándolo; a todo ello, la desaparición de la atractiva hija del escritor agrega cierta nota de tensión a la gama de emociones que se van suscitando a través del relato. Muy bien interpretado y abordando algunos temas de interés como el amor en una segunda etapa de la vida, el deseo, la fidelidad y el sentimiento de culpa, Téchiné logra un relato de estilo clásico, bien filmado y actuado que atrae en su descripción de algunas de las fobias humanas; si bien las crisis personales no siempre llegan a resolverse de la mejor forma deseada, el film adopta una actitud promisoria y positiva.

Un drama político es lo que trata THE MINISTER (L’exercise de l’état) de Pierre Schoeller donde sin concesión alguna el director Pierre Schoeller expone las dificultades que entraña el arte del buen gobierno a través de las experiencias atravesadas por un ministro de estado en el ejercicio del poder. Olivier Gourmet anima a Bertrand Saint-Jean, el ministro de referencia que tiene a su cargo la cartera de Transportes y que súbitamente es despertado a mitad de la noche recibiendo la noticia de un grave accidente de un autobús; a partir de allí comienza un largo y complejo laberinto donde el alto funcionario debe actuar adoptando diferentes facetas dentro de un contexto donde se impone el “compromiso”, caos, concesiones, traiciones, y a la postre conflictos personales que erosionan los ideales y principios éticos que uno creía firmes e indestructibles. Con un ágil ritmo y describiendo con minuciosidad los vericuetos de la trastienda del poder, el relato concita la atención del público en forma permanente. En el reparto se destaca la excelente actuación de Gourmet quien está muy bien respaldado por Michel Blanc, Zabou Breitman y Sylvain Deble.

Anne Azoulay es la protagonista de LÉA, un primer film de Bruno Rolland que describe la difícil existencia por la que atraviesa una joven que vive en Le Havre y se ocupa del cuidado de su abuela que sufre de Alzheimer, mientras trabaja como empleada de un bar para ganarse la vida. Como una muchacha empeñosa y determinada que aspira a un mejor porvenir prosiguiendo una educación superior, logra obtener su admisión en el Instituto de Estudios Políticos de París. Ese hecho modificará su vida al tener que dejar a su abuela en una residencia para ancianos y adoptar un trabajo de strip-tease en un club nocturno que la termina denigrando moralmente. Con una puesta en escena de sorprendente estética, el director logra un buen retrato de esta joven y obtiene de Anne Azoulay a la intérprete ideal, hecho que no llega a sorprender puesto que también ella participó en la redacción del guión: lo cierto es que esta actriz transmite claramente la fortaleza de carácter de su personaje así como la dualidad en la que se desenvuelve tratando de preservar su alma al costo de tener que disponer de su cuerpo.

En IF YOU DIE, I KILL YOU (Si tu meurs, je te tue) el director y guionista Hiner Saleem presenta un tema ya bien conocido como el del fanatismo religioso y el papel de la mujer musulmana sojuzgada. Siba (Goldshifteh Farahani) es una joven kurda que fue invitada por Avdal (Billey Demirtas), su novio que vive como inmigrante ilegal en París, para casarse y comenzar una nueva vida; cuando ella llega al aeropuerto Charles de Gaulle se encuentra con la sorpresa que nadie la espera y poco después con la noticia de que Avdal acaba de morir. Desamparada y sin saber qué hacer logra ser ayudada por Philippe (Jonathan Zaccaï), un artista fraudulento recién salido de la cárcel y que había conocido por poco tiempo al malogrado muchacho. Tratando de sobreponerse al dolor impuesto por el destino, Siba encuentra como principal escollo la actitud del padre de su novio (Menderes Samancilar), un fundamentalista musulmán y misógino, que al llegar a Francia presiona a Siba para que retorne a su tierra y se case con el hermano del difunto, para seguir con la tradición religiosa. La oposición de la joven genera una latente tensión por el peligro que la acecha si persiste en no querer regresar. Aunque ciertos momentos caricaturescos disminuyen en parte el impacto dramático del relato, hay elementos que llegan a compensar el resultado final; así, la forma espontánea de su narración, la simpatía de Philippe en busca de redención, así como la determinación de Siba en querer integrarse a la sociedad occidental, permiten que la dramática realidad social aquí descripta se siga con interés.

Carlo Brandt y Ronit Elkabetz, en 'Free Hands'

En su film FREE HANDS (Les mains libres) la realizadora Brigitte Sy afirma que la historia narrada y por ella escrita junto con Gaelle Mace, es verdadera; de allí que pueda afirmarse que aunque de ficción, el relato es en gran parte autobiográfico. En visitas realizadas a centros carcelarios durante varios años, al entrar en contacto con hombres y mujeres convictos, Sy trató de extraer las experiencias recogidas a fin de elaborar un guión que le sirviese para un largometraje. Eso es lo que aquí acontece con Bárbara (Ronit Elkabetz), sin imaginar que en las entrevistas que realiza con los detenidos llegará a enamorarse de Michael (Carlo Brandt), un delincuente duro aunque sensible al que le faltan aún 18 meses para completar su pena. La originalidad del relato reside en el modo en que transcurre la casta aunque ilícita relación romántica entre Bárbara y Michael que debe ser ocultada, dado el contexto en donde la acción se desarrolla. Con excelentes primeros planos y closeups, además enriquecido por la sobriedad con que Elkabetz y Brandt animan a sus personajes, éste es un respetable film donde la realizadora demuestra una remarcable madurez, sobre todo si se tiene en cuenta que es su primera experiencia detrás de la cámara.

Jean-Pierre Bacri y Vincent Rottiers, en The Night Clerk

Un film de suspenso que se asemeja a algunos de los que el malogrado Claude Chabrol solía ofrecer, es lo que se aprecia en THE NIGHT CLERK (Avant l’aube) de Raphaël Jacoulot. La acción que transcurre en un aislado hotel ubicado en la zona de los Pirineos de Francia en plena temporada invernal presenta a Fréderick (Vincent Rottiers), un joven recepcionista del establecimiento en donde está realizando una pasantía y es muy observador de todo cuanto ocurre a su alrededor. Cuando un cliente desaparece y la policía investiga sobre su paradero, el muchacho que parece saber algo sobre el asunto, guarda absoluta discreción y en todo momento demuestra completa fidelidad a Jacques (Jean-Pierre Bacri), su patrón y dueño del hotel. El nudo del relato se centra en la relación que se establece entre ambos y la forma en que el joven llegará a crear involuntariamente ciertas fricciones en la relación que Jacques mantiene con su familia; esa situación se agudiza cuando una astuta policía (Sylvie Testud) comienza a indagar más sobre la vinculación existente entre el dueño del hotel y el huésped que no da señales de vida. El director habilidosamente va narrando su historia cuidando de no ofrecer detalles completos para crear de este modo una atmósfera de intriga que perdura a lo largo del metraje y que culmina con una vuelta de giro imprevista pero bien convincente; complementariamente, a través de un buen estudio de caracteres, ofrece una solapada crítica a la burguesía francesa.

Ariane Ascaride y Jean-Pierre Darroussin, en The Snows of Kilimanjaro'

El festival finaliza el 13 de noviembre con la exhibición de THE SNOWS OF KILIMANJARO (Les neiges du Kilimandjaro), film de Robert Guédiguian que está inspirado en el poema de Victor Hugo “Les pauvres gens” (La gente pobre), una oda a la solidaridad y generosidad humana. Como en la película de Klapisch antes mencionada, la crisis económica entra a jugar un papel decisivo, cuando el líder de un sindicato de trabajadores de un astillero se ve obligado, muy a su pesar, a apelar al sistema de sorteo para elegir a quienes serán despedidos. Algunos trabajadores afectados urdirán una dramática venganza contra el líder sindical cuando éste y su mujer rodeado de familiares y amigos están festejando su aniversario de bodas y el viaje a África que están a punto de concretar. A pesar de cierto desnivel melodramático, el film rebosa en humanidad y reafirma una vez más el compromiso social que Guédiguian ha brindado en la mayor parte de su filmografía. En resumen, se trata de un documento atrayente por la historia que narra y beneficiado por un elenco impecable encabezado por Ariane Ascaride y Jean-Pierre Darroussin.

Las películas son proyectadas en el cine Imperial y para información adicional sobre la programación horaria se puede visitar el sitio web www.cinemaniafilmfestival.com.