‘The Artist’, ‘Tintin’, ‘West Side Story’

Cine Hablemos de Cine Dec 9, 2011 at 1:36 am

Jean Dujardin y Bérénice Béjo en 'The Artist'

The Artist
Francia, 2011
Un film escrito y dirigido por Michel Hazanavicius

Si bien hubo varios filmes -entre ellos algunos notables como el clásico “Singin’ in the Rain” (1952)- abordando la desaparición del cine mudo para ceder paso al sonoro, THE ARTIST enfoca ese tema bajo una óptica diferente y al hacerlo brinda un cálido homenaje a aquellas películas que cuando el sonido real era todavía inexistente debían expresarse exclusivamente a través de las imágenes. El director Michel Hazanavicius se ha arriesgado a considerar un tópico que a primera vista parecería anticuado y a contracorriente con lo que en la actualidad se presencia en la pantalla grande; afortunadamente, ha ganado la partida con un film no parlante en blanco y negro que cautivará al gran público si se juzga el éxito popular logrado en su primera exhibición en el Festival de Cannes así como en los otros eventos internacionales en que fue presentado.

El film que transcurre durante los años 20 del siglo pasado es fundamentalmente la historia del ascenso y caída de George Valentin (Jean Dujardin), un ídolo del cine hollywoodense. Cuando comienza el relato, George es uno de los astros más cotizados con una popularidad comparada a la que gozara en ese entonces Douglas Fairbanks y Rodolfo Valentino o bien en la época actual Brad Pitt y George Clooney. El guión muestra cómo el galán le da una oportunidad a Peppy Miller (Bérénice Béjo), una de sus entusiastas admiradoras, que en poco tiempo avanza en su carrera desde extra principiante hasta convertirse en la pareja cinematográfica del actor. Todo cambia dramáticamente con la llegada del cine sonoro y George ya no es considerado útil para su productor (John Goodman) que para la etapa que se inicia prefiere nuevos talentos de actores con voces agradables y provistos de una modalidad de actuación diferente frente a las cámaras; precisamente la belleza y juventud de Peppy representan su carta de triunfo para la ocasión. Lo que continúa es un relato profundamente humano centrado en el ocaso de la carrera de un actor donde quedan expuestos algunos temas como la vanidad y el orgullo menoscabado así como hasta dónde puede conducir el deterioro de la autoestima.

En líneas generales el film evoca el espíritu y sentimiento de las películas de esa gloriosa era pero con la perspectiva actual en lo que concierne a la forma de relatar una historia, la actuación, el encuadre y la dirección escénica. El indudable mérito de Hazanavicius es haber superado la limitación impuesta por la ausencia del texto dialogado, permitiendo que sus imágenes hablaran por sí mismas expresando el sentido del relato; de esta manera logró un poético film que llega al espectador del mismo modo como si se tratara de uno sonoro.

Dujardin tiene el apropiado físico y reúne las condiciones adecuadas en materia de estilo y ductilidad para transmitir la simpatía, egocentrismo, dolor y derrumbe de su personaje; por su parte Béjo aporta vivacidad, frescura y gracia como la actriz que al llegar al pináculo de la fama sabe que tiene una deuda moral que saldar con el hombre que le brindó la posibilidad de triunfar y en consecuencia debe rescatarlo del pozo en que se hundió. En un equipo bien homogéneo donde también participan Penélope Ann Miller como la esposa del protagonista y James Cromwell como el fiel mayordomo y chófer de George, nobleza obliga a destacar a Uggie, el perrito inteligente y cómplice del protagonista quien muy bien entrenado juega un papel importante en la historia del relato.

Rodado íntegramente en estudios interiores, la muy buena fotografía así como los magníficos diseños de producción reflejan acabadamente el Hollywood de la época en que transcurre el relato y no cabe duda que el realizador estuvo bien documentado para que su equipo técnico lograra el efecto deseado.

Resulta fácil pronosticar que con el estreno que tiene lugar hoy en América del Norte, el público gozará con este maravilloso y nostálgico film debido al sentimiento y emoción que transmite y porque constituye una hermosa carta de amor al cine mudo.

Como nota adicional, la semana pasada el New York Critics Circle ha considerado a este film como el mejor del año y a Hazanavicius como el mejor director, reforzando de este modo la visibilidad de THE ARTIST en su carrera hacia los Oscars.

Andy Serkis y Jamie Bell en 'The Adventures of Tintin: The Secret of the Unicorn'

The Adventures of Tintin: The Secret of the Unicorn
Estados Unidos-Nueva Zelanda, 2011
Un film de Steven Spielberg

Steven Spielberg como director y Peter Jackson en carácter de productor se asocian para brindar un film basado en “Tintin”, personaje popularizado a través de los cómic de George Remi quien utilizó el seudónimo de Hergé para firmar sus trabajos realizados entre 1929 y 1976. Se trata de un fenómeno interesante que habiendo nacido en Bélgica llegó a cautivar a varias generaciones de diferentes culturas del mundo en la medida en que los libros ilustrados de Hergé fueron traducidos a numerosos idiomas y alcanzaron un importante éxito comercial.

Spielberg retorna en gran forma en este relato de acción que ha sido filmado con la técnica de animación “motion capture” consistente en la captura digital de movimientos de los actores que posteriormente son incorporados en sus respectivos personajes. Aunque el film dé la impresión de pertenecer a una época ya pasada, reúne los elementos necesarios como para conformar especialmente tanto al público familiarizado con el personaje como así también para atraer al sector infantil comprendido entre los 10 y 13 años de edad; de todos modos, eso no implica que los adultos de cualquier edad queden excluidos de esta colorida aventura.

El guión de Steven Moffat, Edgar Wright y Joe Cornish entremezcla tres de los relatos de Hergé (“The Crab With the Golden Claws, “The Secret of the Unicorn” y “Red Rackham’s Treasure”), pero siempre respetando el espíritu de los libros originales. La acción comienza en un mercado de pulgas de Bruselas donde el periodista Tintin (Jamie Bell), siempre acompañado de su querido perro “Snowy”, observa con curiosidad la maqueta de una nave de guerra (El Unicornio) del siglo XVII que naufragó; instantes después que el joven la adquiere por el valor de una libra aparece un americano (Joe Starr) y posteriormente un amenazador villano llamado Ivanovich Sakharine (Daniel Craig) tratando de comprársela pero Tintin rechaza la oferta. Cuando al regresar a su casa se da cuenta de que el objeto que adquirió contiene una valiosa información sobre un tesoro escondido en las profundidades marinas, ese hecho lo habrá de involucrar en un singular viaje que compartirá con su inseparable Snowy y también con Archibald Haddock (Andy Serkis). Este último es un pintoresco capitán adepto a la bebida y es el último sucesor de Sir Francis Haddock, el comandante del Unicornio que perdió su barco al ser atacado por piratas comandados por Red Rackham; quiere la casualidad que el temible Sakharine es a su vez descendiente de Rackham.

La búsqueda del tesoro por el trío y los enfrentamientos con Sakharine conforman la sustancia de una odisea que transporta a sus integrantes al Sahara y a una ciudad de Marruecos, entre otros lugares.

Tanto Bell como Serkis y Craig satisfacen ofreciendo los matices ilustrados en los álbumes originales, así como Snowy responde muy bien a la idea que el lector tiene del fiel canino de Tintin; entre algunos de los personajes secundarios se destacan los ineptos agentes de Interpol Thomson (Nick Frost) y Thompson (Simon Pegg) quienes ofrecen las notas de humor apropiadas para matizar el relato.

Desde una perspectiva visual, los efectos especiales empleados representan el último estadio de la tecnología, conformando de este modo al espectador más exigente. La captura digital de movimientos empleada es altamente ingeniosa dando la sensación de estar observando a actores en un film estándar de viva acción antes que en uno de animación. El empleo del 3D, permite realzar algunas escenas –por ejemplo, una persecución en motocicleta-otorgando sustancial relieve a las mismas; de todos modos no creo que el 2D opaque las cualidades inherentes del film.

En resumen, Spielberg sale muy bien parado del desafío de llevar al cine a una figura mítica, cuidando minuciosamente los mínimos detalles para mantener la idiosincrasia de los personajes y el estilo que los caracteriza; a pesar de una duración un poco más larga de lo necesario, obtiene una buena película de aventuras donde la acción es prácticamente imparable y que resulta altamente entretenida, sobre todo para el público a quien especialmente está destinada.

VIDEO

Richard Beymer y Natalie Wood en 'West Side Story'

West Side Story
Estados Unidos, 1961
Dirección: Robert Wise y Jerome Robbins
Distribución: 20th.Century Fox Home Entertainment (2011)

Con motivo de cumplirse el quincuagésimo aniversario del estreno de este film, una nueva edición acaba de salir al mercado para festejar el acontecimiento. Basado lejanamente en Romeo y Julieta, el film con guión de Ernest Lehman tuvo su origen en la pieza de Broadway de 1957 escrita por Arthur Laurents con música de Leonard Bernstein y coreografía de Jerome Robbins. Esta película que revolucionó el género musical fue espectacularmente exitosa logrando la adhesión de la audiencia estadounidense y a nivel mundial.

Las virtudes del film se deben a variadas razones. En primer lugar la originalidad de trasladar la historia de amor shakesperiana a la época en que fue filmada y teniendo como escenario un humilde barrio del West Side de Manhattan; aquí, las familias antagónicas de los Montesco y Capuleto son reemplazadas por dos pandillas rivales, los Jets conformada por jóvenes neoyorkinos y los Sharks integrada por muchachos portorriqueños de ascendencia latina recién llegados a Nueva York. Dentro de ese contexto, Tony -el noble y pacifista ex Jet- y María -la dulce muchacha perteneciente a los Sharks- se enamoran perdidamente pero la felicidad inicial que gozan se convertirá en drama para desembocar en tragedia dentro de un clima de inusitada violencia.

Otro factor importante ha sido la ingeniosa forma en que el relato ha sido integrado en un deslumbrante espectáculo de danzas y canciones donde la excelente coreografía de Robbins armonizó con la bella música de Bernstein dotando al film con una extraordinaria vitalidad; así canciones como “María”, “América”, “Tonight”, “I Feel Pretty”, “Somewhere” entre otras, siguen manteniendo plena vigencia y permiten su tarareo con gran facilidad.

La interpretación también contribuyó a reforzar los valores del film: si bien Richard Beymer y Natalie Wood supieron ganarse la simpatía del público como los desventurados amantes, no menos importante fue la estimulante y energética presencia del actor y eximio bailarín George Chakiris así como la de Rita Moreno cantando, danzando y ofreciendo la gracia latina con brío y entusiasmo. Finalmente la impecable realización de Robert Wise y Jerome Robbins también influyó para que la Academia de Hollywood le otorgará 10 Oscars.

Esta edición especial comprende un conjunto de tres discos; uno de ellos es en formato DVD y contiene al film y algunos suplementos; en uno de los mismos se puede ver separadamente cada una de las escenas musicales. La película también puede ser vista en uno de los otros dos discos que vienen en Blu-ray; este formato impresiona por su meticuloso trabajo de restauración, luciendo en términos de color, brillo, nitidez y por su sonido impecable -aspecto esencial en un film musical-. Entre los extras aquí incluidos se encuentran interesantes comentarios en off de Stephen Sondheim sobre las canciones cuya letra le pertenecen -aunque su nombre no aparezca en los créditos del film- explicando cómo trató de lograr un adecuado equilibrio entre el significado de las palabras y el poder de la música, a pesar de que según él no siempre logró el propósito que se impuso; también se pueden apreciar dos cortos (“A Place for Us: West Side Story’s Legacy” y “West Side Memories”) que están vinculados con el proceso de desarrollo del film mencionándose, entre otros aspectos, el despido de Jerome Robins como codirector.

En suma, la presente edición de WEST SIDE STORY resulta muy apropiada para la videoteca del coleccionista cinéfilo.