Comportamientos nada ejemplares

Algo más que palabras Dec 14, 2011 at 9:32 pm

El expresidente de la Generalitat valenciana Francisco Camps (foto) está siendo juzgado en España, junto a su número dos en su partido, el PP valenciano. Se les acusa de cohecho impropio por aceptar prendas de la llamada trama Gürtel (Camps, 12 trajes, 4 americanas, 5 pares de zapatos y 4 corbatas, valorados en 14.021 euros, y Costa 4 trajes y 6 pantalones, valorados en 7.325 euros), a cambio de favores políticos

Cada día los españoles son más pobres y el comportamiento de los que administran el dinero público nada ejemplar. Mariano Rajoy debería declarar, a los cuatro vientos, que se acabó el despilfarro, y debería poner en total transparencia las cuentas y los poderes. Somos un país endeudado hasta los dientes. Las administraciones son tantas que se estorban unas a otras y sus deudas son tan grandes que es mejor acostarse a dormir sin cenar. La deuda de los bancos españoles también se dispara y la multitud de entidades crediticias, que también se entorpecen unas a otras, están con la soga al cuello.

Sólo hay dos formas de pagar las deudas: por el trabajo y por el ahorro. Difícil lo tenemos. Uno de cada tres parados de la zona euro es español. Se nos complica el panorama, porque los cerebros, o sea, las personas formadas, optan por cambiar de aires, buscando lugares donde se valore su saber y se estime su conocimiento. Mientras, tanto, en la España del derroche político y de la mediocridad, la clase política se gasta en juergas lo que no tenemos en el presupuesto. Lo que más me preocupa es que en este país todos se preguntan: ¿qué va a pasar? Muy pocos dicen: ¡vamos a hacer algo!. Lo que más debiera inquietarnos son estos comportamientos nada ejemplares de personas con poder en plaza, que en lugar de servir a lo público, se sirven de lo público y, lo que es peor, no reparan el daño, ni devuelven lo robado.

Los españoles deberían plantarse y castigar duramente a la persona que hace un mal uso público del poder para conseguir ventajas ilegítimas. Un día sí, y al otro también, se publica un caso de algún gobernante, que se ha aprovechado de los recursos del Estado para enriquecerse. Estos comportamientos corruptos, como el uso ilegítimo de información privilegiada, el tráfico de influencias, el pucherazo, sobornos, extorsiones, fraudes, malversación…, siguen estando a la orden del día, sabedores de que hacen un daño tremendo a la democracia.

Habría que tomar medidas urgentes para comenzar a injertar ética en las administraciones españolas, en el sistema político español, despolitizar instituciones en la que sus miembros están sufriendo permanentemente injerencias partidistas, disminuir cargos y establecer la incompatibilidad de percibir más de un sueldo por ocupar puestos de carácter político, antes de que la enfermedad vaya a más y se cargue el Estado de Derecho.

España se empobrece como jamás. Y lo malo es que los políticos no piensan en las próximas generaciones, sino en las próximas elecciones; y siguen haciendo política partidista en lugar de política de Estado. A la mínima sospecha de corrupción, el político debería quitarse de en medio, por desgracia no sucede así, se resguarda aún más en el poder; obviando que todo poder lleva implícito deberes ejemplarizantes y ejemplarizadores.

corcoba@telefonica.net