Exhibición y venganza de Miami ante Dallas

Deportes Dec 25, 2011 at 11:39 pm

El jugador de Heat LeBron James es marcado por Vince Carter y Delonte West, de Mavericks. Larry W. Smith / Efe

Efe. Redacción EE UU.- La larga espera del Heat de Miami, con sus estrellas LeBron James y Dwyane Wade, para vengarse de la frustración de haber perdido el título de campeones de la NBA acabó con la victoria por 94-105 que lograron frente a los Mavericks de Dallas.

James surgió con su mejor baloncesto individual y de equipo al conseguir un doble-doble de 37 puntos (11-19, 0-0, 15-19), 10 rebotes, seis asistencias, dos tapones y dos recuperaciones después de jugar 35 minutos.

Wade lo apoyó al aportar 26 puntos, ocho rebotes y seis asistencias. Fueron los dos únicos jugadores del Heat que tuvieron dobles dígitos.

El ala-pívot reserva Udonis Haslem fue el mejor jugador del Heat bajo los aros al capturar 14 rebotes, anotar nueve puntos y poner un tapón.

El gran trabajo de Haslem bajo los aros iba a ser otra de las claves del triunfo del Heat, que dominó a los Mavericks al conseguir 51 rebotes por 31 de los actuales campeones de liga.

Una vez más, el escolta Jason Terry y el alero alemán Dirk Nowitzki fueron los mejores en el ataque de los Mavericks al conseguir 23 y 21 puntos, respectivamente, pero siempre sin valor de cara a que su equipo tuviese la oportunidad de conseguir la victoria.

El ala-pívot Shawn Marion y el base-escolta Delonte West, que hizo su debut con los Mavericks, aportaron 12 y 10 puntos, respectivamente, para ser los otros dos jugadores de los Mavericks que consiguieron dobles dígitos.

En el juego de equipo, el Heat iba a concluir el partido con un 49 (38-78) por ciento de acierto en los tiros de campo, el 57 (4-7) de triples y el 69 (25-36) de personal, comparados al 38 (31-82), 32 (9-28) y 77 (23-30), respectivamente, de los Mavericks.

El parcial de 41-62 al concluir la primera parte no dejó ninguna duda de la lección de baloncesto y superioridad que el Heat le estaba dando a los Mavericks nada más concluir la ceremonia de colgar en el techo del American Airlines Center su primer banderín de campeones de la NBA.

La exhibición y el dominio del Heat se dio desde el inicio del partido con una gran defensa y un juego de transición rápido que superó a los Mavericks, que se vieron sin orden, definición de equipo y mucho menos como el equipo campeón que ganó el pasado verano su primer título de liga.

Sin tiempo para que sus tres incorporaciones importante, como son el alero Lamar Odom, el escolta Vince Carter y West, hayan encajado en su esquema de juego, los Mavericks tuvieron a Nowitzki como el líder encestador, a pesar que no mostró su mejor toque de muñeca.

De los 13 puntos conseguidos en la primera parte, nueve los anotó desde la línea de personal, mientras que falló siete de nueve tiros de campo.

Todo lo contrario sucedía con el Heat, que daba la imagen real de equipo que vuelve a ser el máximo aspirante a conseguir el título de liga al tener las ideas muy claras, una gran preparación y a James de líder que lograba 18 puntos, siete rebotes y tres asistencias.

Wade también reivindicó su condición de estrella y hombre clave dentro del equipo al aportar 14 puntos, cinco rebotes y cinco asistencias al concluir la primera mitad.

Como equipo el Heat se iba al descanso con un 51 por ciento de acierto en los tiros de campo y el 80 (4-5) de triples, comparados al 29 y 38, respectivamente de los Mavericks.

Pero la humillación no había hecho más que comenzar porque en el tercer periodo la superioridad del Heat fue completa en todos los apartados del juego para conseguir un marcador de 65-97 que mostraba claramente que era lo que estaba pasando en el campo.

James volvió a ser el jugador imparable que llegó a los 33 puntos, mientras que Wade subía también hasta los 22 tantos y la defensa del Heat seguía asfixiando al ataque de los Mavericks, que comenzaron a sentir la impotencia de la frustración de la lección de baloncesto que estaban recibiendo.

El primero que iba a perder el control fue Odom, que tras protestar insistentemente a los árbitros una falta personal en ataque recibió dos técnicas consecutivas y fue expulsado del partido cuando faltaban 5:05 minutos para concluir el tercer cuarto.

Odom, en su debut como jugador de los Mavericks, jugó sólo 13 minutos para aportar cuatro puntos (1-6, 1-2, 1-3), capturar cuatro rebotes, dar una asistencia y recuperar un balón.

El cuarto periodo sólo iba a servir de puro tramite para que los Mavericks con una racha de 11-0 en los primeros minutos “maquillasen” un marcador final menos escandaloso, pero no pudieron evitar una derrota humillante en su primer partido de temporada.

En cambio, el Heat logró todos los objetivos que se estableció para la jornada inaugural como fueron ganar, vengarse de la perdida del anillo de campeones que sufrieron el pasado junio y demostrar que son mejor equipo que los Mavericks.