La madre de las Shafia: “No somos una familia de asesinos”

El caso de los Shafia Jan 13, 2012 at 10:44 pm

Tooba Yahya y Mohammad Shafia, a la salida de la corte del condado de Frontenac, en Kingston, Ontario, este viernes. Foto: Lars Hagberg / CP

El Popular. Toronto.- Tooba Yahya, la mujer acusada de asesinato por la muerte de tres de sus hijas y de la otra esposa de su marido, negó este viernes en el juicio que se celebra en Kingston, Ontario, haber matado a las víctimas y declaró que “no somos una familia de asesinos”.

Yahya hizo estas declaraciones ante el tribunal, después de que el fiscal Gerard Laarhuis le expusiera con detalle las razones por las que la Corona (fiscalía) cree que ella, su esposo (Mohammad Shafia) y su hijo de 21 años (Hamed) mataron a tres de sus hijas (Zainab, de 19 años, Shahar, de 17, y Geeti, de 13) y a la primera esposa de su marido en una unión polígama, Rona Mohammad, de 52 años. Los tres están acusados ​​de cuatro cargos de asesinato.

“No señor, no somos asesinos. Somos una familia muy sincera… Si usted fuera una madre, sabría lo que siente el corazón de una madre por sus hijos. No me diga que yo maté a mis hijas”, dijo Yahya, según informó la cadena pública CBC en su crónica del juicio.

Los cuerpos de las cuatro mujeres fueron hallados en un auto sumergido que fue encontrado en junio de 2009 en una esclusa del Canal Rideau, en Kingston.

La hija mayor de la familia había mantenido una relación con un joven paquistaní, lo que habría contravenido los deseos de sus padres, de origen afgano, y quienes, según la fiscalía, desaprobaban el comportamiento “atrevido” de las adolescentes y que estas tuvieran novios.

Los acusados, residentes en Montreal, donde se establecieron en el año 2007, se han declarado inocentes y alegan que se trató de un accidente. La acusación mantiene que el accidente se simuló para encubrir los cuatro asesinatos, en lo que habría sido un ‘crimen de honor’.

Los cuerpos de las cuatro víctimas estaban en un auto sumergido que fue encontrado en junio de 2009 en una esclusa del Canal Rideau, en Kingston

La versión del fiscal

Laarhuis sostuvo este viernes que los acusados condujeron directamente a las víctimas a la esclusa, y que alguien dejó el auto en marcha, bajó las ventanillas, puso la palanca de cambios en punto muerto y redireccionó las ruedas. A continuación, según el fiscal, alguien puso el auto en marcha a través de la ventanilla abierta, confiando en que el vehículo cayese al agua por sus propios medios.

“Lo que no esperaban, lo que no formaba parte del plan, es que el Nissan se quedase colgado. Ahora había una emergencia. Ahora tenían cuerpos dentro de un auto colgado en el borde del canal”, dijo Laarhuis, según reseña la CBC.

El fiscal añadió que entonces, Mohammad Shafia, o su hijo, se puso al volante de su Lexus y, según lo descrito por un experto en colisiones, golpeó el Nissan hacia el canal, dañando ambos vehículos y causando que el Nissan girase para caer en el agua y hundirse.

Yahya negó esta versión de los hechos.

El fiscal sugirió que Rona y las tres jóvenes ya habían fallecido cuando sus cuerpos fueron colocados en el auto que fue empujado al agua. Sin embargo, no se han presentado pruebas al tribunal que apoyen esta teoría.

Un experto forense que testificó en el juicio dijo que la causa de la muerte fue ahogamiento, pero no pudo especificar si las víctimas se habían ahogado en el canal o en otro lugar.

Los acusados ​​mantienen que las muertes fueron consecuencia de un accidente causado por una de las hijas, Zainab, una conductora inexperta que se había llevado el automóvil sin permiso, acompañada de sus hermanas y de Rona.

Quinto día de declaración

Este viernes fue el quinto día consecutivo de declaración en el juicio para Tooba Yahya. A lo largo de toda la semana, la mujer ha negado las diferentes acusaciones de la fiscalía y ha matizado o rechazado los testimonios de los testigos de la Corona.

Yahya ha justificado los insultos proferidos por su esposo contra sus hijas en unas conversaciones telefónicas obtenidas por la Policía, argumentando que fueron producto de un momento de enojo, y explicando que se habían malinterpretado por razones culturales.

También ha mantenido que en su familia siempre hubo tolerancia, ha declarado que nunca había oído hablar de los crímenes de honor (un concepto que calificó de “estúpido”), y ha negado que las fotos en ropa interior de sus hijas y los preservativos encontrados en su casa supusieran una deshonra para la familia.

Pese a que admitió que se produjo un incidente de violencia familiar, Yahya aseguró asimismo que, en contra de lo testificado por profesores de sus hijas y por asistentes sociales, sus hijas no estaban sometidas a especiales restricciones.

La mujer, no obstante, ha admitido que mintió a la Policía cuando fue interrogada por la Policía, poco después de que apareciesen los cuerpos. En aquella ocasión, Yahya afirmó que se encontraba presente en el lugar de los hechos cuando ocurrió el accidente, pero que se desmayó, por lo que no recordaba nada de lo sucedido, algo que negó posteriormente.

El juicio comenzó el pasado 20 de octubre, se suspendió durante tres semanas durante las vacaciones navideñas y se reanudó el pasado lunes.

En el proceso se han vivido momentos muy intensos, incluyendo el visionado de vídeos grabados por la Policía durante los interrogatorios a los que fueron sometidos los acusados poco después de aparecer los cadáveres.

Hasta ahora han declarado más de medio centenar de testigos, incluyendo varios presentados por la Fiscalía, que insistieron en la situación de violencia y represión en que vivían las hijas de los Shafia, incluyendo malos tratos físicos.

También testificó otro hijo de los Shafia, quien defendió a sus padres, y el propio Mohammad Shafia. El padre declaró que sus hijas eran “crueles” con él y se describió a sí mismo como un padre bondadoso y tolerante.

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