Los toros de la Mora dieron al traste con el festejo

Revista Jan 31, 2012 at 12:09 am

 

El torero méxicano Eulalio López "El Zotoluco" lidia a su primer toro de la tarde "Gris" de 508 kg, durante la 13 corrida de la temporada grande en la Plaza de Toros México celebrada en la capital mexicana

Efe. Ciudad de México.- La falta de raza y la sosería del encierro de Fernando de la Mora, echó por tierra la ilusión que provocó el cartel de la décima tercera corrida de la temporada en la Monumental Plaza México.

No hubo materia prima para que el diestro español Julián López “El Juli” y los mexicanos Eulalio López “Zotoluco” y Juan Pablo Sánchez, que resultó con una cornada grande en el muslo izquierdo, tuviesen opción para el triunfo.La tercia estuvo por arriba de las condiciones de las reses y de no haber fallado con los aceros “Zotoluco”, “El Juli” y Sánchez, hubiesen “tocado pelo” en los tres primeros astados.

Durante toda la semana pasada el clima fue espléndido, templado, sin viento el tiempo nublado, frío y hasta cayó una pertinente lluvia en el tercio final de la lidia del sexto astado.

Con una entrada de unas 28 mil personas, se lidiaron seis toros de Fernando de la Mora, bien presentados, de prometedoras hechuras, pero sin raza, deslucidos, sin emplearse como suelen ser estos astados de tan codiciado hierro. El primero fue el menos malo, pero sin tener ese punto de bravura para transmitir.

“Zotoluco”, estuvo torero en el primero, vemos a este torero lidiar con gusto, relajado y con mucha templanza, su trasteo fue medido y con una oreja en la bolsa pinchó y todo terminó en aplausos.

Mató al tercero que hirió a Juan Pablo Sánchez y silencio y con el cuarto, otra res que no dio opción, logró muletazos que no llevaba dentro el toro. Mató de tres viajes para silencio.

“El Juli”, esperado con expectación, en su primero sin raza y deslucido, le inventó una faena que no tenía la res, pero al oficiar con la espada falló por desgracia y todo quedó en salida al tercio.

Igualmente tuvo que remar contra corriente en el quinto y sexto toros, éste en sustitución de Juan Pablo Sánchez. Hizo el esfuerzo y logró momentos excelentes. Pinchó al quinto y mató de estocada trasera al sexto. Cuando la materia prima se niega, no hay modo.

Sánchez, con el tercero empezó muy torero y la faena parecía que tomaba vuelo. Al torear por el pitón derecho, el toro se quedó cortó, alargó el cuello y le cogió.

De inmediato se supo que estaba “calado”. Se le puso un torniquete con una corbata y siguió ahí en busca del éxito. Sin fuerza en las piernas se fue tras la espada y fue cogido otra vez de fea manera. Paso a la enfermería entre gritos de torero, torero.

En la enfermería se le estabilizó de una cornada de dos trayectoria que por fortuna no lesionan partes vitales y fue operado en el hospital Mocel.