La Justicia española condena e inhabilita al juez Garzón

Mundo Feb 9, 2012 at 12:57 pm

El juez español Baltasar Garzón llega al Tribunal Supremo, en Madrid

Virginia Hebrero. Madrid.- El juez español Baltasar Garzón, que alcanzó fama internacional por mandar detener al exdictador chileno Augusto Pinochet y perseguir a ex represores argentinos, fue condenado este jueves en España e inhabilitado por haber ordenado unas escuchas a los acusados de una gran red de corrupción.

El Tribunal Supremo español encontró a Garzón culpable de prevaricación y le condenó a 11 años de inhabilitación por haber autorizado a interceptar las conversaciones que mantuvieron en prisión los presuntos cabecillas de la trama, que afecta a antiguos altos cargos del Partido Popular, y sus abogados.

La sentencia, que fue adoptada por unanimidad de los siete magistrados que le juzgaron, le fue comunicada en persona a Garzón, y supone la “perdida definitiva” de su condición de juez.

El magistrado estaba suspendido cautelarmente de sus funciones en la Audiencia Nacional desde 2010, a raíz de esta causa y de otras dos abiertas contra él, por tratar de investigar los crímenes del franquismo y por los patrocinios de unas conferencias que ofreció en Nueva York.

En una dura sentencia, los jueces afirman que Garzón “causó una drástica e injustificada reducción del derecho de defensa” de los acusados.

Dicen que colocó a “todo el proceso penal español… al nivel de sistemas políticos y procesales característicos de tiempos ya superados…admitiendo prácticas que en los tiempos actuales solo se encuentran en los regímenes totalitarios en los que todo se considera válido para obtener la información que interesa”.

Durante el juicio de este caso, que concluyó el pasado 19 de enero, Garzón defendió su decisión de ordenar las escuchas señalando que se hicieron para evitar que los acusados siguieran delinquiendo y blanqueando dinero desde prisión.

En este proceso, la acusación estuvo ejercida por los propios abogados que habían sido víctimas de las escuchas, mientras que la Fiscalía pedía su absolución.

La condena de Garzón, que en España fue el azote de la banda terrorista ETA y abrió casos de otras partes de mundo en base al principio de justicia universal, provocó inmediatamente numerosas reacciones de fuerzas políticas y sociales, así como del propio juez, quien confesó a su abogado que se siente “desolado”.

“Una vida entera dedicada a la judicatura y que de pronto te digan que se ha acabado… Es para estar desolado. Confieso que yo participo de su desolación y dolor”, dijo el abogado a Efe, en conversación telefónica.

El letrado, Francisco Baena, va a estudiar la resolución y “si su contenido se lo permite” recurrirá ante el Tribunal Constitucional español y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Desde el Gobierno conservador de Mariano Rajoy, se expresó el “absoluto respeto” por las decisiones judiciales, y el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, dijo que “la única valoración” que hacen es el normal funcionamiento de las instituciones y el cumplimiento del Estado de derecho.

Desde el exgubernamental Partido Socialista Obrero Español (PSOE), su secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, aunque expresó su respeto a todas las sentencias, reconoció sentirse triste por esta.

“Respeto todas las sentencias, pero algunas me entristecen. Hoy me acuerdo de la lucha que hicimos juntos contra ETA”, escribió en su cuenta de Twitter quien fuera ministro del Interior en el anterior Gobierno socialista.

La reacción fue de indignación desde sectores más a la izquierda, y así, el coordinador de Izquierda Unida, Cayo Lara, aseguró que hoy “es un día triste para los demócratas”, mientras el diputado Gaspar Llamazares hablaba de “linchamiento”.

María Garzón Molina, hija del magistrado, contestó a todos aquellos que se han alegrado por la inhabilitación de su padre y que “brindarán con champán”, que ni ella ni su familia bajarán la cabeza ni derramarán una lágrima.

El portavoz de la plataforma Solidarios con Garzón, Jordi Gordon, calificó de “vergüenza” la sentencia y opinó que “detrás de esta decisión judicial se esconden intenciones e intereses oscuros”.