‘We Need to Talk About Kevin’, ‘Albert Nobbs’, ‘Pink Ribbons, Inc. ‘

Cine Hablemos de Cine Feb 10, 2012 at 2:16 am

Tilda Swinton y John C. Reilly en 'We Need to Talk About Kevin'

We Need to Talk About Kevin
Gran Bretaña-Estados Unidos, 2011
Un film de Lynne Ramsay
Elenco: Tilda Swinton, John C. Reilly, Ezra Miller, Jasper Newell, Rocky Duer, Ashley Gerasimovich.

Basado en una novela de Lionel Shriver, la directora Lynne Ramsay expone en Tenemos que hablar de Kevin la traumática relación existente entre una madre y su hijo. Con tal propósito el relato trata de que el espectador pueda compenetrarse con Eva (Tilda Swinton), una mujer que dio a luz a Kevin, un ser quien a través de su existencia va desarrollando una personalidad psicopática peligrosa.

Narrado de manera no lineal y con permanentes saltos temporales, el espectador sigue el desarrollo de los acontecimientos a través de la óptica de Eva quien, según lo que indica el título del film, trata de discutir con su marido Franklin (John C. Reilly) la conducta de Kevin.

Desde su nacimiento y durante los primeros meses de vida, Kevin (Rocky Duer) va evidenciando un comportamiento extraño que se acentúa en su niñez (Jasper Newell) al comienzar a exhibir su habilidad manipuladora cargada de malevolencia, para terminar agudizándose como muchacho adolescente (Ezra Miller). Cuando aún es niño, el nacimiento de su hermanita Celia (Ashley Gerasimovich) no ayuda mucho a cambiar su actitud ni tampoco modifica el dificultoso clima existente en el entorno familiar; si bien Franklin trata de mantener una actitud positiva con su hijo y obtiene una buena respuesta suya, la convivencia con su madre se torna insostenible y es eso lo que termina afectando a la familia en su conjunto.

Como lo que se observa son trozos de un relato excesivamente fragmentado, es necesario realizar un significativo esfuerzo para unir todas las piezas de este rompecabezas a fin de comprender por qué Kevin desprecia con alma y vida a su progenitora, aunque nunca se llegue a saber la razón. Sin tener en cuenta la novela original -porque ningún espectador está obligado a hacerlo-, lo que uno está juzgando es lo que el film muestra y en tal sentido no hay indicio alguno que pueda justificar la actitud de Kevin hacia su madre. Más aún, el trágico desenlace de la historia que nada tiene que ver con la relación madre-hijo, sugiere que decididamente estamos en presencia de una persona mentalmente enferma. Por lo que antecede, hay motivos para que este film irrite al espectador, a saber: a) ¿Cómo es posible admitir que durante tantos años los padres de Kevin jamás se hayan preocupado de proveerle asistencia psiquiátrica cuando todo demuestra que se está frente a un ser imbuido de una semilla de maldad completamente anormal? ¿Cómo se justifica la actitud extremadamente condescendiente de Franklin con su hijo frente al trato que su esposa recibe del mismo?

Los interrogantes que anteceden quedan sin resolver y lo que en última instancia ofrece este film es un panorama sombrío y descorazonador en la descripción de un cuadro familiar poco tonificante. Si la intención de la realizadora era ilustrar un estudio clínico sobre cómo una criatura puede convertirse en monstruo, el resultado no deja satisfecho porque no se ve razón alguna que justifique el comportamiento de Kevin, salvo la existencia de un desequilibrio mental que en ningún momento es considerado en el relato.

Teniendo en cuenta que todo gira en torno a Eva, puede afirmarse que Swinton ofrece una estupenda labor como la madre impotente de cambiar los hechos y teniendo que lidiar continuamente con un ser malévolo que le es prácticamente desconocido; por su parte los tres actores que animan a Kevin en sus diferentes edades transmiten muy bien el profundo rechazo que este personaje siente por su madre. La actuación de Reilly es efectiva aunque su personaje –completamente pasivo- no esté bien desarrollado.

En general, el film resulta intrigante hasta cierto punto, pero el estilo afectado de su puesta en escena con elementos cargados de simbolismos que nada tienen que ver con el relato, termina disminuyendo el interés inicial despertado.

  • Conclusión: Aunque muy bien actuado, este deprimente drama promete más de lo que ofrece dejando al espectador una sensación de perplejidad con su horroroso final.

Glenn Close en 'Albert Nobbs'

Albert Nobbs
Irlanda, 2011
Un film de Rodrigo García
Elenco: Glenn Close, Mia Wasikowska, Aaron Johnson, Janet McTeer

Sobre un cuento de George Moore adaptado al cine por Gabriella Prekop, John Banville y Glenn Close, Albert Noobs es un film que se distingue más por la naturaleza de sus personajes que por el desarrollo de su trama. El director Rodrigo García que ya había dirigido a Close anteriormente (Things you Can Tell Just by Looking at Her, Nine Lives) le da a esta gran actriz una nueva oportunidad para ratificar sus extraordinarias condiciones. Después de haber interpretado el mismo personaje en Off Broadway hace tres décadas, ella ofrece una excepcional caracterización de una persona que por imperio de las circunstancias debe cambiar de género.

Ambientado en Irlanda hacia fines del siglo XIX, Albert Nobbs deja su identidad femenina para masculinizarse y obtener un empleo como mayordomo en un respetable hotel de Dublín. En una sociedad conservadora en donde la mujer está sujeta a la represión, servidumbre y sumisión, actuar como hombre le brinda a Nobbs la paz, sosiego interior y un respetable empleo que lo desempeña con responsabilidad y eficiencia. Pero observando a Albert y aunque el personaje no lo exteriorice, uno puede intuir el enorme esfuerzo de tener que disimular su condición sexual, guardando celosamente ese secreto durante más de 30 años. Lo que se desprende de esta “hombre” es una personalidad reservada, discreta, de naturaleza introvertida, incapaz de expresar sus emociones y completamente asexuada.

Su vida cobra un giro inesperado cuando Hubert Page (Janet McTeer), un pintor, llega al hotel para efectuar ciertos trabajos y la propietaria del establecimiento (Pauline Collins) determina que Albert comparta con él su habitación. Es ahí que Nobbs debe revelarle su condición femenina y para su gran sorpresa se encuentra con que el recién llegado tampoco es hombre y que incluso llegó a casarse con una mujer. La influencia indirecta de Hubert motiva a que Albert comience a cortejar a Helen (Mia Wasikowska) una joven empleada doméstica del hotel; sin embargo no hay aquí intencionalidad sexual de Nobbs sino más bien un modo de establecer un contacto afectivo.

Además de brindar una buena pintura de época y de la desigualdad sexual que experimenta la mujer, García ofrece un impecable retrato de la soledad que envuelve al personaje central; con todo resulta difícil concebir que Albert pueda disimular su condición por tiempo tan prolongado sin que nadie descubra la superchería.

Más allá del guión que puede despertar cierta incredulidad, el film está pulcramente realizado y evita cualquier desborde emocional; pero, por otra parte, al ser demasiado contenido, le falta un poco de calidez que podría haber mitigado la sensación de frialdad que asoma en el relato. De todos modos, lo más importante de esta película es su prestigioso reparto donde descuellan los talentos de McTeer y Close y la relación que sus personajes establecen.

  • Conclusión: Un film para el lucimiento de Glenn Close quien fascina caracterizando a una persona impregnada de hondo patetismo y tristeza.

Una escena del documental 'Pink Ribbons, Inc.'

Pink Ribbons, Inc.
Canadá, 2011
Un film de Léa Pool

La directora canadiense Léa Pool ha efectuado un interesante documental sobre las contribuciones que se realizan en la lucha contra el cáncer al pecho, una de las enfermedades más penosas que acosa a la mujer.

Todas las campañas realizadas que llevan como símbolo la cinta rosada, son encomiables en su intención de despertar la conciencia colectiva sobre la enfermedad además de apelar a la generosidad humana para que financieramente se lo pueda combatir. Lo que el film cuestiona es el destino de los fondos recogidos y quién se beneficia verdaderamente de los mismos. Aparentemente, teniendo en cuenta el número de víctimas incurables, la tasa de mortalidad en más de 50 años no ha disminuido a pesar de los millones de dólares invertidos anualmente. Por lo tanto el mensaje del documental es que el dinero recolectado sea destinado para investigar los lazos existentes entre el medio ambiente y el cáncer al pecho.

Basado en el libro Pink Ribbons Inc. Breast Cancer and the Politics of Philantropy, de la profesora Samantha King, escrito en 2007, la directora pasa revista a la evolución del movimiento de la lucha contra ese mal, recurriendo a entrevistas con autores en la materia, profesionales de la salud, mujeres que lo padecen o que lo han sufrido, además de ceder la palabra a personas claves que intervienen en la colecta de fondos y en el marketing realizado para combatirlo.

De las declaraciones de los entrevistados resulta evidente que poco se logra invirtiendo en procura de remedios si no se actúa explorando las causas y la forma de combatirlo. Con los medicamentos, la quimioterapia, la radioterapia, mamografías, el cáncer al seno termina convirtiéndose en una industria de miles de millones de dólares en América del Norte. ¿Pero qué sucede si una empresa que se asocia a la lucha contra el cáncer está vinculada a su vez con la fabricación de productos que tienen una relación directa con la aparición de la enfermedad? Obviamente hay preguntas que quedan sin responder aunque resulta claro hacia dónde este documental dirige sus críticas.

  • Conclusión: Es debatible si un film de gran honestidad como el presente puede tener la capacidad de influenciar para que la situación mejore, pero en todo caso es un esfuerzo encomiable que valió la pena exponerlo porque, independientemente del género sexual y cualquiera sea el tipo de cáncer que se considere, se trata de una cruel enfermedad que afecta a la sociedad global.

VIDEO

Diane Keaton y Woody Allen en 'Annie Hall'

Annie Hall (1977)
Manhattan (1979)
Dirección: Woody Allen
Distribución: 20th Century Fox Home Entertainment (2012)

Por primera vez se han editado en formato Blu-ray, dos filmes emblemáticos de Woody Allen. El primero de ellos es Annie Hall, que sigue siendo uno de los títulos más logrados en la carrera del veterano realizador. Esta película constituyó el comienzo de una nueva etapa para Allen porque a partir de la misma, deja de lado sus relatos esencialmente cómicos y menos estructurados para abordar temas de mayor gravitación.

El guión de Allen y Marshall Brickman describe el vínculo sentimental que une a Alvy Singer (Allen) un cómico y neurótico neoyorkino, con Annie Hall (Diane Keaton), una joven aspirante a cantante, donde ambos tienen en común una suerte de inseguridad personal y el temor a un compromiso emocional que pueda trastocar sus vidas. A través de esos dos personajes el film analiza las características de las relaciones personales de jóvenes superando los 30 años de edad que no están muy seguros de que el matrimonio constituya la solución para lograr la felicidad. Con un incisivo humor y brillantes diálogos, el film deja una sensación melancólica y agridulce al demostrar las dificultades que se presentan para lograr una estable y duradera relación de pareja. Annie Hall logró un gran éxito de crítica y del público quien se hizo eco de los sentimientos que animan a sus personajes. Obtuvo 4 Oscars de la Academia de Hollywood, incluyendo el de la mejor película, dirección, guión y actriz principal.

Meryl Streep y Woody Allen en 'Manhattan'

De algún modo Manhattan sigue los pasos del film precedente. En este caso, Allen rinde tributo a Nueva York y especialmente a Manhattan, el lugar donde transcurrió la mayor parte de su vida. Nuevamente el realizador y Marshall Brickman son los guionistas y en este caso enfocan a Isaac Davis (Allen) un escritor de televisión de más de 40 años de edad que después de haber sido abandonado por su esposa (Meryl Streep) que se unió a una lesbiana, ahora está conviviendo con una adolescente de 17 años (Mariel Hemingway). Cuando su mejor amigo Yale (Michael Murphy) decide romper una relación adúltera mantenida con Mary (Diane Keaton), una atractiva mujer, Isaac decide ocupar su lugar.

Nuevamente Allen considera aquí los vaivenes sentimentales de personajes que aunque intelectualmente cultos no están lo suficientemente maduros emocionalmente para mantener una relación de pareja estable y duradera. Si bien el tema no alcanza a sorprender porque es una variante de lo que se apreció en Annie Hall, el texto en cambio está enriquecido por su sarcasmo, ironía, ingeniosidad y sus excepcionales diálogos que incluyen jugosas referencias culturales, especialmente en materia de cine. El director de fotografía Gordon Willis ha captado maravillosamente en blanco y negro la belleza de Manhattan y la Rapsodia en Blue de George Gershwin constituye la mejor partitura que pudo haber elegido Allen como homenaje a su amada ciudad.

Técnicamente, la transferencia de ambos filmes al formato Blu-ray es muy buena en términos de claridad y nitidez. La banda audio de las dos películas es en inglés, francés, y español con subtítulos optativos en los mismos idiomas.