‘In Darkness’, ‘The Secret World of Arrietty’

Cine Hablemos de Cine Feb 17, 2012 at 12:59 am

Robert Wieckiewicz en una escena de 'In Darkness'

In Darkness
Polonia-Alemania-Canadá, 2011
Un film de Agnieszka Holland
Elenco: Robert Wieckiewicz, Benno Furmann, Agnieszka Grochowska, Maria Shrader

Agnieszka Holland retorna nuevamente al escenario de la Segunda Guerra Mundial, después de haberlo hecho exitosamente en Angry Harvest (1985) y Europa, Europa, (1990) relatando una historia verídica sobre el Holocausto. Su afinidad hacia el doloroso tema no resulta extraña si se considera que todos los miembros de la familia de su padre perecieron en el gueto de Varsovia, en tanto que su madre polaca actuó en la resistencia salvando a judíos .

A comienzos de 1944, los nazis comenzaron en Lvov, Polonia (hoy se llama Lviv y pertenece a Ucrania), la tarea de exterminación de judíos quienes vivían recluidos en un gueto de la ciudad. Eligiéndolos al azar, los desafortunados eran transportados en camiones hacia los campos de concentración. Frente a ese agorero panorama, un grupo de ellos antes de ser atrapados, tratan de escapar de una muerte segura y para ello eligen las alcantarillas como refugio.

La película comienza mostrando las actividades delictivas de Leopold Socha (Robert Wieckiewicz), quien junto con su compinche Szczepek (Krsysztof Skoniecznyh) se dedican a asaltar las casas de la región. Socha, quien es un católico polaco sin afecto alguno por los judíos, se desempeña como inspector de los alcantarillados y por lo tanto es un experto conocedor de todos los vericuetos de ese mundo subterráneo. Cuando en uno de sus recorridos descubre a los judíos allí apostados, para no delatarlos les demanda a cambio la suma de 500 zlotych diarios y además les señala que el grupo no puede superar la docena de personas a fin de resguardarlos convenientemente de cualquier intromisión nazi. De este modo comienza una arriesgada aventura donde esta gente separada de sus familias vivirá por un período de 14 meses en condiciones infrahumanas tratando de sobrevivir a la triste realidad.

Valiéndose del guión de David F. Shamoon, basado en el libro In The Sewers of Lvov, de Robert Marshall, Holland ilustra con sobriedad e intensidad las condiciones claustrofóbicas y de degradación de las cloacas subterráneas. Con completa autenticidad el público se envuelve en esa angustiosa atmósfera donde sus desgraciados moradores están obligados a soportar un ambiente infectado de ratas, aguas y olores putrefactos, comiendo lo que se puede, sufriendo las inclemencias del tiempo cuando una gran tormenta provoca una inundación de considerables proporciones y teniendo que cohabitar hacinados donde no siempre la convivencia humana resulta armoniosa. Dentro de ese contexto no es muy estimulante observar a Yanek (Marcin Bosak) mantener relaciones sexuales con su amiga Chaja (Julia Kijowska) durante la noche mientras que su esposa e hijita despiertas observan calladamente ese deplorable cuadro; más incómodo aún resulta una cruda escena donde una madre da a luz en ese lúgubre laberinto y termina asfixiando a su bebé recién nacido por temor a que sus llantos puedan llamar la atención de los nazis.

Uno de los aspectos más importantes del film es haber descripto muy bien la personalidad de Socha, que de oportunista explotador, gradualmente se convierte en un aliado del grupo que protege. Así, a medida que el tiempo transcurre y cuando a los judíos se les acaba el dinero para seguir financiando la estadía, el inicialmente corrupto hombre les exime del pago convenido e incluso pone en juego su propia vida cuando su superior (Michal Zurawski), un oficial nazi, comprueba lo que está haciendo. A diferencia de Oskar Schindler, Socha se transforma en un inesperado héroe que encuentra un sentido en su vida que le habrá de redimir de su pasado turbio. Esa conversión obliga nuevamente a reflexionar acerca de las dificultades que existen cuando se trata de deslindar el bien del mal. Al constatar la transformación de Socha, creciendo en humanidad y cobrando conciencia del holocausto judío, el film adquiere una dimensión especial exponiendo claramente la contradicción humana.

A nivel de interpretación, el elenco es de primer nivel con la excepcional actuación de Wieckiewicz en el personaje central. En los renglones técnicos, la dirección de fotografía por parte de Jolanta Dylewska es otro logro notable teniendo en cuenta que la oscuridad adquiere una dimensión de máximo realismo. También resulta acertado haber apelado a diferentes idiomas (polaco, alemán, ruso, yidish, hebreo, entre otros) otorgando una mayor autenticidad a lo que se está relatando dentro del mosaico cultural representado por sus diferentes personajes.

  • Conclusión: Un film de profunda visión humanista a la vez que un sólido drama recreando otro triste episodio del Holocausto. Aunque el tema ya ha sido considerado en otros elogiosos filmes (Schindler’s List, The Pianist), el mismo sigue manteniendo validez universal porque, tal como lo ha declarado la realizadora, el peligro continúa persistiendo si se recuerdan las masacres de Ruanda, Bosnia, Srebrenica que tuvieron lugar en la década del 90, o bien lo que actualmente sucede en Siria.

Una escena del film de animación 'The Secret World of Arrietty'

The Secret World of Arrietty
Japón, 2010
Un film de animación de Hiromasa Yonebayashi, codirigido por Gary Rydstrom (en la versión inglesa)
Elenco: las voces de Bridgit Mendler, David Henrie, Will Arnett, Carol Burnett, Amy Poehler

The Borrowers, un clásico libro infantil publicado en 1952 de la escritora inglesa Mary Norton y que ya fue llevado al cine, vuelve a cobrar vida en la pantalla en una versión animada bajo la dirección de Hiromasa Yonebayashi. Aunque el film ha sido doblado al inglés, de ningún modo afecta su óptima calidad. A contrapelo de lo que hoy día se acostumbra, sin recurrir a los avances tecnológicos de los últimos años ni tampoco al empleo de la tercera dimensión, este film se vale del dibujo artesanal demostrando que el formato 2D aún tiene amplia vigencia cuando por detrás existe la inteligencia y creatividad necesaria para lograr obras artísticas como la presente; de allí que no resulta extraño que Walt Disney Pictures haya comprado los derechos de distribución mundial del Studio Ghibli que produjo el film.

Adoptando la forma de una fábula contemporánea el guión de Hayao Miyazaki y Keiko Niwa respeta la esencia de la novela original, aunque la acción se desarrolla en el período actual en Koganei, al oeste de Tokio, en lugar de Inglaterra después de la Segunda Guerra Mundial. Esencialmente, su trama se centra en personajes de miniatura que viven ocultos en los hogares de seres humanos y toman prestados de ellos lo necesario para poder subsistir. Esas diminutas criaturas que corren el peligro de extinguirse están representadas por Pod (Will Arnett), su señora Homily (Amy Poehler) y Arrietty (Bridgit Mendler), la hija adolescente de 14 años; ellos eluden a los humanos porque al pertenecer a una especie diferente, eso podría acarrearles serios inconvenientes. Para vivir, utilizan como habitación el subterráneo de una casa campestre donde residen los personajes humanos integrados por Jessica (Gracle Poletti), una dama de edad madura, su sobrino Shawn (David Henrie) de 12 años quien padece una enfermedad cardíaca, y el ama de llaves Hara (Carol Burnett). Cuando el niño accidentalmente llega a descubrir a Arrietty y una amistad comienza a forjarse entre ambos, los padres de la joven creen que esa relación puede peligrar su existencia y en consecuencia deciden mudarse del lugar, del mismo modo que varios de sus parientes lo hicieron hace algunos años.

Esta hermosa fantasía brinda un claro mensaje ecológico al fomentar la convivencia entre seres de diferente naturaleza. Así, la actitud de comprensión, solidaridad y generosidad de Shawn hacia Arrietty y su familia se puede interpretar como un medio perfectamente factible de interrelación entre todas las especies existentes en el planeta y con especial importancia hacia aquéllas que están en vías de extinción. Además del positivo mensaje, conmueve la humanidad y calidez que surge de sus principales personajes.

En su aspecto formal, el film es fascinante. Cada dibujo es volcado con delicadeza y admirable belleza, transmitiendo la intensidad y sentimiento de sus personajes, sobre todo en el caso de Shawn cuyo estado de salud frente a una inminente operación llega a impactar al espectador.

Finalmente, cabe destacar las apropiadas voces que impregnan vivacidad y simpatía a los diálogos mantenidos por sus personajes.

  • Conclusión: Un hermoso film que además de su contenido ecologista ofrece la satisfacción de estar contemplando un conjunto de bellas pinturas impresionistas.

VIDEO

David Boutin en el film canadiense 'Trash' (Décharge)

Trash (Décharge)
Canadá 2011
Dirección: Benoît Pilon
Distribución: Remstar(2012)

Benoît Pilon, uno de los más importantes realizadores de Quebec dirige una mirada sombría y pesimista a una realidad social que impera en algunas zonas de Montreal, contrastando por completo con la imagen positiva que el turista suele apreciar cuando la visita.

El guión de Pilon escrito con Pierre Szalowski se centra en Pierre (David Boutin) un joven empresario recolector de desperdicios. Como antiguo toxicómano, logró recuperarse gracias a Madeleine (Isabel Richer), una entrevistadora social que lo ayudó enormemente y que posteriormente se convirtió en su esposa. Así con una actividad profesional que marcha bien, y la armonía familiar en compañía de Madeleine y sus tres pequeños hijos, la satisfacción no puede ser mayor.

Con un cuadro aparentemente ideal, las circunstancias conspiran para que la felicidad de este hombre no sea duradera. El lugar donde esta familia habita, lentamente va cambiando de fisonomía en la medida que en el sector comienzan a proliferar patotas delictivas y la situación se agrava con la prostitución callejera y el tráfico de drogas. Es ahí que Pierre divisa a Eve (Sophie Desmarais) una adolescente prostituta y cocainómana quien trabaja para un repudiable explotador de mujeres. Pasando revista a su experiencia pasada, Pierre trata de acudir en su ayuda para rescatarla y regenerarla; sin embargo, el precio que debe pagar es demasiado caro cuando comienza un camino de degradación que lentamente lo conduce a la misma condición de desmoralización que vivió en el pasado con la consecuencia de hacer peligrar los cimientos de su bella familia.

Con una dirección inobjetable, una actuación estupenda de Boutin y Desmarais, y un lenguaje auténticamente crudo, Pilon ofrece un retrato de una realidad urbana lúgubre y desesperante que resulta imposible de negar. En todo caso, más allá de sus valores intrínsecos, la única observación del film es que su visión pesimista no ofrece ninguna nota de redención a sus personajes dejando la impresión final de que no existe luz alguna al final del túnel.

La banda audio es en francés con subtítulos opcionales en inglés.

Vincent Elbaz en 'The Assault'

The Assault (L’assaut)
Francia, 2010
Dirección: Julien Leclercq
Distribución: Seville Films (2012)

Un dramático episodio que bien puede ser considerado como prólogo a la tragedia de septiembre de 2001, es lo que narra este film basado en hechos verídicos. El 24 de diciembre de 1994 un comando integrado por miembros del Grupo Islámico Armado liderado por Yahia (Aymen Saidi) se apodera en Argel de un avión de la línea aérea Air France que se aprestaba a partir a París, tomando como rehenes a la tripulación y sus 227 pasajeros a bordo. Aunque lo que los terroristas exigían para revertir la situación era la liberación de dos camaradas de armas, la intención verdadera era estrellar el avión en la Torre Eiffel.

La terrible odisea que se prolongó por espacio de 40 horas con la ejecución de tres rehenes, culmina el 26 de diciembre en el aeropuerto Marignane de Marsella, cuando agotadas las negociaciones con los secuestradores, se produce el asalto a la aeronave por parte del Grupo de Intervención de la Gendarmería Nacional de Francia, poniendo de esa manera un punto final al grave conflicto.

Paralelamente al tema central, el film desarrolla dos historias conexas bien intercaladas. Una de las mismas está referida a Thierry (Vincent Elbaz), uno de los miembros de las fuerzas francesas que participa en el asalto final, presentándolo en la intimidad familiar con su señora (Marie Guillard) e hijita, en tanto que la otra se refiere a una funcionaria del Ministerio de Interior de Francia (Melanie Bernier) quien debe mostrar su eficacia frente a la operación de rescate que se está preparando.

Filmado con cámara al hombro y con visceral energía, el realizador logra un film de suficiente tensión y suspenso, sobre todo en los últimos 20 minutos donde el asalto se realiza delante de millones de televidentes quienes están a la expectativa de lo que habrá de acontecer.

Dada su duración relativamente breve de 90 minutos, el relato no permite una exhaustiva profundización de todos sus personajes; sin embargo, eso no impide que proporcione la cuota dramática y emocional necesaria como para mantener una constante atención y producir un film satisfactorio.

El DVD es presentado en su versión original francesa con subtítulos opcionales en francés o inglés.