‘Rampart’, ‘Goon’

Cine Hablemos de Cine Feb 24, 2012 at 2:23 am

Woody Harrelson en 'Rampart'

Rampart
Estados Unidos, 2011.
Un film de Oren Moverman
Elenco: Woody Harrelson, Sigourney Weaver, Robin Wright, Ben Foster, Anne Heche, Cynthia Nixon

Aunque el cine reflejó muy bien algunos acontecimientos vinculados con la actuación corrupta del Departamento de Policía de Los Ángeles durante la década del 90, el realizador Oren Moverman vuelve sobre el tema con un guión que le pertenece en colaboración con el escritor y ensayista James Ellroy quien es un experto en la materia. En lugar de involucrar a todo el cuerpo policial como se vio en L.A. Confidential (1997), el relato que tiene lugar en 1999 se concentra en la personalidad de uno de sus oficiales que trabaja en la división Rampart de esa institución. Woody Harrelson anima al desagradable policía Dave Brown ofreciendo una caracterización asombrosamente realista que eleva el nivel cualitativo de este film negro.

Desde la primera escena en que se ve Dave obligando a una colega recién incorporada a comer las papas fritas que ella no desea, se destaca la actitud autoritaria y poco agradable de una persona que a lo largo de este relato ratifica en numerosas ocasiones su conducta despótica.

Un veterano de Vietnam, posteriormente convertido en oficial policial y con 24 años de actuación, la consigna de Dave es hacer justicia aunque se trata la del vigilante y tenga que quebrar las normas legales. Su difícil carácter hizo fracasar el matrimonio con sus dos ex esposas (Anne Heche, Cynthia Nixon) que son hermanas entre sí, y que tanto ellas como sus respectivas hijas no toleren su presencia. Sólo encuentra un temporario solaz sentimental en Linda (Robin Wright), una abogada que aunque en principio tratará de defenderlo judicialmente, posteriormente lo deja de lado

El guión, que a veces deambula erráticamente, se centra fundamentalmente en la desgarradora violencia ejercida por Dave en diferentes incidentes. Uno de ellos es cuando exteriorizando su profundo racismo ataca furiosamente al conductor negro de un automóvil que chocó contra el suyo, siendo ese acto filmado por una cámara anónima; en cierta forma el film reproduce el triste episodio que en 1991 protagonizó el agente Rodney King golpeando en forma salvaje a un sospechoso y que fue grabado en video. En otra ocasión profiere insultos a un investigador negro del Departamento de Asuntos Internos (Ice Cube). Con un pasado no muy limpio por haber matado a un violador sexual –con la excusa de proteger a sus hijas-, todo haría suponer que la incriminación que es objeto por parte de Joan Confrey (Sigourney Weaver), la asistente del fiscal del distrito, pudiera modificar su irracional conducta; sin embargo, nada lo hace cambiar.

El film es más un estudio caracterológico de un misántropo que va descendiendo a un profundo pozo en su vida personal y profesional, antes que un relato imbuido de una historia que agregue características nuevas o distintivas. A pesar que lo que se presencia es demasiado conocido con situaciones que a veces se tornan rebuscadas y sin lograr la profundidad deseada, Harrelson le brinda una energía y fuerza visceral que transmite los variados matices de su difícil personaje; no obstante de que se está frente a un individuo abominable que termina degradándose, el actor logra cierta ternura del mismo a la vez que expone el patetismo de un individuo que finalmente adquiere conciencia de ser un desgraciado sin rumbo fijo. Todo el elenco que lo secunda brinda actuaciones convincentes.

  • Conclusión: Un film que aunque imperfecto es un buen retrato psicológico de un individuo amoral y que por la estupenda actuación de Harrelson merece ser visto.

Seann William Scott en 'Goon'

Goon
Canadá, 2011
Un film de Michael Dowse
Elenco: Seann William Scott, Jay Barachel, Marc-André Grondin, Alison Pill, Live Schreiber

El hockey sobre hielo es el deporte nacional de Canadá y su popularidad es tan inmensa que mueve multitudes. Sin embargo tiene su arista sombría debido a la violencia que este deporte suele provocar y que queda evidenciado en este film.

El guión de Jay Baruchel y Evan Goldberg presenta a Doug Glatt (Seann William Scott) un robusto bonachón considerado como la “oveja negra” de su familia por no haber satisfecho las expectativas aguardadas de haber logrado una profesión respetable en lugar de dedicarse a trabajos de ínfima categoría. Sin embargo, una oportunidad totalmente inesperada se le presenta cuando su amigo Pat (Jay Baruchel), quien es un fanático del hockey sobre hielo, lo invita a un partido de una liga menor y allí demuestra que posee puños de acero cuando en una pelea con un jugador lo deja tumbado. Inmediatamente despierta la curiosidad de un empresario y es contratado para formar parte del equipo aunque no sabe patinar; pero ese detalle resulta irrelevante porque el verdadero motivo de participar en la liga es para actuar como un agente de seguridad y protector de Laflamme (Marc André Grondin), un importante deportista de su club, a fin de protegerlo y usar sus habilidades de luchador frente a cualquier oponente del equipo contrario que pueda querer herirlo o dañarlo. La fuerza bruta de Doug lo convierte automáticamente en un héroe local y de allí todo parece sonreírle hasta incluso ganarse la simpatía y el corazón de una chica atractiva (Alison Pill), además de aguardarle una promisoria carrera deportiva.

El relato mantiene un ritmo fluido, apela a diálogos crudos pero realistas, no falta la dosis de humor grosero y escatológico como para divertir al gran público y además cuenta con notables interpretaciones, en especial la de Scott como el muchacho de gran corazón pero también capaz de exponer una ferocidad bestial cuando llega la hora de actuar.

A través de la sangrienta violencia que se observa en la pantalla el relato expone una dramática realidad que queda reflejada en las numerosas víctimas que este deporte ha cobrado en los últimos tiempos. Dada la sensibilidad del tema, resulta discutible si el film constituye una apología de la violencia. Como muchas situaciones son tratadas con cierta exageración o de modo caricaturesco, uno podría afirmar que ésa no ha sido la intención del realizador Michael Dowse quien se limita a exponer los hechos, sin juicio alguno para ofrecer una comedia de entretenimiento masivo. Naturalmente que habría resultado más importante efectuar alguna crítica social sobre los excesos a que conduce la práctica de este deporte, pero ésa no ha sido la intención buscada y es por eso que cada espectador queda libre para juzgar sobre lo que ha visto.

Ciertamente, el hockey sobre hielo trata de satisfacer las expectativas de una sociedad masiva en búsqueda de emociones fáciles como entretenimiento: de lo que se aprecia en el film, ese espectáculo es el que se brinda mediante las luchas encarnizadas de los jugadores en la arena, que bien se podrían asemejar a los de las practicadas por los gladiadores en la época del imperio romano.

  • Conclusión: Goon es un film bien realizado pero al propio tiempo controversial por lo que exhibe. Aunque el personaje principal -inspirado en la carrera del retirado deportista profesional Doug Smith- merezca la total simpatía de la audiencia, la insana cultura de la violencia despierta sentimientos encontrado; así, la película cumple su cometido de divertir satisfaciendo ampliamente a los aficionados de este deporte, pero eso no impide que deje una sensación de marcada tristeza.

VIDEO

Leonardo DiCaprio en 'J. Edgar'

J. Edgar
Estados Unidos, 2011
Dirección: Clint Eastwood.
Distribución: Warner Home Video (2012)

A pesar de haber recibido críticas mixtas en oportunidad de su estreno en América del Norte, la edición del video de J. Edgar permite reafirmar la calidad del último trabajo de Clint Eastwood. El veterano realizador ha logrado una muy buena descripción de quien fuera una de las figuras más polémicas del ámbito político americano del siglo pasado. Odiado y admirado así como denigrado y elogiado, lo cierto es que el film no aclara mucho su enigmática personalidad; sin embargo, a través de la óptica del realizador se obtiene una visión lo más objetiva posible de la figura pública y privada de un hombre obsesivo que como director del FBI (Federal Bureau of Investigation) durante casi medio siglo empleó métodos discutibles para el cometido de sus funciones hasta su muerte en 1972. Pocos como él conocían las intimidades políticas de varios presidentes con quienes tuvo que tratar a lo largo de su carrera y de haber sido preciso no habría tenido reparos en chantajearlos; además, con la acumulación de sus archivos secretos consiguió acumular un poder extraordinario que lo hacía temible.

Para personificar a su personaje, el director eligió a Leonardo DiCaprio quien con una interpretación nada menos que colosal logra caracterizar la complejidad de Hoover. Adoptando un tono realista y una narración elíptica, Eastwood evita la tradicional biografía para enfocar momentos claves de su existencia desde los comienzos de su carrera como el joven perseverante dispuesto a cambiar la imagen política de su país hasta el hombre adulto que siente placer en ser considerado una personalidad mítica.

Más allá de algunas descripciones anecdóticas, el guión de Dustin Lance Black se centra fundamentalmente en la relación de Hoover con tres personajes claves que gravitaron en su vida. En primer lugar, su amada y posesiva madre con quien mantuvo un estrecho vínculo; podría afirmarse que fue la única persona con la autoridad necesaria para influir en su hijo, aspecto que cobra total realismo en la actuación maravillosa de Judy Dench. Otra persona importante fue Clyde Tolson (Armie Hammer) quien fue su inmediato subalterno con quien mantuvo una íntima amistad; aunque sin evidencias precisas de que esa relación podría encubrir un acercamiento homosexual, el relato deja planteada tal posibilidad. El tercer personaje importante en la vida de Hoover fue Helen Gandy (Naomi Watts) con quien intentó mantener un vínculo sentimental al que ella rehusó a pesar de haber sido de todos modos una abnegada secretaria, conocedora de todos sus manejos profesionales y merecedora de su total confianza: en tal sentido, ella supo retribuirle actuando con completa lealtad hasta después de su muerte cuando destruye todos los comprometedores archivos secretos del FBI.

En líneas generales queda muy bien testimoniada la figura de este hombre autoritario y acérrimo anticomunista. Sin adoptar posición alguna, Eastwood ha tratado de rescatar los rasgos humanos de Hoover manteniendo un delicado equilibrio al exhibirlo con sus atributos positivos y también destacando las facetas más despreciables de su persona. En suma, un film honesto y de gran interés.

El video analizado contiene dos discos, uno en el formato Blu-Ray y el otro en DVD. El Blu-ray tiene como suplemento un corto de 17 minutos –J.Edgar: The Most Powerful Man in the World- en donde Eastwood, DiCaprio, Watts y otros integrantes del equipo vuelcan sus impresiones sobre la personalidad de Hoover, enfatizando aspectos ya analizados en el film.

La banda audio en sus dos formatos es en inglés/francés, con subtítulos optativos en español, francés e inglés.