‘Norwegian Wood’, ‘The Flowers of War’, ‘Sholem Aleichem: Laughing in the Darkness’, ’17 filles’

Cine Hablemos de Cine Mar 2, 2012 at 10:21 am

Rinko Kikuchi y Kenichi Matsuyama en 'Norwegian Wood'

Norwegian Wood
Japon, 2011
Un film escrito y dirigido por Anh Hung Tran
Elenco: Kenichi Matsuyama, Rinko Kikuchi, Kiko Mizuhara

El director vietnamita Anh Hung Tran ha logrado con Norwegian Wood un film impecablemente filmado, muy bien actuado y visualmente interesante; sin embargo, como muchas veces suele ocurrir con el traspaso de una obra literaria al cine, al tratar de ser fiel a la novela homónima de Haruki Murakami en la cual está basado, el realizador no logra que la audiencia pueda involucrarse emocionalmente con la suerte corrida por sus personajes.

La acción que se desarrolla en los últimos años de la década del 60, ofrece en su comienzo una visión muy rápida de la amistad juvenil existente entre Toru Watanabe (Kenichi Matsuyama), Kizuki (Kengo Kora) y su introvertida novia Naoko (Rinko Kikuchi); cuando Kizuki repentinamente se suicida, Toru, consternado por la tragedia, abandona la ciudad de Kobe donde vive para instalarse en Tokio y comenzar allí sus estudios universitarios. El reencuentro con Naoko origina un romance entre ambos y el día en que ella celebra sus 20 años le ofrece a Toru su virginidad; sin embargo, Naoko no puede olvidar al suicida y su extrema fragilidad la impulsa a desaparecer para internarse en un remoto sanatorio ubicado en una zona rural. La situación sentimental de Toru llega a complicarse cuando conoce a Midori (Kiko Mizuhara), una atractiva chica llena de vida y completamente opuesta en personalidad a la de su primer amor, quien le ofrece momentos de intensa felicidad; a pesar de todo, él no es capaz de entregarse totalmente a ella, sobre todo cuando recibe una carta de Naoko pidiéndole que la vaya a ver a la clínica donde se encuentra.

Si bien el relato trata de expresar las sensaciones de inestabilidad emocional de los años adolescentes y los conflictos sentimentales que suelen presentarse, el problema del film es que no hay demasiado material como para justificar una duración de dos horas y cuarto; además, la historia es narrada de manera excesivamente lenta y zigzagueante, poniendo a prueba la paciencia del espectador.

A su favor, el film está agraciado por una hermosa fotografía de Mark Lee Ping Bin que permite apreciar la belleza de la campiña japonesa a través de las diferentes estaciones del año. Otro aspecto de interés es la acertada música de Jonny Greenwood rememorando temas familiares de la época.

  • Conclusión: Una historia de amor adolescente en un relato lánguido, demasiado alargado e incapaz de suscitar grandes emociones.

Christian Bale en 'The Flowers of War'

The Flowers of War
China, 2011
Un film de Zhang Yimou
Elenco: Christian Bale, Ni ni, Zhang Xinyi, Huang Tianyuan

La batalla de Nankin es uno de los episodios más dramáticos de la guerra de Japón con China que se inicia en Shangai en octubre de 1937 y concluye el 13 de diciembre de ese año en Nankin –en ese entonces la capital del país- con la victoria del ejército nipón. En las semanas siguientes, los vencedores iniciaron una cruel campaña de asesinatos de más de 200.000 personas y violaciones de miles de mujeres. Ese es el telón de fondo que el prestigioso realizador Zhang Yimou (Curse Of The Golden Flower, The Road Home, Raise the Red Lanterns) utiliza para narrar un drama de ficción en The Flowers of War donde estudiantes de un convento y un grupo de prostitutas tratan de proteger sus vidas del invasor enemigo.

El relato presenta a John Miller (Christian Bale), un desaprensivo americano que se encuentra en Nankin para la inhumación de un sacerdote recién fallecido. Tratando de abrirse paso en las calles de la bombardeada ciudad encuentra a dos jóvenes chicas estudiantes y tratando de ayudarlas las lleva a una catedral católica donde se encuentran otras compañeras allí refugiadas que integran el coro religioso del convento. Simultáneamente llegan a la iglesia un grupo de de atractivas prostitutas lideradas por la seductiva Yu Mo (Ni Ni) quienes huyendo del burdel donde se hallaban tratan de proteger su vida en aquel santuario. La convivencia de las estudiantes con las nuevas huéspedes y John dentro de un ámbito espacial reducido es lo que sustenta la primera parte del film narrado en forma convencional y sin mayor trascendencia. Para atenuar el clima dramático de la historia, la trama incluye la nota sentimental que vincula a John con Yu Mo.

El conflicto central del film se presenta en su segunda mitad con la llegada de un oficial japonés (Atsuro Watabe) a la catedral invitando autoritariamente a las jóvenes coristas que asistan a una fiesta y cantar para la audiencia que estará allí presente. Queda claro que la intención es violarlas y posteriormente matarlas; para evitar que eso suceda, John concibe un plan arriesgado con la colaboración de las prostitutas.

Con un tono melodramático en el contexto de un relato poco convincente, se asiste a la transformación repentina de John quien de oportunista buscavidas asume la condición de un hombre de gran corazón en busca de redención; al propio tiempo, tampoco resiste credibilidad el modo en que las sofisticadas mujeres de la vida se convierten en almas caritativas demostrando una extraordinaria generosidad al servicio de una noble causa. Con un desenlace que no ofrece mayor sorpresa, todo pareciera calculado para satisfacer a la audiencia; sin embargo, como la historia transcurre sin un foco preciso y a veces languidece en el camino, no podría asegurar que las dos horas y veinte minutos de duración puedan llegar a conformar.

Es la primera vez que un actor americano actúa en un film chino y esa sería una de las notas distintivas del film, a pesar de que el personaje de Bale no resulte muy creíble, sobre todo porque él se comunica con gran parte del grupo que lo rodea en inglés, lo que hace difícil suponer que en ese entonces los personajes chinos aquí mostrados pudieran dominar el idioma de Shakespeare.

  • Conclusión: Aunque el film no responda a las expectativas aguardadas de su realizador, cabe mencionar que la nota de gracia rescatable descansa en el placer visual que produce contemplar algunas imágenes poéticas captadas con su distintivo estilo.

Foto de archivo de Sholem Aleichem en el documental del mismo nombre

Sholem Aleichem: Laughing in the Darkness
Estados Unidos, 2011
Un documental escrito y dirigido por Joseph Dorman

Cuando se trata de trabajos literarios escritos en idish el primer nombre que surge es el del Premio Nobel de Literatura de 1978 Isaac Bashevis Singer. Sin embargo, antes de la existencia de este prestigioso autor, Sholem Rabinovich conocido con el apodo de “Sholem Aleichem” fue sin duda el escritor judío más relevante de la segunda mitad del siglo 19 y comienzos del 20, quien empleó el “idish” en la mayor parte de su creación literaria.

Para quienes han disfrutado de El violinista en el tejado, la comedia musical de Broadway que recorrió el mundo entero, seguramente sabrán que se basó en Tevye, el lechero, uno de los libros más populares de este autor. Pero Aleichem no fue solamente un gran escritor costumbrista; como cuentista, novelista y dramaturgo, además de autor de libros infantiles escritos en idish, fue dueño de un incisivo humor y un ingenioso satirista que supo transmitir la riqueza de la cultura judía del pueblo judío viviendo en Europa Oriental. A través de sus obras, quedan testimoniados las condiciones sociales de los judíos de la época en que el vivió y los conflictos dramáticos generacionales que se vieron obligados a enfrentar.

Es de esta personalidad que trata Sholem Aleichem: Laughing in the Darkness, de Joseph Dorman, que compara el nivel intelectual y creativo de Aleichem con otros autores muy renombrados del siglo XIX como Mark Twain, Anton Chekhov y Nikolav Gogol. Habiendo nacido en el seno de una humilde familia judía, su dedicación al estudio le permitió distinguirse prontamente y a una muy temprana edad supo abrirse camino para convertirse en un notable escritor.

Valiéndose de algunas entrevistas realizadas –entre las que figura los emotivos recuerdos de su nieta centenaria Bel Kaufman- así como de abundante valioso material de archivo, algunas fotos y la participación de actores recitando los monólogos de Aleichem, Dorman no solo refleja facetas importantes de la vida del autor sino también ilustra la vitalidad del “shtetl” (los pequeños pueblitos), con sus calles polvorientas apiñadas de gente, los comerciantes promoviendo sus productos a viva voz, las duras condiciones de trabajo de los campesinos para ganarse el pan de cada día, etc. Al propio tiempo, el documental echa una ojeada al primer flujo de inmigrantes judíos a Nueva York huyendo de los pogromos zaristas y su contribución cultural al país anfitrión.

Este buen documental destaca la importancia que Aleichem tuvo al haber contribuido en la formación de una moderna cultura judía para las nuevas generaciones. Como testimonio de la gran popularidad que gozó al morir en 1916 a los 57 años de edad, cabe mencionar que 200.000 personas asistieron a su funeral en Nueva York.

  • Conclusión: Una interesante y didáctica crónica de historia que va dirigida a una audiencia judía interesada en explorar su pasado, así como para el público que no lo es pero que se encuentre interesado en conocer al hombre talentoso que con la palabra escrita supo forjar una nueva manera de vida empleando un excelente estilo humorístico

Una escena del film '17 filles'

17 filles
Francia, 2011
Un film de Delphine y Muriel Coulin
Elenco: Louise Grinberg, Juliette Darche, Roxane Duran, Esther Garrel, Yara Pilartz, Florence Thomassin, Noémie Lvovsky, Carlo Brandt.

Esta ópera prima de las hermanas Delphine y Muriel Coulin aborda un curioso caso que aconteció hace 4 años en los Estados Unidos aunque el relato de ficción transcurre en una pequeña ciudad balnearia de Francia.

Como su título lo indica, la trama se refiere a 17 chicas de 17 años de edad que asisten a un mismo liceo y que además de ser muy amigas comparten muchas cosas en común.

Cuando el film comienza, Camille (Louise Grinberg), una de las adolescentes del grupo, le comenta a la enfermera de su escuela que creer haber quedado embarazada y cuando el hecho queda confirmado resuelve no abortar porque dar a luz a su bebé significa para ella un acto de de emancipación femenina. A los pocos días, la joven convence a sus amigas para que imiten su conducta. Como si se tratase de una aventura juguetona, gradualmente el grupo decide seguirla frente a la sorpresa de los adolescentes masculinos dispuestos a fecundarlas sin dificultad alguna, salvo en un solo caso donde una de las jóvenes, Clementine (Yara Pilartz), debe pagar a un compañero de estudios para que le haga el favor de acostarse con ella y “embarazarla”.

A medida que el periodo de gestación progresa, estas jóvenes comienzan a fantasear alocadamente sobre la maravilla de tener hijos conjuntamente y lo beneficioso que resultará de que cada una de ellas pueda actuar como guardiana de los hijos de las otras. Además, por si eso no bastara, no hay problema alguno para que durante ese delicado período de dulce espera, el grupo se dedique a beber, fumar y conducir coches sin la debida licencia para hacerlo.

¿Cuál es la motivación que existe frente a tal extraña decisión? En apariencia, demostrar el modo cómo estas futuras mamás muestran su rebeldía a una sociedad que no les ofrece un gran porvenir.

Aunque el film se base en un hecho verídico, resulta difícil aceptar seriamente lo que aquí se expone. Si se tratara de una historia cómica o fantasiosa, la credibilidad podría quedar descartada; pero aquí se contempla una comedia que pretende ser realista en donde irresponsables jóvenes con una madurez no superior a la de las preadolescentes de 10 u 11 años de edad, creen que van a cambiar el mundo siendo mamás monoparentales.

Una de las escenas que trascienden del relato es la reunión del consejo escolar discutiendo el hecho, pero sin llegar a ninguna decisión específica. Por otra parte, aún siendo menores de edad, los padres no pueden legalmente obligar a que sus hijas aborten, independientemente del grado de responsabilidad que posean.

El film está bien realizado, posee algunos momentos de humor y se distingue por una actuación correcta; pero en todo caso, la connotación moral de su mensaje resulta discutible. Por lo que se aprecia, parecería que poco importa lo que habrá de suceder cuando los bebés lleguen al mundo sin tener papás y con mamás inconscientes de la responsabilidad que implica la maternidad.

  • Conclusión: Un curioso pacto de embarazo entre jóvenes adolescentes en un superficial relato que, aunque se deje ver, resulta rebuscado a la vez que controvertido por el mensaje ofrecido.