HABLEMOS DE CINE

Canadá Columnistas Hablemos de Cine Mar 23, 2012 at 1:03 am

Por Jorge Gutman

1. Jennifer Lawrence en THE HUNGER GAMES

The Hunger Games. Estados Unidos, 2012. Un film de Gary Ross. Elenco : Jennifer Lawrence, Josh Hutcherson, Liam Hemsworth, Woody Harrrelson, Donald Sutherland, Stanlely Tucci

Después de una espectacular campaña promocional realizada durante los últimos meses, hoy se estrena en América del Norte la película The Hunger Games basada en el primer libro de una trilogía escrita por Suzanne Collins y adaptada para el cine por su autora conjuntamente con el director Gary Ross y Billy Ray . Aunque en principio el público adolescente es el principal destinatario del film, el contenido, realización y vigorosa actuación de su protagonista captará a una audiencia mucho más amplia que la pensada.

El tema de la violencia ha sido tratado en múltiples oportunidades pero quizás pocas veces en una forma tan descarnada y cruel como aquí está expuesto, adoptando como referencia a una sociedad deshumanizada. El director ha captado la sensibilidad de la autora tratando de sensibilizar a cierto sector del público actual que se deleita con algunos espectáculos televisivos que aunque de dudoso gusto sirven para  saciar los instintos más primitivos.

La acción transcurre en Panem en un futuro no muy lejano, aunque sin fecha precisa. Se trata de una nación conformada por 12 distritos que reemplaza a lo que geográficamente fuera América del Norte que quedó devastada por  conflictos bélicos.   Con el propósito de evitar nuevas guerras o revoluciones que atenten el orden social existente, el autoritario gobierno central –denominado “Capitolio”- ha decidido intimidar a la población ofreciendo un castigo anual  consistente en sacrificios humanos. Con ese fin ha  creado un programa de televisión denominado “Hunger Games” en donde se efectúa una selección al azar  de una chica y un muchacho de entre 12 y 18 años de cada uno de los distritos y que, a semejanza de los gladiadores del imperio romano, deben luchar entre ellos para llegar a matarse hasta que uno solo quede con vida y sea  consagrado ganador del torneo. Este juego de masacre, considerado como una responsabilidad política para los elegidos,  es observado por la nación entera que sigue apasionadamente su desarrollo hasta que 23 de los 24 “tributos” quedan eliminados.

El personaje central de esta historia es Katniss Everdeen (Jennifer Lawrence), una muchacha humilde de 16 años perteneciente al Distrito 12, el más pobre del país, quien es una experta cazadora y diestra deportista en el manejo del tiro con arco. Ella se ofrece como  voluntaria para reemplazar y proteger a su hermana menor (Willow Shields) que había sido seleccionada; tendrá como compañero de su jurisdicción a Peeta Mellark (Josh Hutcherson) con quien compartirá una considerable parte de esta siniestra aventura y en donde quedará cimentada una emotiva relación sentimental.

En un relato fluido de casi dos horas y media, su primera parte describe muy bien el traslado de los futuros combatientes a una torre de  cristal para los procedimientos que precederán a los diabólicos juegos que integran el resto de la exposición. La contienda tiene lugar en una zona boscosa donde la nación entera sigue los movimientos de los “tributos” y cómo deben instintivamente defenderse unos de otros para salvar sus vidas. En todo caso, sin agregar detalles adicionales de cómo la historia habrá de evolucionar cabe señalar que su desenlace satisface plenamente las expectativas del espectador.

Ross ha logrado un film de intensa acción no exento de emoción donde gran parte de su mérito reside en la sobresaliente actuación de Lawrence. Esta joven actriz que impresionó gratamente en “Winter’s Bone” (2010), brinda aquí otra notable interpretación caracterizando a una muchacha vulnerable pero firmemente determinada a  tratar de salvarse de los  otros participantes que por imperio de las circunstancias son  sus enemigos. Es aquí como Lawrence ofrece en su rostro una riqueza expresiva  demostrando que su personaje está lejos de ser una asesina pero que  está obligada a  matar  para seguir con vida; de este modo, la actriz consigue imprimir una inusual energía emocional que  sensibiliza al público, obteniendo del mismo una total empatía. El resto del elenco acompaña muy bien a Lawrence, desde Hutcherson como Peeta, hasta pequeños roles asignados a actores bien conocidos como Donald Sutherland animando al presidente de Panem,  Woody Harrelson proporcionando algunas situaciones humorísticas como el  consejero de Katniss, Elizabeth Banks en su rol de  escolta de la joven y Stanley Tucci dando vida a un presumido y un tanto caricaturesco reportero de la televisión.

Formalmente, es apreciable la fotografía de Tom Stern captando la atmósfera decadente en que transcurre la acción así como la magnífica labor de edición por parte de Stephen Mirrione y Juliette Welfling.

Aparte de los aspectos morales que el relato contempla sobre una sociedad en descomposición, el realizador permite que el universo post-apocalíptico presentado se convierta en una metáfora de la sociedad competitivamente descarnada que nos toca vivir, donde ciertamente en más de una ocasión  predomina la ley de la jungla con el “sálvese quien pueda”.

Es posible que muchos espectadores consideren perniciosa la moralidad de la violencia de este film pero cabe remarcar que muchos de los  programas de entretenimientos de la televisión actual no dudan en recurrir por cualquier precio a situaciones igualmente brutales con tal de incentivar el interés de una audiencia en procura de gran excitación y emoción.

Conclusión: Un film muy bien realizado que además de entretener, permite reflexionar y replantear la necesidad de preservar  ciertos valores  para no deshumanizarnos.

 

2. Jason Segel en JEFF, WHO LIVES AT HOME

Jeff, Who Lives At Home. Estados Unidos, 2011. Un film escrito y dirigido por Jay y Mark Duplass. Elenco: Jason Segel, Ed Helms, Susan Sarandon

Este pequeño film lleva consigo la impronta de los hermanos Duplass donde su excentricidad no lo exime de brindar el humanismo de sus personajes a la vez que proporciona algunos pasajes graciosos por la particular situación que los mismos atraviesan.

El centro de la atención es Jeff (Jason Segel), un típico perdedor  inmaduro  de 30 años que nada hace y que vive en la casa de su madre Sharon (Susan Sarandon) viuda;  sus días transcurren en el sótano de la residencia viendo televisión, fumando de tanto en tanto un poco de marihuana y quebrando esporádicamente; su inercia  para cumplir con algunos encargos hogareños que Sharon le solicita. El núcleo familiar se completa con su hermano mayor Pat (Ed Helms) quien está casado con Linda (Judy Greer)  y atraviesa una crisis conyugal.

Todo el relato transcurre en una sola jornada, donde se contempla el comportamiento lunático de Jeff quien, como espectador apasionado del film “Signs” (2002) de M. Night Shyamalan, cree que todo está conectado en este mundo y son las señales o signos cósmicos los que determinan nuestra conducta y el destino que nos aguarda. De este modo, un equivocado llamado telefónico que recibe preguntando por un tal “Kevin” hace que al salir de la calle y abordando un bus, se encuentre con un deportista negro que lleva en su camiseta el mismo nombre; de allí en más, una situación conduce a la otra hasta que llega a encontrarse  con su hermano y como testigo de sus problemas hogareños actúa en calidad de detective a fin de determinar  si su cuñada le es infiel. Simultáneamente con la odisea que los dos hermanos atraviesan, la absorbente Sharon que trabaja en una oficina, recibe en su computadora correos anónimos de un desconocido admirador que manifiesta ser uno de sus colegas.

Las circunstancias descriptas conducen a que el film se asemeje más a un sitcom televisivo de media hora que a un largometraje de 83 minutos. Aunque lo que se contempla pueda resultar poco probable y se acerque a la bufonería, la comedia está bien estructurada, con  personajes extraños que resultan atractivos de contemplar por las  situaciones  hilarantes que generan de manera no muy ortodoxa; además, y dentro de las limitaciones impuestas por el relato, la historia concluye satisfactoriamente con una escena de irreprochable ternura.

Conclusión: Con Segel y Helms logrando una satisfactoria química como dos hermanos completamente diferentes pero con un fuerte lazo que los une, este film  -sin llegar al nivel del precedente de los hermanos Duplass (Cyrus,2010)- echa una mirada amable y gentil a las curiosas relaciones establecidas en el seno de una familia poco convencional. 

VIDEO 

Gilbert Sicotte en LE VENDEUR

Le Vendeur. Canadá, 2011. Dirección: Sébastien Pilote. Distribución: Seville Films (2012)

Este es un excelente film canadiense y sin duda uno de los mejores vistos el año pasado. Resulta sorprendente que se trate del primer largometraje escrito y realizado por  Sébastien Pilote debido a la gran madurez que exhibe efectuando una crónica profundamente sensible de la existencia de un noble hombre expuesto a las contrariedades del destino.

En una interpretación antológica Gilbert Sicotte anima a Marcel Lévesque, el hábil vendedor que da título al film; con sus 67 años y a pesar de que podría gozar de un honorable retiro, este hombre prefiere seguir trabajando en una concesionaria de automóviles de una pequeña localidad del norte de Quebec,  donde por años ha sido considerado como el  mejor vendedor. Aunque no tiene amigos, goza de la estima y el respeto de la gente con la que trabaja y de los clientes con quienes ha desarrollado un vinculo de confianza y simpatía; en el plano personal, compensa la soledad de su viudez con el amor y devoción que vuelca a su  hija Maryse (Nathalie Cavezzali) y su nieto Antoine (Jérémy Tessier).

El conflicto dramático del relato se presenta en dos niveles diferentes: en lo personal, por la  inesperada desgracia que le toca vivir a Marcel; en el aspecto social, por la grave repercusión económica  que genera en la pequeña comunidad el cierre temporario de una fábrica local que provee trabajo a la mayor parte de su población local.

Sobrio y contenido, el relato se destaca por su tono poético y melancólico. Con una sencilla historia a través de un guión minimalista hábilmente articulado y con una fotografía estupenda (Michel La Veaux) captando las imágenes del invierno, Pilote logró un film hermoso que cala hondamente en el espectador, sobre todo por la dimensión humana y cautivante que Sicotte logra del personaje central.

El DVD ofrece como suplemento el cortometraje ”Dust Bowl Ha! Ha!” que Pilote dirigió en 2007; su trama gira en torno a un hombre de familia de mediana edad (André Bochard) que después de 26 años de haber trabajado en una fábrica de una pequeña ciudad, pierde su trabajo cuando ésta cierra sus puertas, y se angustia pensando que no podrá encontrar un nuevo empleo; curiosamente, este personaje se vincula por completo con otro secundario de Le Vendeur que atraviesa la misma experiencia y que a pesar de eso cae en la tentación de comprar un nuevo automóvil.

Audio: Francés, Inglés. Subtítulos optativos en inglés y francés.