Acusan a Canadá de “sexista y racista” en casos de indígenas desaparecidas

Canadá Mar 28, 2012 at 10:33 pm

Jeannette Corbiere, presidenta de la Asociación de Mujeres Nativas de Canadá ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

OTTAWA.- Entidades indígenas acusaron este miércoles al sistema político canadiense de tener una actitud “sexista y racista” en las investigaciones de unos 600 casos de desapariciones y asesinatos de mujeres y niñas aborígenes que se han denunciado en los últimos 30 años en el país.

“El sexismo y el racismo aparecen en la práctica y los mecanismos de investigación que se aplican a estos casos”, advirtió Jeannette Corbiere, presidenta de la Asociación de Mujeres Nativas de Canadá ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Para Corbiere, las autoridades del país norteamericano no han tomado las suficientes medidas a lo largo de los años para responder al “patrón de violencia contra las indígenas” que ha provocado unas 600 desapariciones y asesinatos en las últimas tres décadas.

La portavoz de la Alianza Femenina Canadiense para la Acción Internacional, Sharon Mclvor, pidió que las autoridades canadienses promuevan una investigación a escala nacional sobre este asunto y se presupuesten mecanismos para la plena integración de la mujer indígena.

La portavoz de la Alianza Femenina Canadiense para la Acción Internacional, Sharon Mclvor, pidió que las autoridades canadienses promuevan una investigación a escala nacional sobre este asunto y se presupuesten mecanismos para la plena integración de la mujer indígena.

“El Estado tiene la obligación de desmantelar la desigualdad social y económica extrema de las mujeres indígenas, causado por el colonialismo, el racismo y el sexismo”, reclamó a sus responsables políticos hoy ante la CIDH, el organismo autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA) que vela por los derechos humanos en la región.

El Estado admitió que “es necesario coordinar esfuerzos” y reconoció su preocupación por esta situación y por “el alto nivel de victimización de las mujeres indígenas” por razones históricas, según apuntó Heather Watts, portavoz del Departamento de Justicia.

Watts consideró que el ejecutivo canadiense “está comprometido” en la causa y alegó que esta voluntad se ha materializado en acciones concretas para prevenir la violencia contra la población femenina aborigen, mejorar las investigaciones al respeto y facilitar mayores servicios a las familias indígenas.

El Ejecutivo alegó que destina desde 2010 una partida presupuestaria específica a esta problemática, especialmente para la mejora de las investigaciones policiales y el desarrollo socioeconómico de estas poblaciones, afectadas por bajos niveles de formación, ingresos y atención sanitaria.

Tanto los peticionarios como los portavoces gubernamentales subrayaron la reciente creación de una comisión por parte del Gobierno de la provincia de Columbia Británica para tratar e investigar estos episodios en contra de las mujeres aborígenes.

La presidenta de la audiencia en la CIDH, Tracy Robinson, calificó el número de desapariciones y asesinados de “muy desproporcionados” e instó a una “rápida reparación” para las víctimas aborígenes, que considera como un grupo especialmente vulnerable.

En otra audiencia, la CIDH trató la discriminación de las mujeres indígenas en Canadá, México, Argentina y Colombia, en la que representantes de estas poblaciones subrayaron “la múltiple discriminación” de los grupos femeninos aborígenes, especialmente en el acceso a la salud, a la educación y al desarrollo de sus raíces culturales.

“Sufrimos una violencia espiritual y cultural, casi nunca puedo hablar mi lengua ni enseñársele a mis hijos”, lamentó Michelle Odette, hija de madre indígena y padre canadiense.