Obama, Calderón y Harper se reúnen para estrechar cooperación regional

Canadá Apr 2, 2012 at 12:10 am

Otras fuentes allegadas a la cumbre dijeron que los tres líderes previsiblemente aprovecharán el cónclave para establecer sus prioridades de cara al encuentro del Grupo de los 20 (G-20) en Los Cabos (México), en junio próximo.

María Peña

Washington.- Los presidentes de EE.UU., Barack Obama, y México, Felipe Calderón, y el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, celebrarán este lunes en Washington una cumbre para fortalecer la cooperación en materia de prosperidad económica y seguridad, entre otros asuntos de interés regional.

La Cumbre de Líderes de América del Norte servirá para repasar un amplio abanico de temas de cooperación como “el crecimiento económico y la competitividad, seguridad ciudadana, energía y cambio climático”, recordó el viernes a los periodistas un portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest.

También discutirán el papel de Norteamérica en la región como antesala de la VI Cumbre de las Américas, entre el 14 y 15 de abril próximos en Cartagena (Colombia), “además de otros asuntos globales, económicos, políticos y de seguridad”, agregó.

Earnest no pudo precisar si habría resultados concretos de la cumbre, programada para noviembre pasado en Honolulu (Hawai) pero suspendida tras la muerte en México en un accidente de helicóptero del entonces secretario mexicano de Gobernación, Francisco Blake Mora.

Otras fuentes allegadas a la cumbre dijeron que los tres líderes previsiblemente aprovecharán el cónclave para establecer sus prioridades de cara al encuentro del Grupo de los 20 (G-20) en Los Cabos (México), en junio próximo.

Earnest dijo no estar seguro de por qué la reunión, que incluirá un almuerzo y una rueda de prensa conjunta, no se celebra en Colombia “al margen” de la Cumbre de las Américas, pero subrayó que Obama valora esta “importante” oportunidad de reunirse con Calderón y Harper.

El encuentro se produce en unos momentos en que los tres países miembros del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) buscan avanzar hacia su integración como bloque comercial.

Tan sólo el valor del comercio terrestre dentro del TLCAN en 2011 totalizó la cifra récord de 904.000 millones de dólares, un aumento del 14,3 % respecto a 2010 y su tercer gran aumento porcentual anual desde que el pacto entró en vigor en 1994, según el Departamento de Transporte de EE.UU.

Para Obama, la cumbre ofrece una oportunidad de reiterar su compromiso con la creación de empleos y la integración de América del Norte, además de que ésta serviría como una especie de acto electoral, de cara a sus esfuerzos por captar el voto hispano en noviembre próximo.

La reunión se llevará a cabo mientras México atraviesa una cruenta lucha contra los carteles del narcotráfico que se ha cobrado la vida de unas 50.000 personas desde diciembre de 2006, cuando Calderón desplegó al Ejército contra los narcos.

La lucha contra ese flagelo ha dominado la presidencia de Calderón y aunque éste asegura que terminará su sexenio con “tranquilidad de conciencia” y un país mejorado, la espiral de violencia ha mermado el apoyo hacia su partido (Partido de Acción Nacional), tres meses antes de los comicios presidenciales del próximo 1 de julio.

La cumbre da seguimiento a la otrora Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN), que surgió en marzo de 2005 como una propuesta del entonces presidente de EE.UU., George W. Bush, de crear un cinturón de seguridad tras los atentados del 11 de septiembre del 2001.

La ASPAN se convirtió en un organismo de cooperación cuyo objetivo era impulsar la prosperidad económica, social y de seguridad de América del Norte.

En la última trilateral, en agosto de 2009 en Guadalajara (México) -la primera con Obama en la Casa Blanca y Calderón en Los Pinos-, se abordaron temas como la seguridad fronteriza, el combate contra el crimen organizado, la crisis financiera global, el golpe de Estado en Honduras y la epidemia del virus de la influenza AH1N1.

Ahora, el encuentro previsiblemente irá más allá de los temas tradicionales, porque incluirá la cooperación en materia de defensa.

Stephen Johnson, director del programa para las Américas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por su sigla en inglés), no descarta que surjan asuntos “irritantes” en la relación entre EE.UU. y México, como la ausencia de una reforma migratoria y la facilidad de comprar armas que después terminan rumbo sur del Río Bravo.

Del lado canadiense, Harper podría indagar sobre el destino del oleoducto Keystone XL de la empresa TransCanada, vaticinó Johnson.