HABLEMOS DE CINE

Canadá Columnistas Hablemos de Cine Apr 13, 2012 at 12:06 am

Rachel Weisz y Tom Hiddleston en THE DEEP BLUE SEA

Por Jorge Gutman

THE DEEP BLUE SEA. Gran Bretaña, 2011. Un film escrito y dirigido por Terence Davies. Elenco: Rachel Weisz, Tom Hiddleston, Simon Russell Beale, Karl Johnson

Basada en la pieza “El Mar Profundo y Azul” del dramaturgo Terence Rattigan de 1952, el escritor y realizador británico Terence Davies brinda un triángulo amoroso que envuelve el adulterio femenino con discutibles resultados. A pesar de que los niveles de producción son inobjetables, la extremada contención emocional que el director imprime al film, lo convierte en un relato lánguido y frío sin que pueda existir la conmiseración necesaria con la protagonista  de esta historia.

Al igual que en otras novelas sobre mujeres adúlteras (entre otras Ana Karenina, Madame Bovary)  el personaje central es aquí  una dama respetable de vida privilegiada llamada Hester Collyer (Rachel Weisz) quien está casada con William Collyer (Simon Russell Beale), un juez de la alta magistratura y considerablemente mayor que ella. Su existencia cobra un giro inesperado cuando llega a conocer a Freddie Page (Tom Hiddleston), un ex piloto de la Fuerza Aérea Real (RAF), mucho más joven que su esposo y de cuya virilidad  se siente  atraída. A pesar de su sentido de honorabilidad y  del diferente nivel cultural que los separa, ella sucumbe a la pasión y como resultado comienza con él una relación amorosa.

Al inicio del film Hester, viviendo en una habitación de una casa de pensión de categoría inferior donde su amante acaba de dejarla, decide quitarse la vida dejándole  previamente una carta de despedida. Pero su intento fracasa al ser rescatada a tiempo por el ama de llaves (Ann Mitchell) del establecimiento; al irse recuperando va pasando revista a los motivos que la indujeron a adoptar esa dramática decisión.

Alternando entre presente y pasado, mediante flashbacks el público se va interiorizando de algunos aspectos de su vida anterior, destacándose la relación mantenida con su marido en un matrimonio sin mucha excitación y posteriormente las dramáticas alternativas del adulterio con un amante que no era capaz de entregarse totalmente a Hester o brindarle toda la devoción que ella le brindaba a él.

Tal como está adaptado para el cine, este romántico drama carece de la envergadura necesaria como para que exista un real interés por la suerte de sus personajes. Weiz es una avezada artista y a pesar de su ductilidad para dotar a su rol de los matices necesarios en el manejo de los sentimientos, su interpretación no deja de ser lineal sin que el dolor de Hester llegue a producir la emoción necesaria que conmueva a quien la está observando. De allí que el relato no brinde la oportunidad para que el público se interese sobre lo que acontecerá en su vida futura.

Los aspectos más logrados del film son los detalles que el director cuidó para que quedase bien reproducido lo que fue Londres durante el período de posguerra; en tal sentido contó con la acertada participación de James Merifield en los diseños de producción así como con el trabajo de fotografía logrado por Florian Hoffmester ofreciendo una buena idea de la capital de Inglaterra de ese entonces.

Conclusión: A pesar de una cuidada producción, esta historia de adulterio exenta de intensidad no se diferencia de muchas otras del género; su ritmo lánguido y claustrofóbico contribuye a la impasibilidad e  indiferencia del público.

Alex, una de las víctimas de BULLY

BULLY. Estados Unidos, 2012. Un film documental de Lee Hirsch

Éste es un muy buen documental al que debería dársele una especial acogida por el dramático y relevante tema que expone y que obliga a reflexionar profundamente sobre el mismo. Se trata sobre el “bullying”, término inglés que en español se podría traducir como “intimidación” o “acoso emocional y/o físico”. Este fenómeno generalmente tiene lugar en las escuelas entre niños de los últimos años de educación elemental y primeros de la enseñanza media. Consiste  en la acción desplegada por un grupo de estudiantes de ese nivel hacia un(a) compañero(a) en particular, sin diferenciación de sexo o estrato social, a través de un maltrato psicológico que se traduce en  violencia verbal y que también puede implicar castigo físico.

La “intimidación” se produce dentro de los establecimientos escolares, ya sea en las clases mismas,  baños, cafetería, buses escolares, como también al fin de la jornada de clase cuando los estudiantes salen del colegio. Curiosamente, los adultos responsables de las escuelas minimizan el problema y a veces hasta rehúsan aceptar la existencia del problema. De allí, la importancia extraordinaria que tiene el film que se está comentando teniendo en cuenta que según el relato del director Lee Hirsch varios millones de niños americanos son objeto actualmente de este desgraciado acoso, con consecuencias trágicas en algunos de los casos.

¿Qué es lo que hace o contribuye a que la víctima sea atacada?. Hay muchos aspectos que entran en consideración pero fundamentalmente surge por algún rasgo particular de la personalidad que los hace diferentes y vulnerables (por ejemplo, algún defecto físico, un exceso de peso, timidez natural, debilidad de carácter, incapacidad de responder al atropello recibido, etc.)

En base a lo que antecede el guión del realizador escrito con Cynthia Lowen enfoca la atención en 5 historias precisas. Una de ellas se refiere a Alex de 12 años que vive Sioux City, Iowa y cuyos tormentos comienzan apenas aborda el bus escolar. ¿Qué pasa con él? Su “pecado” es que a la vista de los demás no es “bonito” por sus gruesos labios y por portar anteojos que le impiden otorgarle una apariencia física más atractiva. Siendo un documental y no un film de ficción, uno se queda apesadumbrado al ver cómo sus compañeros lo atacan e insultan durante el viaje que los conduce a la escuela.

No menos dramático es el caso de Kelby que a los 16 años, en oportunidad de haberse asumido como lesbiana, ella y su familia han sido consideradas parias en la pequeña ciudad de Tuttle, Oklahoma, donde viven además de ser objeto del odio por parte de compañeros y personal docente; resultado de todo ello es que esta adolescente ha intentado suicidarse en tres ocasiones.

Otro caso patético es el de Ja’Meya de 14 años de Yazoo County, Mississippi, quien cansada del abuso sufrido diariamente en el ómnibus escolar,  un buen día decidió llevar consigo un arma cargada de municiones para intimidar a sus atormentadores; como consecuencia de su acción y a  pesar de no haber dañado a nadie, fue encarcelada en un centro de detención juvenil, aguardando  el resultado de su comprometedora situación.

Profunda tristeza produce conocer la tragedia de David y Tina Long de Murray County, Georgia,  quienes en octubre de 2009 perdieron a su hijo Tyler de 17  años quien se suicidó  después del tormento padecido durante años por sus compañeros; esa situación se ha visto agravada  por  la  indiferencia total del colegio, al punto tal que una asistente de la dirección cínicamente niega que exista algún problema en su distrito. Después de su muerte los Long exigen que la escuela admita la responsabilidad por la muerte del hijo.

El quinto caso se refiere a Ty, un niño de 11 años de Perkins, Oklahoma, quien se suicidó en mayo de 2010 después de haber sufrido la crueldad de sus compañeros de clase. Sus padres Kirk y Laura Smalley han constituido una organización contra el acoso que se denomina “Stand for the Silent” con el propósito de prevenir tragedias similares.

Todas las historias están relatadas con sobriedad y compasión sin dejar que los detalles más conmovedores eludan el foco de atención que el film se ha propuesto. Nadie podrá objetar que se centre en las víctimas y sus familiares sin tener en cuenta a los crueles agresores; no podría ser de otro modo porque nada concreto podría obtenerse como respuesta de quienes actúan en grupo y donde es posible que individualmente no puedan saber los hechos que les motivan a actuar malévolamente. En cambio, y como antes ha sido señalado,  resulta profundamente deplorable la ausencia de respuesta concreta por parte de los administradores escolares.

Aunque lo que se muestra en el documental tiene lugar en los Estados Unidos, este mal no está radicado allí exclusivamente; es un problema universal y es por eso que este documental constituye un excelente instrumento para que padres, escolares, personal docente y autoridades administrativas vean el film para tomar cartas en el asunto frente al comportamiento agresivo y destructivo que adopta el comportamiento del “bullying”.

Conclusión: Un conmovedor y perturbador film de imprescindible visión que documenta uno de los males más serios que afecta a la sociedad en que vivimos. 

Gianni Di Gregorio en THE SALT OF LIFE

THE SALT OF LIFE (Gianni e le donne). Italia, 2011. Un film de Gianni Di Gregorio. Elenco: Gianni Di Gregorio, Valeria de Franciscis Bendoni, Alfonso Santagata

Un film italiano  de modestas ambiciones pero agradable es lo que ofrece el cineasta Gianni Di Gregorio con The Salt of Life enfocando las tribulaciones de un hombre sexagenario que ya jubilado trata de encontrarle un sentido a su vida a través de las mujeres que le rodean.

El personaje central es Gianni (el director del film),  un hombre de familia que vive con su mujer (Elisabetta Piccolomini) con la cual parecería no mantener relaciones conyugales, su hija adolescente (Teresa Di Gregorio) demasiado ocupada en lo suyo como para prestarle demasiada atención y su madre (Valeria de Franciscis Bendoni) muy anciana que aunque no comparta su vivienda es extremadamente absorbente. En el fondo hay cierta actitud patética de un hombre consciente y temeroso de quien a los 62 años de edad va comenzando un trecho de la vida que lo conducirá a la ancianidad; de allí que a falta de la intimidad matrimonial –hecho que no se sabe a  qué se debe-  lo único que quisiera es poder lograr la atención de alguna jovencita atractiva, siguiendo el consejo de su donjuanesco amigo abogado (Alfonso Santagata). Pero no siempre es posible lograr lo que se quiere y aunque el sexo femenino le tribute respeto y una joven y simpática   vecina  lo trate con el afecto que se le tiene a un  tío bueno que le saca a pasear a su perro, queda claro que para Gianni eso no es suficiente.

No es mucho lo que pasa en el film pero lo que se ve satisface; eso es debido a  situaciones naturales bien planteadas y por lo tanto creíbles, así como a la presencia de un diálogo ocurrente y preciso que permite seguir el relato de un hombre en búsqueda de  compañerismo, afecto y  felicidad que no lo puede lograr dentro de su núcleo familiar. No es que sea maltratado ni mucho menos pero para Gianni su objetivo es tratar de aferrarse a la vida y tratar de aprovechar todas las oportunidades que le puede ofrecer, aunque por lo visto no son muchas.

Dentro de la vena de algunos de los personajes vistos en algunos de los filmes de Woody Allen y o de Nanni Moretti, este personaje despierta sincera simpatía  por la forma como se vincula con el entorno que lo rodea.

Conclusión: Con un final un poco precipitado y sin resolución precisa, queda como saldo un pequeño film amable que se deja ver con una sonrisa siguiendo los pasos de su singular protagonista.