La cumbre empieza sin certezas de una declaración ni de presencia de Chávez

Latinoamérica Apr 14, 2012 at 12:54 am

CARTAGENA (COLOMBIA).- El primer ministro de Canadá, Stephen Harper (i), y su esposa, Laureen Teskey Harper (c), saludan al llegar este viernes 13 de abril, al aeropuerto Rafael Núñez de Cartagena (Colombia) para participar en la VI Cumbre de las Américas.

Eduardo Davis

Cartagena (Colombia).- La VI Cumbre de las Américas comenzará este sábado sin la certeza de que haya una declaración final por las divergencias sobre Cuba, y la incógnita sobre la asistencia del presidente venezolano, Hugo Chávez, que depende de sus médicos.

La segunda reunión de trabajo de los cancilleres de los 33 países que asisten la cumbre de Cartagena de Indias acabó este viernes sin consenso, de acuerdo a lo informado por los ministros de Argentina, Héctor Timerman, Uruguay, Luis Almagro, y Venezuela, Nicolás Maduro.

Estos fueron los únicos cancilleres que hablaron con periodistas sobre el resultado de una reunión que debía dejar los documentos de la cumbre listos para el análisis de los presidentes pero que, según dijeron, concluyó sin acuerdos y sin papeles que firmar.

Fotografía en la que aparece el presidente Sebastián Piñera (d) mientras participa junto con su homólogo colombiano, Juan Manuel Santos (2-i), en la primera reunión del Consejo Empresarial Colombia-Chile este viernes 13 de abril, en Cartagena (Colombia). El evento hace parte de la agenda complementaria a la VI cumbre de las Américas que se celebra este sábado y domingo y cuenta con la participación de más de 30 jefes de estados del continente.

“La cumbre termina sin declaración”, auguró Timerman en forma contundente, aunque Almagro matizó que “los presidentes podrían reconsiderar” el asunto este fin de semana y salvar una declaración que, en su opinión, sería “importante” que se firme.

Según los tres ministros, Estados Unidos y Canadá “vetaron” la inclusión en la declaración de dos párrafos referidos a la presencia de Cuba en próximas cumbres, por lo que sus Gobiernos y “muchos” otros de América Latina se negaron entonces a firmar.

Colombia, que sostenía que había consenso para que la declaración final se ciñera solo a los cinco temas centrales de la cumbre y no a otros polémicos como Cuba y Malvinas, no ha comentado la información dada por los tres cancilleres.

Timerman explicó que, pese a eso, “los 33 países” habían aceptado la inclusión de un párrafo referido a la cuestión de Malvinas, cuyos términos no explicó, y lamentó que la posición de Estados Unidos y Canadá sobre Cuba haya “impedido” que la cumbre se manifestase sobre los reclamos de Argentina al Reino Unido.

La polémica sobre Cuba, presente en las cinco anteriores cumbres continentales, se agudizó durante el proceso de preparación de este sexto encuentro, sobre todo por presión de los países de la Alianza Bolivariana, respaldados por casi todo el resto de América Latina.

La amenaza de un boicot de los países de la ALBA llevó incluso al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, a desplegar una fuerte acción diplomática que hasta le llevó a La Habana, para explicarle al cubano Raúl Castro las razones por las que no sería invitado.

Esos gestos ayudaron a disminuir las protestas del bloque creado por iniciativa del venezolano Chávez, aunque no bastaron para el líder ecuatoriano, Rafael Correa, quien no viajó a Cartagena “en solidaridad” con Cuba.

Esta misma semana, Santos declaró que, como sostienen muchos de los países latinoamericanos, esta debía ser la “última cumbre sin Cuba”, pero ni así parece haber apaciguado unos ánimos que se han vuelto a caldear en vísperas de la inauguración de la cita.

Chávez, la voz más radical y vehemente del ala más a la izquierda de América Latina, y que en Cartagena podría encontrarse por segunda vez en su vida con el estadounidense Barack Obama, reiteró hoy desde Caracas su condena a la exclusión de Cuba.

El líder bolivariano dejó en duda su viaje a Cartagena y explicó que dependerá de los médicos responsables por su tratamiento contra el cáncer, que evaluarán hasta último momento si está en condiciones físicas de presentarse en la cumbre.

Aún así, Chávez dejó clara su opinión sobre estas citas, “¡Habría que acabar con esas cumbres!. Sencillamente”, dijo en medio de las celebraciones del décimo aniversario de su regreso al poder 48 horas después de haber sido derrocado en 2002.

En forma parecida se expresó en Cartagena el canciller Maduro, quien adelantó que si ésta no es la última cumbre sin Cuba, será entonces “la última cumbre” continental de los países de la ALBA.

Según Maduro, “el norte imperial” está “aislado” y América Latina abandonó “el consenso de Washington” para adherir a un “consenso sin Washington”, que tiene sus propios mecanismos, como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).