Vargas Llosa se muestra a favor de la legalización progresiva de las drogas

Apr 17, 2012 at 11:57 pm

MADRID.- El escritor Mario Vargas Llosa considera que "es muy peligrosa" la devaluación que padece la política hoy día, y cree que el que se asocie con "la desvergüenza, la pillería y la mediocridad" es "un suicidio lento para la democracia", ha dicho. El Premio Nobel se encuentra en Madrid para presentar su nuevo libro, "La civilización del espectáculo".

Ana Mendoza y Mercedes Bermejo

Madrid.- Mario Vargas Llosa se mostró este partidario de que los países latinoamericanos avancen en políticas que propicien la legalización progresiva de las drogas a fin de acabar con el “monstruo” del narcotráfico en la región.

El premio nobel de literatura, que presentó en Madrid su último ensayo, “La civilización del espectáculo”, en el que reflexiona sobre la banalización de la cultura, el periodismo y la política, se pronunció en una entrevista con Efe sobre cuestiones que iban desde la expropiación de la petrolera YPF, controlada por la española Repsol, al narcotráfico que amenaza a la región.

Lo fundamental para el escritor peruano es acabar con la criminalidad vinculada al narcotráfico, que, a su juicio, crece de una “manera cancerosa” y puede destruir esas “democracias frágiles” de los países latinoamericanos.

A su juicio, el narcotráfico es una “industria muy poderosa económicamente” y que “carece de escrúpulos”. “El narcotráfico puede pagar mejores salarios que el Estado”, puede comprar policías, periodistas y ministros.

El narcotráfico “es un ‘monstruo’ que está allí y que hay que enfrentar con racionalidad”, dijo el novelista, quien explicó que las políticas “puramente represivas” no han tenido éxito, ya que se gastan “sumas astronómicas” para combatirlo y el resultado es un aumento del consumo, la producción y el comercio de las drogas y del poder de las mafias.

El ensayista y novelista puso de ejemplo a México. “Es para mi un espejo de lo que puede pasar en toda Latinoamérica si no se cambia de políticas”, afirmó el autor de “Conversación en La Catedral”, quien indicó que en la región ha comenzado a desarrollarse un debate para reemplazar la política represiva por una preventiva.

El autor de “La casa verde” también se pronunció sobre la expropiación de la petrolera YPF, controlada por la española Repsol, y dijo que se trata de “una medida demagógica que está inspirada básicamente en la crisis profunda que vive Argentina”, debido a las “políticas populistas” que se adoptan en este país.

Esta decisión “no va a traer beneficios a Argentina sino perjuicios”.
El premio nobel señaló que el modelo de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, “parece ser el mismo que el del presidente de Venezuela, Hugo Chávez”.

La mayoría de los políticos no salen bien parados en el sombrío panorama que dibuja Vargas Llosa, que sí destaca la labor de personalidades como Nelson Mandela.
El escritor considera “muy peligrosa” la devaluación que padece la política hoy día, y cree que el que se la asocie con “la desvergüenza, la pillería y la mediocridad” es “un suicidio lento para la democracia” .

En su ensayo, valiente y lúcido, lamenta que hoy se le dé más importancia a la moda, a la gastronomía o al fútbol que a la buena literatura o a la buena música.

“No creo que meter goles sea mucho más importante que pensar con claridad, que escribir una gran obra de teatro o un hermoso poema. No lo es, pero sí lo parece”, afirmó Vargas Llosa, que es un forofo del fútbol y aplaudió “como un loco”al Real Madrid en su enfrentamiento con el Bayern de Múnich.

Este libro, que Alfaguara acaba de publicar en España y que en las próximas semanas llegará a Hispanoamérica, es “muy personal, una opinión que no tiene por qué ser compartida y, de hecho, hay materia para una controversia, un debate, una reflexión”, reconocía Vargas Llosa, muy relajado pese a que acaba de llegar del Perú y cada vez lleva “peor lo del ‘jet lag’”.

En su análisis de detiene en el campo de las bellas artes y asegura que la situación “es mucho más grave que en otros”, porque en el de la literatura “todavía hay ciertos criterios que permiten establecer jerarquías”.

“Eso es prácticamente imposible en las bellas artes, y ello abre la puerta al fraude, al embauque y a la confusión”, añadía.

“¿La vieja cultura merece sobrevivir? Es una decisión que hay que tomar y en función de ella se la puede revitalizar o simplemente enterrarla”.

Vargas Llosa se ocupa en el libro del desapego a la ley, “otra consecuencia de la civilización del espectáculo”, y asegura que en ningún caso se ve mejor que en la piratería de libros, discos, vídeos.

Como cuenta en el libro, la editorial Alfaguara calcula que, por cada novela de este escritor que se vende legalmente en Perú, hay seis o siete piratas. Y una de las ediciones piratas de “La fiesta del Chivo” se imprimió “¡en la imprenta del Ejército!”.

Y, en cuanto al cine, el escritor lamenta que ya no haya grandes creadores como “Visconti, Bergman, Buñuel o Berlanga” y que se haya convertido en icono a Woody Allen, cuyas primeras películas le gustaron “mucho, pero después se volvió un imitador de sí mismo”.