Construcción pone en riesgo salud de trillizos prematuros, dice el papá

Canadá Apr 25, 2012 at 12:11 am

l padre de estas tres bebes pide al Gobierno pagar por la expropiación de su casa, porque el proyecto vial que construyen atenta contra la salud de las niñas.

WINDSOR.- Una familia con unos trillizos recién nacidos, se siente prisionera en su propia casa y quieren salir de ella lo antes posible, por lo cual piden una indemnización del Gobierno, porque justo en el lugar se está construyendo un carretera lo que pone según el papa en riesgo la vida de sus pequeñas.

La polémica historia se da Windsor, población en la que vive Jeff Gerard y su esposa, quienes afirman que la salud de sus bebes de seis meses de edad depende de salir del lugar, porque su médico dice que el polvo, el ruido y la contaminación del proyecto de $ 1.4 mil millones pone a los bebés, que nacieron 10 semanas antes de tiempo en un gran riesgo.

Gerrard dijo que la instalación de pilotes está previsto que suceda a 250 metros de su casa a principios de mayo y en el otoño, la instalación de pilotes se va a producir a 150 metros de la casa, lo peor es que según el afectado ese ruido se espera que ocurra en un momento en que los trillizos debería estar durmiendo.

Para esta familia y otras con igual problema, el Ministerio de Transporte a debería pagar una expropiación por la afectación que están sufriendo. Según el ministerio eso no va a suceder, porque el ministerio sólo puede expropiar propiedades que fueron identificadas para ello, después de la evaluación ambiental.

El médico de la familia escribió al ministerio e informó de las complicaciones asociadas con los bebés prematuros y sus mayores posibilidades de desarrollar complicaciones significativas si están expuestos al polvo, el humo y el ruido.

Ante la respuesta del ministro, Gerrard, afirmó que para el Gobierno sus tres bebés son menos importantes que las serpientes, las ranas y los pastos de las praderas, porque con ellos tuvieron algún tipo de consideración.

Venta y mudanza no es una opción para los Gerrards, porque según ellos en el otro bloque de casas que no fueron expropiados, muchos han tratado de vender sin ningún éxito. “Para mí, que soy un prisionero en mi propia casa. No puedo salir y disfrutar de mi patio trasero”, dijo Gerrard.