INMIGRANDO A CANADA

Por Vilma Filici

vilma@filici.com

TORONTO. En los últimos años el Ministro de Inmigración y Ciudadanía ha cambiado los procedimientos y los requisitos para que una persona obtenga la autorización para regresar a Canadá, la cual es un documento que es absolutamente esencial para que una persona que fue deportada de Canadá pueda regresar al país.

Esta autorización es importante para aquellas personas que fueron obligadas a salir de Canadá y que ahora han obtenido la residencia en el país, ya que deben tener esta autorización para poder ingresar al país. Si no la obtienen, al llegar al puerto de entrada no se le va a permitir el ingreso y van a ser regresadas probablemente a su país de origen, porque la ley dice que al haber sido deportados tiene que obtener la autorización para regresar a Canadá.

Este documento es el que la gente conoce generalmente como el “perdón”.

En Canadá hay tres tipos de ordenes de salida: la primera es una Orden de Salida propiamente dicha (Departure Order), que es una orden de salida donde la persona sale por sus propios medios. Y si la persona sale con una Orden de Salida, puede regresar a Canadá en cualquier momento sin tener que pedir una autorización para regresar al país.

Otro tipo de salida del país es cuando a una persona se le ordena salir con una Orden de Exclusión, y cuando hay una orden de expulsión la persona no puede regresar al país durante un periodo de un año. En este mismo tipo de casos, cuando la persona ha dado falsos testimonios a Inmigración o ha tergiversado información referente a si misma, no puede regresar durante un periodo de dos años.

El tercer tipo de salida es la Orden de Deportación, para la cual se requiere que la persona afectada obtenga una autorización para poder regresar a Canadá.

En el pasado este era un documento que era muy fácil de obtener. Si la persona había sido deportada porque perdió su caso de refugio o porque había estado indocumentada en el país, etc., etc., y luego la persona obtenía la residencia por ejemplo como trabajador calificado, bajo alguno de los programas de nominaciones provinciales o porque se había casado, recibía esta autorización de forma automática. Pagaban 400 dólares y se le entregaba esta autorización.

No obstante, en los últimos años la obtención de este documento se ha convertido en un ejercicio bastante oneroso ya que el Ministro de I migración cree que la deportación es algo serio, y que en realidad no importa por qué es que la persona está siendo deportada, ya que no tiene sentido tener una orden de deportación si se puede obtener ese documento de autorización para regresar a Canadá tan fácilmente.

Entonces, ahora para obtener este documento hay que pagar 400 dólares pero también hay que hacer una defensa bastante extensa de por qué motivo el gobierno canadiense debería olvidar que esta persona fue deportada y permitirle regresar a Canadá.

Entre los factores que se deben plantear hay cosas que son esenciales, como si la persona es un peligro para Canadá en términos de seguridad o en términos de salud, o si la persona va a ser de beneficio para la ciudadanía canadiense. Por ejemplo, si una compañía necesita a la persona porque tiene una especialidad que es muy difícil de encontrar, se puede hacer este argumento.

También, si la persona está casada con un ciudadano canadiense o residente permanente se puede argumentar que para poder mantener a esta familia junta, unida en el país, se le debería permitir regresar.

También, si una persona sale de Canadá con una Orden de Deportación es por que no ha cumplido con alguno de los reglamentos de la ley de inmigración, entonces, hay que explicar por qué motivo la persona no ha cumplido con esos requisitos de ley.

De igual forma hay que explicar si la persona salió del país cuando Inmigración le pidió que saliera, o si la persona se quedó escondida y que de la única manera que fue deportada fue porque fue arrestada por la policía o por Inmigración. Si este es el caso, definitivamente se verá como un factor muy negativo, porque parecerá que la persona no tiene respeto por las leyes de Canadá.

En este sentido, se debe poder explicar todas las faltas cometidas contra los reglamentos de Inmigración. Por ejemplo, hay casos donde una persona pidió refugio sabiendo que no era refugiado o porque tomó los servicios de una persona que le dijo que inventara y presentaran una historia porque de esa manera podría obtener la residencia permanente. Si ese fue el caso, hay que explicarlo bien para que el oficial de Inmigración que tiene que tomar la decisión de si se le da la autorización para regresar sepa exactamente qué fue lo que pasó.

En un caso como este, por ejemplo, debe quedar claro que la persona no vino con la intención de defraudar a la sociedad canadiense sino que tomó los servicios de un profesional y éste lo aconsejó mal. Obviamente también es cierto que la persona sabía que estaba mintiendo en ese momento, pero hay que dar todas las explicaciones posibles.

Un elemento que es importante recalcar es que una persona que fue deportada de Canadá no solamente necesita esta autorización para regresar a Canadá cuando viene como residente permanente, sino que también la necesita si tiene la intención de venir a Canadá como residente temporal, ya sea como visitante, como estudiante o como trabajador temporal. Este documento se obtiene en el consulado del país donde la persona reside habitualmente y se procesa conjuntamente con el trámite para residencia permanente o para un permiso de trabajo, etc.

En conclusión, es importante tener en cuenta que la autorización para regresar a Canadá no es un documento que se obtiene de forma automática sino que se debe tener un muy  buen argumento y muy buenas razones para que se le pueda otorgar esta autorización a la persona que lo necesite. La gente generalmente llama a esta autorización un “perdón”, porque en realidad es como un perdón, ya que hay que limpiar la orden de deportación para que la persona pueda regresar a Canadá.