Un cubano abandona a su esposa canadiense tres días después de haberse casado con ella

Canadá Toronto Feb 7, 2013 at 3:44 pm

La pareja en una foto tomada en Cuba.

BRAMPTON.- Después de que Erin Standen, una madre de 28 años, se casase con el hombre de sus sueños hace un año, la joven inundó de amor y regalos a él y a toda su familia. Todo era perfecto y ambas partes parecían estar encantadas.

En junio, mientras esperaba que su pareja obtuviese en la Habana el permiso de matrimonio, Standen empezó a hacer reformas en su casa con el objetivo de acomodarla para recibir a su flamante marido.

Arrancó la moqueta, levantó todo un suelo de baldosas, compró una pantalla de televisión de 47 pulgadas y destinó 4.000 euros a remodelar la que sería la habitación de la pareja.

El 12 de enero, la larga espera finalmente terminó y Jorge Manuel Batista González, llegó al Aeropuerto Internacional Pearson, abrazando a Standen, que estaba exultante de felicidad.

Tres días más tarde de la llegada del cubano, Standen salió de casa para acudir a su trabajo de camarera. Antes de salir le dio un beso a su marido. En cuanto la joven se fue, Batista se escapó de llevándose toda la ropa y regalos que su mujer había comprado, además de 1000 dólares en efectivo.

Todo lo que dejó, explica la joven, fue una nota mal escrita en una servilleta arrugada: “Lo siento, ya no me siento enamorado. No me busques. Seré bueno. Voy a tratar de devolverte el dinero. Gracias por todo. Jorge Manuel. “, rezaba el papelito.

Standen se ha quedado ahora con una hipoteca de miles de dólares de deuda debido a todo el dinero que invirtió en reformas, préstamos, regalos y llamadas teléfonicas a Cuba, con el corazón roto y destrozada moralmente.

“Hablamos acerca de cuántos hijos íbamos a tener, de los viajes que íbamos a hacer por el mundo juntos, de que lo primero que haría cuando cobrase su primer sueldo sería llevarme a cenar a un restaurante elegante, y de la vida maravillosa que me iba a dar”, dice Standen entre lágrimas.

“Llegué a casa y comprobé que se había llevado todo lo que le compré: zapatos, chaquetas de invierno, tres pares de jeans, suéteres y ropa interior. Me siento tan vacía. Me ha arrancado el corazón. Me siento usada y violada “.

Los medios de comunicación de momento no han logrado contactar con González para recoger sus declaraciones. Un periodista del Toronto Star telefoneó al domicilio familiar de Batista, en Cuba, pero la persona que contestó colgó enseguida.

Standen asegura que también llamó a Cuba pero ninguno de los familiares sabe dónde está su ex marido.

La joven madre también se puso en contacto con la policía, pero los agentes le explicaron que no había nada que hacer porque ambos estaban casados. Después llamó a la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá para denunciar el presunto fraude, pero dice que le dijeron: “Su caso es uno entre 10.000. Nunca sabrás lo que será de él. ”

Desde la Agencia de Servicios Fronterizos tampoco han querido hacer declaraciones a los medios de comunicación. Lo que sí han dicho es que no tienen estadísticas disponibles sobre el número de residencias permanentes revocadas por fraude.

Lo peor de todo, según le dijo un funcionario de inmigración a Standen, es que ella “está en el gancho (responsable)” para prestar apoyo financiero a González durante tres años.

Tiana Gabriel, portavoz de Ciudadanía e Inmigración de Canadá (CIC en sus siglas en inglés), comprobó que si un cónyuge recibe asistencia social patrocinada, el patrocinador (Standen en este caso) será responsable de devolver el dinero.

Pero la condición sólo se aplica a aquellos que presentaron solicitudes de patrocinio después de Octubre 25, 2012, y ese no es el caso de Standen.

Gabriel explica que el proceso para denunciar un matrimonio fraudulento no ha cambiado y afirma que el gobierno planea lanzar una nueva campaña pronto, con el objetivo de advertir a la gente sobre este tipo de acuerdos de conveniencia.

El estatus de la persona patrocinada por el residente permanente puede ser revocado, pero el proceso es largo.

Standen denuncia que los funcionarios de fronteras ni siquiera le pidieron una foto de González.

Erin Standen, de 28 años de edad.

 La historia del noviazgo

La joven madre conoció a González en abril de 2010, durante unas vacaciones en el resort Club Amigo de Guardalavaca, donde Batista trabajaba como cantante. Los dos se enamoraron y ella viajó a Cuba en 10 ocasiones para estar con él hasta que finalmente lograron casarse en enero de 2012.

“Yo lo llamaba todos los días, dos veces al día. Le enviaba tanto a él como a su familia $ 60 u $ 80 cada dos semanas. Les regalé ropa, muebles y utensilios de cocina”, recuerda entre lágrimas  Standen.

“Me quedé con él en casa de sus padres. Me dijo que me amaba y que su familia, con la que hablaba con frecuencia, también me quería y me apreciaba mucho. Cada vez que regresaba de Cuba todos nos echábamos a llorar.”

Standen dijo que algunos amigos le advirtieron que muchos cubanos se casan con mujeres extranjeras solo para lograr salir de la isla.

“Estaba muy ciega. Sentía un amor muy fuerte hacía él y estaba segura de que él también lo sentía hacía mí. Lo sentía tan real y lo quería muchísimo. Lo mismo me ocurría con su familia. Eran todo para mí, jamás hubiese pensado que esto podría sucederme”, dijo.

“Sólo quiero preguntarle por qué me ha hecho esto. Necesito una última explicación. Él era todo para mí.”

 

Legislación

Vilma Filici, especialista en inmigración, explica que, si bien los matrimonios de conveniencia no son norma en Canadá, sí existe un pequeño porcentaje de personas que se casan sólo para obtener la ciudadanía.

“Lamentablemente”, explica Filici, “programa de patrocinio de pareja es el más fácil para delinquir. Para todos los demás programas el interesado en obtener obtener la residencia permanente debe presentar pruebas otorgadas por instituciones gubernamentales tales como certificados de estudios y trabajo o certificados de nacimiento, que corroboren que la persona cumple con los requisitos legales para hacer el trámite”.

“En el caso de los matrimonios y parejas en unión libre”, prosigue, “lo que se debe probar es que se trata de una relación genuina y ésto se consigue por medio de documentación otorgada por la misma pareja. Contratos de renta, fotos, declaraciones de amigos etc”. Sin embargo, a diferencia de los documentos oficiales expedidos por el gobierno o cualquier otra institución, estos documentos se pueden crear aunque la relación no sea real.

Filici mantiene que las personas que se involucran en este tipo de situaciones (el patrocinador) “deben estar muy alertas y no precipitarse al casamiento y al patrocinio hasta estar seguros de la relación.

En el caso de esta señora, ella fue advertida por sus amistades de que podría caer víctima de fraude pero hizo oídos sordos a las advertencias, algo común cuando se está enamorado y los sentimientos son más fuertes que la razón”. Precisamente es de esos sentimientos de los que se aprovecha el patrocinado.

“Para evitar este tipo de prácticas”, continúa Filici, se creó un grupo de personas que cabildearon al gobierno para que hiciera cambios en el programa de patrocinios.” El gobierno cambió el programa para casos que se iniciaran después del 25 de Octubre del 2012. Es decir, que “las personas que sean patrocinadas después de esta fecha llegarán a Canadá con una residencia condicional”, abunda la experta en inmigración.

La condición es que deben demonstrar que han vivido con el patrocinador durante al menos dos años después de haber obtenido la residencia condicional. Al finalizar este periodo deben presentar pruebas a inmigración que certifiquen los dos años de convivencia y entonces se les quita la condición y se convierten en residentes permanentes.

Sin embargo, prosigue Filici, “hay excepciones a esta residencia condicional. Si la pareja vivió dos años antes de obtener la residencia, si tienen niños o si hay abuso por parte del patrocinador hacia el patrocinado entonces no tienen que cumplir con esta condición”, asegura.

 

Qué hacer cuando se es víctima de este delito

En el caso de personas que fueron víctima de fraude, el patrocinador debe escribir al “Canadian Border Services Agency” y presentar la queja, explica Folici. “En muchos casos el CBSA ya ha iniciado investigaciones. Si demuestran que el matrimonio no fue en buena fe y que se llevó a cabo para obtener la residencia, el patrocinado pierde la residencia”, apunta

“Hay personas que lo ven como una intrusión del estado por parte del gobierno, pero las medidas son necesarias para proteger a las personas que caen víctima de fraude. Si una persona está en una relación genuina no tendrá problemas en convivir como residente condicional.

Un residente condicional goza de todos los beneficios de un residente permanente. Tiene seguro de salud, puede trabajar y estudiar y puede viajar fuera de Canadá sin problemas”.

“La regla”, añade Filici, “fue implementada con la intención de que una persona que vaya a cometer fraude inmigratorio por este medio sea disuadida de hacerlo sabiendo que tendrá que convivir por dos años o perder la residencia”.