Kim Lumdson cruzará el Ontario a nado a la edad de 56 años

Canadá Apr 6, 2013 at 1:02 am

La nadadora Kim Lumsdon, de 56 años, tiene como objetivo convertirse en la mujer más mayor que, por segunda vez, se sumerge en las aguas del lago Ontario y lo cruza a nado. (Foto cortesía The Toronto Star)

TORONTO.- La nadadora Kim Lumsdon, de 56 años,  tiene como objetivo, a partir del 26 de julio, convertirse en la mujer más mayor que, por segunda vez, se sumerge en las aguas del lago Ontario y lo cruza a nado, según publica Toronto Star.

Se trata de un trayecto mínimo de 51 kilómetros, aunque el viento y la corriente pueden hacer que sea más largo, desde Niagara-on-the-Lake hasta  Marilyn Bell Park, al oeste de Exhibition Place, llamado así por la legendaria nadadora que nadaba por la ruta a la edad de dieciséis años. El más antiguo nadador que conquistó el lago Ontario fue el estadounidense Bill Sadlo que cruzó a nado en 1957 a la edad de 57.

En agosto del año 2006, Lumdson se convirtió, a la edad de 49 años, en la mujer más mayor en cruzar a nado el lago, haciendo el viaje en 26 horas y 38 minutos. Sin embargo, el título le fue arrebatado una semana más tarde por otra nadadora de larga distancia, con 54 años de edad, Colleen Shields, quién tardó apenas 17 horas y 56 minutos en cruzar el Ontario.

Pero, según la versión de Toronto Star, Lumsdon quiere romper el récord de Shields en su tercer cruce del lago Ontario. Ya a los 19 años, Lumsdon cruzó el lago en 21 horas y 27 minutos. Fue entrenada por su padre, Cliff Lumsdon, un campeón del mundo de larga distancia y ganador del trofeo Lou Marsh por ser un destacado atleta canadiense en el año 1949.

Sin embargo, ella y Shields tienen una rivalidad amistosa. “Ella me dijo por correo electrónico que tendría el récord de este año y ella quiere tenerlo el próximo año”, dice Lumsdon, riendo durante una entrevista con Toronto Star en una cafetería en Etobicoke, y añadiendo que no sabe si Shields está bromeando o no.

Pero parece ser que Colleen Shields si se plantea hacerlo de nuevo. Aseguró a Toronto Star que está planeando otra vez nadar en el lago  (ha tenido éxito en varios intentos desde  el año 2006, la más reciente en septiembre de 2012), pero no está segura de cuándo.

Por su parte, Lumsdon asegura que “no es rápida”. “No soy una velocista, pero tengo la paciencia y soy buena con las olas y estoy bien con el agua fría. El agua fría no es el mejor sitio para estar… pero se trata de lo fuerte que es tu mente, al igual que tu cuerpo. Así que si t mente es brillante y eres fuerte… Y yo tengo los genes de mi padre”, afirma convencida.

Además, Lee Shimano, uno de los entrenadores de Lumsdon y que ha estado con ella en entrenamientos anteriores desde hace más de 25 años, asegura:  “Ella se pone un poco impaciente hacia el final. Ella quiere hacerlo.”

En esta ocasión, Lumson tiene “rodillas nuevas”: titanio. “Quiero ver lo bien que lo hacen en el agua”, dice de los reemplazos de rodilla. Tendría que hacer el nado año pasado, pero todavía se estaba recuperando de una cirugía en una rodilla.

Lumsdon nació con las piernas torcidas y tuvo ganchos desde que tenía doce años porque sus rodillas se dislocaban.

“Yo era patizamba”, dice. La piscina era el único deporte que podía hacer y resultó que ella lo amaba, así que comenzó a competir durante años en grupos de niños hasta que se convirtió en profesional a los 16 años.

Ella compitió en el circuito de nado de profesionales, teniendo premios en segundo o tercer lugar cada año desde 1972 a 1976. Lumsdon también ha competido en las competiciones de natación Masters desde hace varios años y ha tenido un puesto en el Top 10 de Ontario para los 800 metros y 1.500 metros libres.

Por estar nadar Lago Ontario, está también tratando de recaudar dinero, y tiene un enlace en su página web para el Instituto  de Cáncer de Ontario, una causa que está cerca de ella y muchos que conoce. Lumsdon conoce algunos entrenadores de nadadores que viven con cáncer que trabajan en la piscina, incluso a través de períodos en los que está recibiendo quimioterapia y la radiación. “La natación se presta a la recuperación”, dice ella.