Programa de trabajadores extranjeros debe orientarse a habilidades específicas

Canadá Apr 25, 2013 at 1:34 am

Carney informó que el gobierno está realizando una revisión del programa de trabajadores extranjeros bajo los mismos objetivos de temporalidad y alta cualificación

OTTAWA.- El Gobernador del Banco de Canadá, Mark Carney, dijo que el controversial programa de trabajadores extranjeros temporales no debe ser utilizado como una excusa para bajar los salarios o para cubrir puestos de trabajo de baja cualificación.

El banquero central expresó ante un comité de la Cámara de los Comunes que, incluso en los niveles empleo de alta habilidad, el programa sólo debe ser una opción para llenar las vacantes que los empleadores dispongan, por un período de tiempo determinado, para capacitar a los canadienses para cubrir tales necesidades del mercado laboral.

Carney informó que el gobierno está realizando una revisión del programa bajo los mismos objetivos.

Hay escasez de algunos comercios expertos, dice, pero también señala que Canadá tiene uno de los mercados laborales más flexibles entre los países avanzados.

“Si hay una escasez de determinados trabajadores para cubrir puestos de trabajo no cualificados, mal remunerados, es importante que en un plazo razonable tanto el mercado como los salarios se ajustan, en lugar de tratar de resolver el problema mediante la incorporación de trabajadores extranjeros”.

Tasas de interés históricamente bajos

Carney dijo que es muy probable que las tasas de interés actuales se mantengan en niveles históricamente bajos durante algún tiempo.

Explicó que los bancos consideran tres factores en sus decisiones sobre tipos de interés, apuntando a la tendencia actual de la política de tasa en el uno por ciento.

También Carney comentó que la capacidad no utilizada en la economía sigue siendo alta, las presiones inflacionistas son bajas y la deuda de los hogares está estabilizada.

Sin embargo, el representante del Banco de Canadá dijo que el gobierno y el banco tienen que estar atentos de que el mercado de la vivienda y la acumulación hipotecaria no alcancen niveles de “recalentamiento” porque si ambas situaciones llegan a “chocar”, se podría tener un fuerte impacto en la economía.