HABLEMOS DE CINE

Canadá Columnistas Hablemos de Cine May 10, 2013 at 6:23 pm

Zac Efron y Dennis Quaid en AT ANY PRICE

Por Jorge Gutman

Ramin Bahrani, un director que ha demostrado  gran sensibilidad en sus anteriores trabajos, retorna con un drama que aborda las relaciones conflictivas entre padres e hijos dentro del contexto de una familia de agricultores del medio oeste de los Estados Unidos.

El protagonista del relato escrito por el realizador con Hallie Elizabeth Newton es Whipple (Dennis Quaid), un hombre de familia de mediana edad que sigue la tradición de sus ancestros desempeñándose como agricultor de un campo de maíz que le pertenece. Como tal desearía que su tarea pudiera ser continuada por sus hijos. Mientras que el mayor está ausente en Argentina tratando de escalar el Aconcagua, el hijo menor Dean (Zac Efron) prefiere escapar de la vida rural que le aprisiona para dedicarse a las carreras de automóviles. Pero además de no sentirse inclinado por la empresa familiar, su naturaleza de muchacho noble y humilde no le permite  aceptar con beneplácito ciertas prácticas discutibles empleadas por su progenitor como, por ejemplo,  cuando se vale de un funeral para comprar a sus deudos el  terreno que heredan a un precio bajo a fin de ampliar de este modo su control de la tierra.

Si bien la tensión generada entre Henry y su hijo constituye uno de los aspectos centrales del relato, no menos importante es la ilustración de situaciones vinculadas con la competencia feroz entablada entre los agricultores en la época de la tecnología moderna con el uso de semillas genéticamente modificadas. En tal sentido queda claro que el credo “expandirse o morir” utilizado en las reuniones gremiales está muy bien grabado en la mentalidad de Henry quien no tiene reparo alguno para acudir a procedimientos inescrupulosos con tal de competir con Jim Johnson (Clancy Brown), un poderoso rival,  para lograr el liderazgo en la venta de semillas.

El film no mantiene un ritmo parejo, sobre todo en su primera mitad donde el relato discurre en forma desigual; sin embargo,  la  excelente composición que Quaid y Efron logran de sus personajes compensa en gran parte  ese inconveniente. Quaid deslumbra en naturalidad  dando vida a un personaje complejo de moralidad cuestionable en tanto que Efron -dejando atrás su faceta de adolescente carilindo de antaño- ofrece un sólido y muy convincente trabajo, sobre todo cuando interactúa con Quaid.

Es en su última parte es donde el film adquiere un verdadero clima dramático al obligar a sus personajes centrales a tener que convivir  con un turbio secreto que les unirá de por vida  cargando en sus conciencias el remordimiento de haber cometido una acción irreparable.

Conclusión: Aunque desigual, este drama rural arroja un saldo positivo por sus buenas actuaciones y por una buena descripción de la ambigüedad moral de su principal personaje.

. Una escena de KON-TIKI

 

KON-TIKI. Noruega, 2012. Un film de Joachim Roenning y Espen Sandberg

La hazaña del etnógrafo noruego Thor Heyerdahl (1914-2002) quien realizó  uno de los viajes más audaces del siglo pasado al atravesar el Océano Pacífico en balsa desde América del Sur hasta la Polinesia, es el tema de Kon-Tiki. Los directores Joachim Roenning y Espen Sandberg tratan de dramatizar algunos de los incidentes de esa travesía que ya fue tratado por el cine en el  excelente documental de 1951, ganador del premio Oscar.

En esta versión, el público tiene oportunidad de contemplar un relato muy bien filmado y visualmente interesante aunque lo que se extraña es la ausencia de emoción; hay aquí una descripción de los hechos, sin que exista una marcada caracterización de la figura protagónica y de la breve tripulación que acompañó al intrépido aventurero a emprender el inusitado viaje.

Desde su infancia Heyerdahl se sintió inclinado a asumir riesgos y así el film en su prólogo ilustra un incidente donde cuando niño Thor estuvo a punto de perder la vida. Años después ya adulto (Pal Sverre Hagen) y encontrándose  con su novia  en la Polinesia Thor obtiene algunos indicios que le hacen sospechar que la población nativa no provenía de Asia como se creía sino que había sido colonizada por exploradores sudamericanos que llegaron desde el este hacía más de 1500 años en la época precolombina. De ahí en más él comienza una intensa investigación que con el correr de los años lo lleva a completar un estudio  de gran rigurosidad  confirmando su teoría; sin embargo, encontrándose en Nueva York  ningún editor acepta su punto de vista como tampoco publicar su trabajo; menos aún logra que los científicos de la National Geographic Society estén convencidos de su argumentación.

Obstinado y con la firme decisión de demostrar que su teoría es válida, el antropólogo decide efectuar un viaje desde Perú hasta la Polinesia, siguiendo la dirección este-oeste y  utilizando una balsa idéntica a la que supuestamente emplearon los expedicionarios de esa época. Luego de llegar a Lima se dedica a construir la embarcación valiéndose de las ilustraciones dejadas por los colonizadores españoles. Junto con un grupo de 5 personas que deciden acompañarlo, la gran hazaña comienza el 28 de abril de 1947 cuando Kon-Tiki –el nombre de la balsa- deja el puerto de El Callao para internarse mar adentro en el Pacífico; después de 101 días de travesía y habiendo recorrido  4300 millas náuticas, la expedición logra exitosamente llegar a Raroia, en las islas del archipiélago Tuamotu, el 7 de agosto de 1947. La hazaña del popular héroe causó admiración y su libro Kon-Tiki, relatando los pormenores de esta extraordinaria aventura, fue traducido a 70 idiomas con una venta que superó los 50 millones de ejemplares

Aunque lo que se describe es apasionante,  en términos cinematográficos, los realizadores no logran que  el relato trascienda dramáticamente. Por ejemplo, en una secuencia en que Thor telefónicamente  le comunica desde Lima a su señora Liv (Agnes Kittelsen) que por el momento no regresará a  Noruega a fin de  emprender su viaje oceánico, no hay ninguna emoción que transmita el desagrado que causa en la mujer la actitud adoptada por su marido. Por otra parte, teniendo en cuenta que la mayor parte del relato transcurre en alta mar, no hay mayores incidentes que creen situaciones de real peligro durante el trayecto dado que las ocasionales tormentas marinas o la presencia de tiburones, no alcanzan a insuflar verdadero miedo o espanto.  Solamente hay un momento de tensión cuando Herman (Anders Baasmo Christiansen), uno de los miembros del grupo, plantea a Heyerdahl su aprehensión con respecto al estado de deterioro de la balsa, obteniendo de éste una respuesta poco amistosa. Sin situaciones anecdóticas ni notas de humor que maticen el relato, Kon Tiki adquiere un carácter descriptivo pero sin la emoción necesaria para que pudiera alcanzar mayor relevancia.

Conclusión: Con una excelente fotografía, el film es visualmente apreciado, pero  su insuficiencia dramática conspira para satisfacer como debiera.

 

ROOM 237. Estados Unidos, 2012. Un film de Rodney Ascher

El gran director Stanley Kubrick filmó en 1980 The Shining (El Resplandor), una película de horror psicológico que es una de las mejores del género que el cine haya brindado, llegando a convertirse con el transcurso de los años en un “film de culto”.  De un guión que Kubrick co-adaptó en base a la novela homónima de Stephen King, el tema gira en torno a Jack Torrance (extraordinaria caracterización de Jack Nicholson) quien llega con su mujer (Shelley Duvall) y pequeño hijo (Danny Lloyd)  a un elegante y solitario hotel ubicado en una región montañosa para hacerse cargo del mismo, durante la época invernal en que el establecimiento se encuentra cerrado y aislado por la nieve.  Lentamente y a medida que progresan los días, debido a la incomunicación y agravado por el insomnio que sufre, este hombre debe luchar con sus fantasmas interiores lo que lo lleva a trastornarse mentalmente, convirtiéndose  en un ser violento que termina atentando contra su esposa e hijo.

El film que se  presta a más de una lectura, ha generado interesantes debates sobre su contenido. En base a lo que antecede, el realizador Rodney Ascher, influido por el hálito de misterio del film,  decidió realizar Room 237, un documental  donde cede la palabra a cinco entrevistados que exploran y elaboran diferentes teorías  sobre las referencias simbólicas subyacentes en el film de Kubrick.

Observar el documental y seguir el razonamiento de estas personas constituye una experiencia sumamente divertida porque muchas de las opiniones emitidas, por más respetables que sean, carecen  de real fundamento para convertirse en especulaciones verdaderamente rebuscadas. Vale mencionar algunos ejemplos; está quien afirma que el uso de una máquina de escribir alemana o repetidas secuencias aludiendo al número “42” (año en que comenzó el holocausto) implicaría que Kubrick deseaba ofrecer una parábola sobre el genocidio nazi; también está el entrevistado  que cree que Kubrick quiso aludir a la matanza  de la población nativa americana enterrada en el predio donde el  suntuoso hotel del film ha sido construido, hecho que quedaría ratificado por  varias escenas en que se aprecian decoraciones indias; más extravagante resulta la teoría que vincula al film con la  NASA donde  Kubrick habría contribuido a poner en escena el descenso del hombre en la luna; finalmente resulta graciosa la opinión de quien sostiene que para comprender el film es necesario ir recorriéndolo hacia atrás y hacia adelante en forma simultánea.

Teniendo en cuenta la rigurosidad y el considerable tiempo que Kubrick dedicaba a sus filmes es muy posible que gran parte de lo que se observa en The Shining responda a intenciones bien guardadas  por el realizador,  estimulando  de este modo al espectador cinéfilo para que se apreste a dilucidarlas; pero en todo caso, la mayor parte de las teorías propuestas aquí caen dentro del terreno de meras suposiciones  difíciles de admitir.

Conclusión: Este subjetivo documental está adecuadamente realizado y si bien las elucubraciones de los entrevistados distan de convencer, al menos divierten y  demuestran el apasionamiento y la obsesión de esta gente por el film de Kubrick. Es posible que el desaparecido realizador también se habría regocijado con las conjeturas planteadas.

 

VIDEO

LA CHISPA DE LA VIDA. España-Francia, 2011. Dirección: Alex de la Iglesia. Distribución: Mongrel/Métropole (2013)

Sin haberse estrenado en sala, acaba de salir en video La Chispa de la Vida, un drama expuesto como sátira del realizador español Alex de la Iglesia. Sin alcanzar el nivel de su trabajo precedente Balada Triste de Trompeta (2010), este film ejerce un relativo impacto por su contenido social.

El guión de Randy Feldman presenta la trayectoria vivida durante una única jornada por un individuo desempleado que trata afanosamente de revertir su situación. Roberto (José Mota) ha sido un publicista cuyo mayor éxito profesional fue haber concebido un slogan denominado “Coca-Cola: La Chispa de la Vida”; pero desde hace 2 años se esfuerza en conseguir un empleo. Estimulado por su abnegada esposa (Salma Hayek) resuelve recurrir a viejos amigos y colegas para ayudarlo a conseguir un puesto; después de sufrir un rechazo por uno de ellos que ahora ocupa un cargo  importante en una gran empresa se siente profundamente humillado.

Para recordar mejores tiempos vividos, Roberto intenta ubicar el hotel donde junto a su señora pasaron la luna de miel, pero se encuentra frustrado cuando comprueba que ahora quedó convertido en un museo alrededor de un anfiteatro romano; ahí, accidentalmente   cae al vacío pero milagrosamente salva su vida al quedar su cabeza clavada en una barra de hierro. A partir de allí los diferentes medios de comunicación se hacen eco de lo acontecido junto con la aparición de políticos, bomberos y paramédicos; frente a los hechos, Roberto decide aprovechar su inesperada situación de figura célebre, tratando de  conseguir el dinero necesario para mantener a su familia, aunque su señora se oponga al comportamiento por él asumido; en otras palabras y a pesar de su condición, este antihéroe no tiene reparo alguno para contratar a un agente (Fernando Tejero) que se ocupe de vender los derechos a los medios de difusión que deseen explotar su actual situación. De ahí en más se genera un increíble espectáculo circense en donde Roberto es la estrella absoluta.

Aunque de la Iglesia no ha infundido en este film la suficiente mordacidad a la que la historia se prestaba, esta comedia negra que se transforma en un drama contenido y mesurado logra reflejar el sentimiento de un hombre al que no le importa ser engullido por “los leones del circo” con tal de salvar su dignidad mediante una fuente de trabajo inesperada que le procura un legítimo ingreso.  El film cuenta con buenas actuaciones de Mota y sobretodo de Hayek en los últimos tramos del relato.

El DVD se presenta en su versión original española con subtítulos optativos en ingles, como también  doblada al francés.

LECTURA DE FOTOS

1.  Zac Efron y Dennis Quaid en AT ANY PRICE

2.  Una escena de KON-TIKI

3.  Salma Hayek en LA CHISPA DE LA VIDA