De adicto a ADICTO

Columnistas Jun 9, 2016 at 11:55 am
Denis Lavant en LOUIS-FERDINAND CÉLINE

Denis Lavant en LOUIS-FERDINAND CÉLINE

web.Padres-e-Hijos-al-filo-del-abismo-1Por Ernesto Salayandia García

Le decadencia de la sociedad

El concepto de matrimonio se desmorona, está desvirtuado, arrasa más la cultura del divorcio, del amor al odio.- El matrimonio no es para siempre, un divorcio es para toda la vida, el alto porcentaje de separaciones legales, acredita cabalmente lo mal que andamos, considerando que el hogar, es la base de la sociedad y son estos hogares, los que andan de cabeza, se vive como en un costal con perros y gatos furiosos. Lo de hoy, parece un cáncer colectivo, el caso de las madres niñas y de las madres solteras, la depresión en niños, jóvenes y adultos, es un deporte nacional, todo el mundo la práctica, todo el mundo anda en la depre; otro punto es la violencia doméstica, con la novedad que ahora afloran las mujeres golpeadoras, las madres neuróticas, súmale los trastornos alimenticios que tienen muchas víctimas en la bulimia, la anorexia y la obesidad, también los trastornos de ansiedad, las nuevas adicciones que secuestran a infinidad de incautos, la adicción a los aparatos electrónicos, videojuegos, la celular manía, por supuesto, ludopatía, vigorexia, así mismo, la adicción al sexo, cuyo despertar en niños y jóvenes es impresionante, más las adicciones al alcohol y a la amplia gama de sustancias químicas y naturales altamente adictivas, son tan solo algunas observaciones de la decadencia social.

 

La cultura alcohólica

En familias, el alcoholismo es una nefasta costumbre, tradición y una mala leyenda, desde niños, se nos enseña que en todo tipo de reunión familiar, ya sea un bautizo, una fiesta de 15 años, un cumpleaños, el día de la madre, el día del padre, en los funerales, al finalizar las cascaritas de futbol, de béisbol, en fin, en cualquier evento, ya sea una fiesta infantil o una cena para festejar cualquier cosa, siempre debe de estar presente Su Majestad el Alcohol.- Yo vengo de ahí, de una fuerte dependencia hacia el alcohol.- La mayoría de las borracheras familiares, terminan mal, gritos, pleitos, expresiones y explosiones neuróticas, discusiones torpes e idiotas, discutiendo por todo y por nada, las humillaciones, ridiculizaciones, las bromas pesadas y sarcásticas.- Entre broma y broma, la verdad se asoma.- En estas borracheras, las mamás y las esposas, están con el Jesús en la boca, los niños asustados, asombrados, decepcionados.- La cerveza es una droga, el alcohol es la droga de mayor consumo en el mundo y genera estragos muy negativos en el seno familiar y no hacemos nada, nos reunimos en familia a ver eventos deportivos, programas especiales o alguna película, además de las botanas, siempre están ahí las cervezas y bebidas embriagantes y cuando tu hijo se intoxica con mariguana, tachas, inhalantes y porquería y media.- Te preguntas.- Por qué mi hijo se hizo drogadicto?.

 

 

La gran escuela neurótica

Ahora la gente se divorcia por cualquier cosa, le llaman incompatibilidad de caracteres, pero es falso, estas personas que deciden formalizar un matrimonio, son niños severamente dañados, tuvieron unos estupendos maestros que les enseñaron a tener una pésima comunicación, aprendieron a que gritando es como se arreglan las cosas, como se hacen valer las razones, que gritando es como demuestras poder y logras intimidar a tu pareja, se reconoce que entre más ofendes, humillas, ridiculizas, intimidas, es como logras darte a entender; la escuela de estos niños, es no saber escuchar, no respetar cuando la otra persona está hablando, estar distraído, mientras el otro trasmite, se les enseña a robar temas, a no dejar que la otra persona concluya sus diálogos, interrumpen y opinan de todo como si fueran expertos, el espejo, es que estos niños, reflejan la ausencia de valores, dan miserias de cariño, son egocéntricos, soberbios, porque eso fue precisamente lo que les enseñaron sus padres, y cuando se casan, simplemente truenan como espárragos porque aplican todo lo aprendido en casa, es decir, tratarse con la punta del pie, ser déspotas, groseros, indiferentes, y son inmaduros, infantiles, infieles, por eso fracasan, saliéndose por la puerta fácil.- Más vale que digan que aquí corrió, que aquí quedó.

 

Los componentes de un hogar disfuncional

No hay respeto de nada, aprendes a comerte los chocolates que no son tuyos, a ponerte los tenis del otro, a tomar las cosas sin permiso, las mentiras están a la orden del día; es muy fácil que cada miembro de la familia, sea crítico, chismoso y le encante meterse en lo que no le importa, cada quien tiene su isla donde se refugia y día con día, el cumulo de resentimientos aflora, es una costumbre agredirse, ridiculizarse, ofenderse con la mayor facilidad del mundo, echar culpas y justificarse cobardemente cuando se daña la integridad y la dignidad del otro.- Le pegué, porque él me ofendió.- Llevar la fiesta en paz no es fácil, cuando se tienen unos padres neuróticos, una madre explosiva, mecha corta, que mediante mentadas de madre, quiere educar; un padre distante, endeble que no tiene ni voz ni voto; la mayoría de las madres pierden el control, a veces hasta el piso, en los conflictos con sus hijos adolescentes, con la mayor facilidad del mundo, les faltan al respeto, les gritan, los insultan, por supuesto que los critican y los ofenden; muchos adolescentes son capaces de darles patadas a sus mamás, y ello, no es más que la consecuencia de una pésima manera de educar.- El que siembra vientos, cosecha tempestades.- Las cadenas de odio, vienen de una generación a otra, provocando la decadencia de valores, la pésima convivencia y exterminando a la familia en el concepto que lo teníamos.

 

La plaga de niños drogadictos

De 8, 11, 13 años, estos niños ya traen un gran historial, son metodistas a pesar de su corta edad, ya se han metido de todo, sí, de toda esa gran variedad de sustancias tóxicas que hay en el mercado, desde marihuana, anfetaminas, tachas, ácidos, inhalantes, peyote, hongos alucinógenos, heroína, cocaína, morfina, alcohol. Una importante parte de la población infantil, está prendida de sustancias diversas, y en lugar de buscar soluciones, se dan complicaciones como el autorizar la portación de 28 gramos de marihuana por adicto y la despenalización, es decir, que ahora podrán consumir en cualquier lugar, sin que sea delito. Un niño drogadicto, es muy difícil que salga limpio, que se recupere, primero, el nivel de ansiedad es enorme, de una droga se van a otra, hay drogas de alto impacto, como el cristal, que no duermes, no comes, no vives, el drogadicto claudica a la escuela, irrumpe su vida social y familiar, se convierte de inmediato en un parásito y comienza a ser un drogadicto en casa, es propiamente una maldición; como sociedad y como gobierno, no hemos hecho nada para enfrentar esta compulsión en los jóvenes, no hay una cultura de prevención, ni de concientización, mucho menos, no existe un programa real de desintoxicación, el gobierno federal ha reconocido su rotundo fracaso en esta materia, pero mientras son peras o son manzanas, los niños y jóvenes de México, son un cero a la izquierda, con un concepto totalmente equivocado respecto a la drogadicción, al consumo de la mariguana, tienen una manera de pensar tan cuadrada, que no entienden razones, ni reflexionan sobre el infierno que comienzan a vivir, en fin, tendrán que vivir su propia experiencia y sufrir los efectos de una familia tóxica, las consecuencias de una sociedad desmoronada y en decadencia.

 

La cruda realidad, sociedad enferma

Una adicción es algo que no puedes controlar, no está en ti, te gana, es la compulsión de una acción involuntaria, sea consumo o relación tóxica, la adicción al juego es igual a la de la cocaína o cualquier otra droga, hay gente adicta a los chismes, levantan falsos de medio mundo, gente enferma a meterse en lo que no les importa, igual, adictos al sexo, a las mentiras, a los video juegos, a la depresión, vaya, el que esté libre de culpa que arroje la primera piedra. En este proceso de recuperación, hay quien me dice.- Ya no eres adicto.- Por qué te sigues diciendo.- Soy un enfermo emocional, adicto y alcohólico, si ya no lo eres?.- Lo soy hasta que muera y si dejo de decirlo, me la voy a creer y voy a caer, a volver a consumir. En todo el mundo tenemos un grave problema con las enfermedades emocionales, no nos hemos querido dar cuenta, que son las emociones las que causan los divorcios, que son las emociones las que provocan una mala comunicación, las que activan las adicciones, la negación es también una manifestación de la enfermedad, la gente está consciente de que tiene un problema, pero no lo reconoce ni lo quiere aceptar, por el contrario, se justifica y vierte argumentos que nada tienen que ver con la adicción.

 

Con decisión y voluntad, todo se puede lograr

Una adicción es una elección personal, es una decisión individual, si ésta mujer que se gastó una fortuna en el casino, o este amigo que perdió su lote de autos, casas y terrenos a consecuencia de la compulsión del juego, es porque así lo decidieron, igual, yo elegí mi carrera alcohólica, decidí consumir cocaína, establecí dependencia a la morfina sintética, al Tafil y a una bola de antidepresivos, esa fue mi elección, como lo es ahora mi programa de rehabilitación.- Recibo correos de Canadá, Estados Unidos, América Latina y de toda la República Mexicana, atiendo cada uno de ellos y les doy respuesta, trato de transmitir mi propia experiencia y de acuerdo a ello, doy sugerencias, algunos piden ayuda en grupos de AA o de Narcóticos, otros comienzan a desintoxicarse con mis recetas naturistas, hacen catarsis y mantenemos una comunicación diaria por algunos meses, muchos otros, me ignoran y no vuelvo a saber de ellos, pero en todos los casos, es una elección personal, el fumador sabe el severo y drástico daño que se hace al intoxicarse con nicotina, ese es su gusto, y como dice el dicho.- El que por su gusto muere, hasta la muerte le sabe.- Ahora bien, se legalice o no la marihuana, el joven debe de asumir su propia responsabilidad y determinar si se convierte en un adicto compulsivo o en un ser humano que obedece la abstinencia por beneficio propio.

 

No soy el único recuperado, ni el AA del año

La enfermedad emocional está por todos lados, a unos les pega por la neurosis, a otros por las depresiones, a muchos por el alcohol y drogas, algunos por tener relaciones tóxicas, pero entrarle de lleno a un programa de rehabilitación, no es fácil, pero no imposible, ésta ha sido mi elección, en casi 17 años que dejé de consumir drogas, he podido erradicar mis miedos, dejé de dañarme por mi neurosis y mis celos, puede dejar de fumar, voy para 15 años que abandoné esas tres cajetillas diarias de cigarros; con hechos, perdí muchos de mis defectos de carácter y patrones de conducta nefastos, fui el príncipe que se convirtió en sapo, ahora este sapo, con hechos, trata de convertirse en príncipe, celebro felizmente el 23 Diciembre a lado de mi mujer, 23 años que un borracho como yo, lo único que daba, era miseria, incertidumbre, odio, ahora, doy lo mejor de mí a los míos, puedo dar amor, debido a mi amor propio, puedo dar paz, armonía porque es lo que tengo, hoy mi elección es ser feliz y superarme día a día, en ese sentido, me queda claro, que cada quien debe de vivir su propia experiencia y obtener su propio aprendizaje.- Quien quiera azul celeste, que le cueste.- Por tu atención, muchas gracias.- A tus órdenes.- crisiscreces.com Escríbeme a ernestosalayandia@gmail.com Sígueme en Facebook y en Twitter @teo_luna 614-256-8520.

 

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