INMIGRANDO A CANADA

Columnistas Inmigración Inmigrando a Canadá Jan 19, 2017 at 11:38 am

Por Vilma Filici

filici@filici.com

TORONTO. Una noticia muy interesante con la que hemos comenzado este año es el nombramiento hecho por el Primer Ministro Justin Trudeau del diputado Ahmed Hussen como Ministro de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía. Hussen, un abogado de profesión, llegó como refugiado a Canadá cuando tenía apenas 16 años de edad.

Este nombramiento sin lugar a dudas significa que el gobierno está tratado de enviar un mensaje a Canadá y al mundo entero de que los refugiados son una parte importante de la política migratoria canadiense, y del valor que traen consigo. Y hay que considerar que Hussen no solamente es un refugiado sino que además es musulmán, algo que le da aún más poder al mensaje enviado por el Primer Ministro en términos del respeto a los valores religiosos de los inmigrantes y a la Constitucion Canadiense.

El nuevo Ministro de Inmigración ha dicho en varias ocasiones a los medios de comunicación que él no quiere ser visto nada más como el “token” diputado o como el “token” ministro, pero siendo realistas, la verdad es que hay algo de eso en su nombramiento.

No cabe la menor duda de que él es una persona muy capaz y de que probablemente será un ministro excepcional, pero realmente parte de su nombramiento también es un mensaje que está dando el Primer Ministro Justin Trudeau al mundo en relación a los musulmanes y a los refugiados.

El mérito de Ahmed Hussen obviamente no tiene que ver solamente con el hecho de que haya sido refugiado o que sea musulmán, sino que tiene que ver con la historia de su asentamiento y de su participación en el mainstream canadiense que ha tenido desde su llegada al país.

Llegó a los 16 años de edad como refugiado, tardó muchísimo tiempo para que se le diera la residencia permanente dado que el sistema de inmigración canadiense en ese momento tardaba muchísimo tiempo para que, a un refugiado, después de haber sido aceptado, se le diera la residencia permanente. El mismo ha dicho que por esta situación no podía continuar sus estudios post secundarios y que por lo tanto tuvo que ahorrar dinero para pagar por sus estudios dado que no podía recibir Osap dada su carencia de residencia permanente. Así es que juntó su dinero, se pagó sus estudios y llegó a ser abogado.

También ha estado muy involucrado en el trabajo político comunitario en relación a vivienda, particularmente en Regent Park y con el Congreso Somalí Canadiense. Esos son méritos propios que lo llevaron a ganar la candidatura en las elecciones federales en el distrito de York-South Weston y posteriormente las elecciones. Lo logró porque tiene una historia de trabajo político en el mainstream canadiense, porque trabajó con el gobierno de Dalton McGuinty, entre otras cosas, que le otorgan muchísimos méritos para llegar hasta donde ha llegado.

Creo que es la primera vez en la historia de Canadá que tenemos un Ministro de Inmigración que en realidad ha estado en las trincheras, en la línea de fuego, en lucha migratoria, un ministro que ha pasado por todos los procesos, por el de refugio, por el de obtención de la residencia permanente, y que por lo tanto tiene la experiencia de las personas que están tratando de obtener la residencia en Canadá. Esto obviamente le debe dar una perspectiva mucho más cercana a la realidad que viven las personas que están tratando de inmigrar a este país.

Por otro lado, Ahmed Hussen es abogado de inmigración, por lo que tiene la perspectiva de un defensor de personas que están tratando de obtener su residencia permanente en el país, todo lo cual tiene un valor excepcional en términos de poder discutir y llegar a decisiones que afectan la vida diaria de las personas que están tratando de llegar a Canadá y de aquellas que ya se encuentran aquí pero que están batallando por obtener su estatus.

Porque en el pasado hemos tenido ministros que si bien han sido buenos nunca han vivido de cerca la experiencia que viven los inmigrantes, y por lo tanto hemos visto políticas migratorias que no tenían mucho que ver con la realidad y que en lo concreto trabajaban en contra de las personas. Algunas de estas políticas, probablemente sin querer, afectaban de manera negativa a las personas, porque el simple hecho de no conocer el escenario desde la perspectiva del inmigrante, desde la perspectiva del defensor del inmigrante, los hacía menos capaces de poder crear políticas migratorias que favorecieran al inmigrante.

De cara al inicio de funciones del nuevo ministro, estamos esperando que se implementen muchos cambios migratorios que fueron prometidos durante la campaña electoral y que fueron prometidos también por el ahora exministro John McCallum antes de que fuera nombrado como embajador en China. Y creo que en sus primeros meses el nuevo Ministro de Inmigración básicamente tiene que cumplir con las promesas que ya fueron hechas e implementar cambios que estamos esperando.

Por ejemplo, entre otras cosas, debe implementar los cambios a la Ley C-51, los cuales fueron prometidos hace tiempo y a la fecha aún no hemos escuchado cosas concretas.

En ese sentido, creo que al nuevo ministro le esperan por lo menos un par de años de trabajo sin tener que crear nada nuevo. Luego, a través de los años va a adquirir experiencia e importancia dentro del gabinete de gobierno, y talvez, si ganan nuevamente las elecciones, entonces sí va a poder hacer cambios más significativos en su cartera de estado.

Por el momento ha dicho que va a seguir adelante con los proyectos anunciados por su antecesor, lo cual me parece muy bien, y realmente creo que por sus méritos y por su experiencia puede llegar a ser un excelente Ministro de Inmigración y beneficiar muchísimo a las comunidades inmigrantes. Pero por supuesto, eso todavía está por verse.