Delta expulsa de un vuelo a una familia por negarse a ceder el asiento de su bebé

Mundo Noticias May 5, 2017 at 9:12 am

Continúan los abusos en contra de pasajeros en las aerolíneas.

Continúan los abusos en contra de pasajeros en las aerolíneas.

Delta Airlines expulsó de un avión a una pareja y su hijo de dos años por ocupar éste un asiento que habían pagado. La tripulación le indicó al padre, Brian Schear, que debían ceder la butaca, comprada inicialmente para otro de sus hijos, a otro pasajero. Ante la insistencia del pasajero, una agente aeroportuaria llegó a amenazarle con ir a la cárcel si no cumplía las órdenes.

La pareja, que también viajaba con un tercer hijo de un año de edad, insistió en que no se movería. Los agentes aeroportuarios les presionaban con bajarles a todos del avión si no cumplían con su petición. “Será una ofensa federal. Tú y tu mujer iréis a la cárcel”, amenazó uno. “Yo compré ese asiento y me decís que se lo vais a dar a otra persona cuando yo pagué por él. No es correcto”, sentenció, frustrado, Schear.

Más tarde, las autoridades recurrieron a la mentira al sostener que los niños de dos años o menores deben, por ley, ir en el asiento con sus padres. La Administración de Aviación Federal (FAA por sus siglas en inglés), sin embargo, indica que “los niños deben ir en una sillita o butaca durante todo el vuelo por razones de seguridad”. Las reglas también señalan que “los brazos (de un adulto) no son capaces de sostener a un niño con seguridad, especialmente durante las turbulencias”. Incluso Delta, en sus normativas, recomienda a familias que compren asientos para niños de dos o más años de edad.

El argumento, burocrático, por el cual la aerolínea forzó a la familia a bajarse del avión fue su política, en este caso llevada al extremo, que estipula que “todos los billetes son designados nominalmente y no pueden ser transferidos a otra persona”. Ante la abundancia de pasajeros en lista de espera, Delta utilizó la letra pequeña para evacuar a Schear y sus familiares pese a haber comprado el asiento.

Tras el incidente, Delta, tratando de salvarse de los escándalos que en las últimas semanas acechan a las aerolíneas por comportamientos agresivos en sus aeronaves, emitió un comunicado afirmando que habían recompensado económicamente a la familia Schear.