INMIGRANDO A CANADA

Columnistas Inmigración Inmigrando a Canadá Aug 31, 2017 at 10:54 am

Por Vilma Filici

filici@filici.com

TORONTO. Durante las últimas semanas se ha visto un flujo bastante grande de ciudadanos de origen haitiano que han estado cruzando la frontera canadiense desde los Estados Unidos, y según los reportes periodísticos, funcionarios del gobierno canadiense están preocupados ante un posible flujo similar de ciudadanos de El Salvador y Honduras, a quienes el próximo año se les vence el Permiso de Protección Temporal (Temporary Protected Status, TPS), que les ha estado otorgando desde hace aproximadamente 15 años el gobierno estadounidense.

 

En realidad, sí es una posibilidad de que esto suceda, porque no hay seguridad de que el gobierno del presidente Donald Trump les vaya a extender el TPS, y por tanto estas personas están preocupadas de que los regresen a sus países de origen. Porque lamentablemente, tanto en El Salvador como en Honduras hay problemas serios con las pandillas y por tanto el temor de la gente es real.

De llegar a darse este flujo se convertiría en un problema para Canadá en la medida en que el sistema de proceso de refugio no está preparado para recibir el número de refugiados que podrían llegar. A la fecha han llegado alrededor de 10 mil refugiados de Haití y el gobierno federal ha tenido que enviar personal especial para procesar estos casos.

 

El número de salvadoreños que se encuentra en los Estados Unidos bajo el TPS es de aproximadamente 260 mil, y de hondureños alrededor de 80 mil, por lo que, aunque sólo viniera un porcentaje pequeño de estas personas, siempre sería un número significativo que ahogaría aún más el sistema de procesamiento de refugiados aquí en Canadá.

 

Ahora bien, dependiendo de quién decida venir, podrían ser o no un beneficio para Canadá, principalmente si son personas jóvenes que hablen inglés y tengan profesiones. Sin embargo, el hecho de que estas personas crucen la frontera y puedan iniciar un caso de refugio no significa que van a ser aceptadas y sería mejor que antes de tomar esa decisión se contactaran con un especialista en inmigración canadiense para ver si hay algún otro programa bajo el cual podrían calificar.

En mi análisis, yo creería que por el tiempo que han estado viviendo en los Estados Unidos, lo más probable es que muy pocos de ellos van a ser aceptados como refugiados. Esto, porque aun que en su momento hayan sido perseguidos en su país de origen, después de haber estado 10 o 15 años en los Estados Unidos tendrán que probar que aún están en peligro en su país.

Pero si logran convencer al Consejo de Refugio de que su vida estaría en peligro si son enviados de regreso a El Salvador u Honduras, y cumplen con todos los requisitos, definitivamente pueden ser aceptados.

 

Para evitar toda esta problemática, el gobierno canadiense debería hacer con los centroamericanos lo que ya está haciendo actualmente con los haitianos, donde los consulados canadienses en los Estados Unidos están dando la información acerca del proceso para llegar a Canadá, así como también los pasos que tienen que seguir para definir si son aceptados o no como refugiados en Canadá.

Porque lo que las personas deben tener claro es que cruzar la frontera es sólo el primer paso. La semana pasada, el Primer Ministro de Canadá dio una conferencia de prensa en la que precisamente dijo que cruzar la frontera es sólo el primer paso, porque después tienen que probar que llenan los requisitos de la definición de lo que es un refugiado. Y ahí es donde va a estar el problema, porque probablemente muchísimas personas no van a poder probar que cumplen con los requisitos de la definición y pueden terminar con una orden de deportación.

He escuchado comentarios de personas que dicen que el Primer Ministro tiene la culpa de lo que está sucediendo porque en sus tuits dijo que Canadá recibiría con los brazos abiertos a las personas que necesitaran protección, pero realmente lo que dijo en ese momento y lo que esta diciendo ahora no es contradictorio, dado que está hablando de quienes en realidad tienen un temor bien fundado de regresar a sus países de origen.

 

En este sentido, el gobierno debería continuar explicando que el proceso no es tan sencillo, a fin de que los interesados no tomen decisiones con información errónea. Porque estoy convencida que muchas de estas personas que están en los Estados Unidos, que tienen sus negocios, sus trabajos, etc., no estarían interesados en dejar todo lo que tienen ahí si saben que el proceso de refugio en Canadá va a tardar seis, siete meses o un año, y al final van a terminar siendo deportados a El Salvador u Honduras.

El líder del Partido Conservador está diciendo que el gobierno debería poner oficiales de inmigración o de CBSA en las zonas donde la gente está cruzando la frontera, que es en Quebec y en Manitoba, porque una vez que se convierten en puertos de entrada las personas que pidan refugio pueden ser regresados a los Estados Unidos automáticamente debido al Tratado del Tercer País Seguro. Esto no tiene sentido porque, es sabido que cuando las personas se encuentran en situaciones desesperantes encontraran otras opciones, buscaran otros lugares para cruzar.

 

Otras personas están pidiendo que se elimine el Tratado del Tercer País Seguro y que se les permita pedir refugio en la frontera porque ponen sus vidas en peligro al tatar de cruzar por puntos ciegos. Esto sería una solución para proteger a las personas, pero de todos modos ellas deberán convencer al tribunal de refugio de que cumplen con los requisitos para ser aceptados como refugiados.

 

Así como explicarles los detalles del programa de refugio el gobierno canadiense debería también explicar que hay otras opciones para que esta gente pueda llegar a Canadá dado que hay muchos programas de inmigración que no tienen nada que ver con refugio que podrían utilizar. Por ejemplo, los programas para trabajadores calificados, para mano de obra especializada, los empresarios, estudiantes internacionales, etc.

 

De hecho, con frecuencia nos contactan desde los Estados Unidos porque quieren venir a Canadá a través de otros programas y no como refugiados, algo que definitivamente sería más adecuado particularmente para los ciudadanos de El salvador y Honduras, quienes durante todos estos años han estado viviendo y trabajando de forma legal en los Estados Unidos bajo el TPS.

 

Si tienen un buen nivel de inglés, estudios post secundarios, experiencia de trabajo y la edad apropiada y fueron admitidos legalmente a Estados Unidos por lo menos por un año, podrían calificar para alguno de los programas federales o alguno de los programas provinciales. Reitero, antes de tomar la decisión de llegar a Canadá de manera ilegal y pedir refugio, investiguen si califican en algún otro programa.