INMIGRANDO A CANADA

Por Vilma Filici

filici@filici.com

TORONTO. El Ministro de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá, Ahmed Hussen, dio a conocer esta semana su plan migratorio para los próximos tres años, y el anuncio fue muy alentador para la comunidad inmigrante.

En Canadá, hace mucho tiempo se hacían estrategias migratorias para cinco años, pero se habían dejado de hacer, y ahora, el ministro Hussen la está implementando nuevamente dando a conocer cuáles son los números de inmigrantes que espera traer el gobierno durante los próximos tres años.

Muchos investigadores han estado diciendo que, para poder mantener la fuerza laboral canadiense joven, se debe traer por lo menos el uno por ciento de la población canadiense. Y en su anuncio, el ministro dijo que para finales del año 2020 este número se va a aproximar a dicho porcentaje.

Así, si se sigue este plan, para el año 2020 se va a estar trayendo a aproximadamente 340 mil inmigrantes por año. Para el año 2018 el número será de 310 mil nuevos inmigrantes (es decir 10 mil más que este año 2017, cuya meta es 300 mil), luego, para el 2019 serán 330 mil y para el año 2020 llegaríamos a 340 mil.

En el anuncio no solamente es positivo el número de inmigrantes, sino que también la división de las plazas para las distintas categorías de inmigración. Porque también cada año se va a aumentar el número de inmigrantes que vienen como trabajadores calificados. Para el 2018 se espera un promedio de 78,200 trabajadores calificados, y va a aumentar en aproximadamente cinco mil cada año en el 2019 y el 2020.

Un aspecto que me parece muy positivo y sin lugar a duda va a ser de mucho interés para la población, es que el programa de padres y abuelos va a subir en sus números. En el 2018 el número total será de entre 17 y 21 mil, lo que significa que se va a duplicar el número de padres y abuelos que pueden ser patrocinados para venir a Canadá, dado que hasta el 2015 el número era de 5 mil y luego fue duplicado por el nuevo gobierno, y durante los próximos tres años se va a volver a duplicar y se va a mantener entre 17 y 21 mil.

También se ha fijado el número para los refugiados, el cual se va a mantener entre 48 mil y 56 mil en los próximos tres años, mientras que el número de casos por razones humanitarios y compasión se va a conservar más o menos en las mismas cuotas que se tienen este año, que son entre 3,500 y 3,600.

Estos números indican que el ministro Ahmed Hussen está haciendo lo que tiene que hacer, porque Canadá tiene un problema muy grande de una población que se está avejentando, donde muchas personas se están retirando y se estarán retirando en los próximos años, dejando vacíos en términos de la fuerza laboral aquí en Canadá.

Actualmente se tiene el problema del envejecimiento de la población, pero también está el problema del poco número de nacimientos dentro de la sociedad canadiense en general, es decir que no se están teniendo hijos al promedio necesario para mantener una fuerza laboral suficiente para sostener la economía.

Durante su anuncio, el ministro dijo que el gobierno cree que los recién llegados desempeñan un papel vital en nuestra sociedad, sobre todo si se tiene en consideración que “Cinco millones de canadienses se jubilarán para el año 2035 y tenemos menos personas trabajando para apoyar a personas mayores y jubilados”.

Explicó que el año 1971 había 6,6 personas en edad de trabajar por cada persona de la tercera edad, pero que en el 2012 esa proporción había bajado a 4,2 por cada persona de la tercera edad. Y las proyecciones establecen que será de 2 a 1 para el año 2036, cuando casi el 100% del crecimiento de la población será el resultado de la inmigración (actualmente es alrededor del 75 por ciento).

Pero este reemplazo de la fuerza laboral canadiense a través de la migración se está planificado realizarla de forma paulatina y no de golpe como a muchas personas les gustaría ver, y es paulatino porque no se trata solamente de traer a las personas al país, sino que hay que tener la infraestructura necesaria para poder ayudarlas a que se establezcan. Hay que tener puestos de trabajo, vivienda, escuelas, todo tipo de servicios para ellos, y si se aumentara significativamente la inmigración de forma repentina, por ejemplo, en cien mil personas de un día para otro, sería muy problemático.

Una situación parecida se dio ya en Alberta, cuando esta provincia recibió cien mil personas en un año, provenientes tanto de fuera como de dentro del país, y al no estar la provincia preparada para ese flujo migratorio tuvieron muchísimos problemas.

En este sentido, yo creo que lo que está haciendo el gobierno es muy inteligente y a la vez muy práctico, ya que se están dando el tiempo necesario para asegurarse de que todas las condiciones se den para poder recibir una inmigración que represente el uno por ciento de la población canadiense.

Viendo estos números, queda claro que también se van a beneficiar las comunidades inmigrantes dado que más personas van a poder entrar al país, y particularmente con el aumento de las solicitudes para padres y abuelos, ya que la asistencia de estos a las familias jóvenes es esencial. Hay que recordar que la presencia de los padres y los abuelos le va a permitir a los residentes y ciudadanos que tengan niños pequeños el poder salir a trabajar sin tener que preocuparse de los pequeños, dado que los padres y los abuelos generalmente cumplen la función de ayudar a las familias jóvenes con la educación y el cuidado de los niños.

Además, el hecho de que se haya aumentado el número de trabajadores calificados, que incluye profesionales y mano de obra especializada, significa que más personas de nuestra comunidad van a tener plazas para poder llegar a Canadá.

En esta lógica, lo que quiero recordar a nuestros lectores que quieran traer a familiares y amigos, o que quieran ayudarles a llegar a Canadá, es que los conocimientos de inglés y francés son extremadamente importantes y que no ha habido cambio en eso. En este sentido, el mejor consejo que se puede dar es que si quieren inmigrar a Canadá tienen que ponerse a estudiar inglés o francés a un nivel avanzado, y que si pueden estudiar ambos idiomas tendrán mucho más puntaje y más seguridad de ser invitados a presentar su solicitud de residencia permanente en Canadá.