La droga, cambió radicalmente mi vida

Columnistas Latinoamérica Noticias Nov 9, 2017 at 11:19 am

Web.LA-DROGA-CAMBIO-MI-VIDA-1Por Ernesto Salayandía García

La cruda realidad

A me ha tocado ver que muchos han perdido sus metas, algunos son mediocres porque se cierran, he visto como mi hermano  que no puede con el alcohol y las drogas que no acepta que tiene el problema, se ha vuelto muy grosero, muy mal agradecido, el cree que todos tenemos que hacer algo por él, me ha tocado conocer marihuanos que han golpeado a  su padres se tornan intocables, no se les puede decir nada, porque explotan,  veo que todos somos iguales, irresponsables no cerramos círculos, somos inestables, muchos errores y lastimamos a las personas cercanas, a  uno, llámese novia, padres o hermanos ; como la droga, te convierte en depresiva, pierde el interés por el aseo personal, muy negativa, siempre estás pensando en él, totalmente egocéntrico, un drogadictos se la pasa conmiserándose, haciéndose la víctima, la droga, te hace neurótico, el alcohol, igualmente, también es una droga te hace hiper neurótico y cuando vives con un enfermo, te enfermas y te enfermas más y es una cadenita que repites los mismos patrones de conducta y te alejas de una vida normal. Conoce a Iris, Mario, María Fernanda, Alondra, todos ellos menores de 16 años, todos, muertos, marihuanos compulsivos cuya adicción fue en ascenso y su alto nivel de consumo, los orillo a tocar fondos, fondos tristes y muy desagradables, fondos que un adicto negado, no logra reconocer, mucho menos asimilar, porque cree que a  el nunca le va a suceder nada, cuando la verdad de las cosas, el alcohol y las drogas, cambia tu carácter, cambia, para mal tu vida.

Lupita

Mi primer contacto con la sustancia fue cuando estaba muy pequeña, no recuerdo la edad, mi papa solía darme tragos de cerveza, a espaldas de todos, yo sentía una grata sensación y me divertía, mi primera borrachera se debió a que mi papa me puso un caguamón y por supuesto que me lo tome todo, recuerdo que todo me daba vueltas, me reía, luego lloraba. Cuando probé la marihuana por primera vez  fue a la edad de 13 años, debido a que en la escuela tenia amigas que consumían y me ofrecían; no me gusto la sensación, me sentía muy mal. Note que al consumir esa primera vez, en mi despertó una alergia (la llamaría yo), y  entre más fumaba más quería, también me percate que mis amigas se enfadaban porque no podía cuidarme de mi misma, ellas lo hacían, supe que en ellas no causaba el mismo efecto o sensación, ellas podían parar, yo no. En realidad no sabía lo que el destino me tenía preparado… Lo que en un principio fue  diversión se convirtió en una fuerte dependencia…Un verdadero infierno.

Durante algún tiempo intente sustituir esa droga por cual fuera que provocara en mí el mismo efecto. Sentía mucha compulsión entonces seguí drogándome con inhalantes y era la cosa más sencilla. La primera vez que lo hice me gusto bastante, el sabor en la boca me fascinaba y más aún el trip, es el viaje que agarras,  era algo sin sentido, me preguntaba cómo era que las personas no podían escuchar lo que yo, no podían ver las cosas que yo  y mucho menos sentirse como yo. Al principio, al principio fue chido, después no tanto, mis profesores de escuela podrían notarlo, la mayoría pudiera ser, mucho menos en casa, porque papa no estaba, mama tenía que trabajar y mi familia estaba rota, sin embargo no fue hasta que termine en una banqueta tirada cerca de mi casa y un hombre me ayudo. Más adelante nos hicimos novios, no era  como yo esperaba, fue una relación larga de casi 3 años, él era muy posesivo y obsesivo conmigo, hacia lo que quería, me humillaba y me termino golpeando. Algunas de sus frases eran “Si te dejo, quien podría quererte, que no puedes ver, estas gorda y encogida, nadie si fijara en ti  “. Por supuesto mi autoestima estaba por los suelos, y lo peor no podía dejarlo. Las salidas con amigas eran a escondidas, y en una de esas ocasiones termine conociendo  a un muchacho, habíamos fumado marihuana juntos así que nos hicimos amigos, él sabía que tenía novio y no dejo de intentarlo conmigo, fue hasta entonces que vi un rayo de esperanza. Alguien llego a mi vida y pudo sacarme de donde me encontraba, pero por desgracia no fue así. Decidí terminar con mi ex, y empecé a salir con este tipo, para ese entonces nosotros ya nos drogábamos todos los días, y supongo que era lo que nos mantenía unidos. Casi termino con sobredosis de Tafil, fue entonces que mis padres tomaron la decisión de anexarme en un centro de Rehabilitación en Chihuahua, no fue grato estar ahí. Fue algo muy difícil y muy doloroso, las personas no eran para nada amables, comíamos comida podrida y las camas estaban llenas de chinches. Tenía mucho miedo, recuerdo mi primera junta ver a una “apoyo’’ sentada sin calzones, ni pantalones  en un bote  grande de chiles por consumir, le aventaban agua, la insultaban y la maltrataban. Fue ahí donde supe que no tenía ni voz ni voto. Mi ego estaba desinflado, me encontraba totalmente sola. Para mi este ha sido un camino muy difícil de recorrer, si pudiera regresar el tiempo, no lo intentaría de nuevo, He tenido recaídas: unas leves y otras bastante fuertes, termine haciendo lo que prometí que no haría, conocí más drogas, hice más daño del que ya había hecho, termine vendiéndome por ello, ofreciéndome al mejor postor, viejos, sucios, gordos, vulgares ahora si estaba cogida, sin comer, sin asearme y sin esperanza de cambio. Con el tiempo me he dado cuenta de que no soy lo que pase, no fueron las circunstancias, los momentos, no soy el pasado, ni tampoco el futuro. Soy lo que soy ahora, soy este momento. Que mis mejores vibras llegan a los corazones de Uds. Queridos lectores ATT.Lupita.-  La buena noticia, es que si puede vivir libre de sustancias y conductas toxicas.-  Por tu atención, muchas gracias, más información montrealquebeclatino.com Tratamiento ambulatorio para alcohólicos y drogadictos, sin internamiento, 614 25 85 20.