La Armada argentina se enreda en el origen de las llamadas del submarino

Latinoamérica Noticias Dec 6, 2017 at 1:39 pm
Mensajes de solidaridad en el alambrado de la base naval de Mar del Plata.

Mensajes de solidaridad en el alambrado de la base naval de Mar del Plata.

A 21 días de la desaparición del ARA San Juan, en Argentina reina aún la confusión sobre lo que ocurrió en sus últimas horas. Menos de 24 horas después de que se conociese que el submarino realizó ocho llamadas satelitales el último día en que se tuvo comunicación con él, la Armada aseguró hoy que “no fueron llamadas de emergencia” sino “intentos fallidos de establecer una comunicación por internet”.

El portavoz de la Armada, Enrique Balbi, aseguró que la única comunicación importante es la llamada realizada a las 7.19 de la mañana del miércoles 15 de noviembre en la que el capitán Martín Fernández informó sobre el “cortocircuito y principio de incendio en el balcón de barras de baterías” que generó el “ingreso de agua de mar por sistema de ventilación”. Esa fue la última vez que la Armada tuvo noticias del submarino ARA San Juan, que viajaba con 44 tripulantes a bordo rumbo a la ciudad de Mar del Plata, 400 kilómetros al sur de Buenos Aires.

 Según el listado de Tesacom, auditora de las comunicaciones de líneas satelitales Iridium, hubo ocho comunicaciones satelitales del submarino ARA San Juan entre medianoche y las 06.30 de la mañana del día 15, el de su desaparición. La llamada más extensa duró más de 13 minutos y la más breve 60 segundos. Sin embargo, Balbi dijo que la planilla de Tesacom no refleja todas las comunicaciones con el submarino y reiteró que no hubo llamadas de emergencia “desde que tuvo la falla hasta que avisa de nuevo que navega sin novedad de personal”.

La aclaración oficial ha causado una gran incertidumbre entre los expertos navales. “Si bien uno como perito naval debe siempe dar crédito a la palabra oficial, esta vez los argumentos del capitán Balbi atentan contra el sentido común”, dice el perito Fernando Morales. “La aclaración fue peor que la duda. Hoy toda Argentina sospecha que se le está mintiendo”, agregó. Para el excomandante del ARA San Juan Tomás Merino, las llamadas se realizaron, pero no hay motivos para dudar que no fueron de emergencia, tal y como asegura el portavoz oficial.

Tras informar sobre la avería, Fernández recibió la orden de poner rumbo directo a su puerto de arribo, en Mar del Plata, 400 kilómetros al sur de Buenos Aires. Dos horas y diez minutos después de aquella comunicación escrita, tres sensores de la Organización de Control de Pruebas Nucleares (CTBTO) registraron un “evento anómalo, singular, corto, violento y no nuclear”, es decir, una explosión. La confirmación de ese “evento” sumió en la desesperación a las familias de los 44 tripulantes, que desde entonces perdieron toda esperanza de encontrarlos con vida. El lunes, el ministro de Defensa, Oscar Aguad, reconoció por primera vez que los tripulantes están muertos, aunque ya había ordenado la suspensión de las tareas de rescate.

Los trabajos en alta mar se reducen ahora a dar con el casco del buque, sin la esperanza de encontrar vida en él. La última novedad ha sido el hallazgo de un “indicio” a 650 metros de profundidad, esto es un registro en los sonares compatibles con un gran objeto apoyado en el lecho del océano.