INMIGRANDO A CANADÁ

Columnistas Inmigración Inmigrando a Canadá Jan 25, 2018 at 11:32 am

Por Vilma Filici

filici@filici.com

 

TORONTO. Una de las noticias más importantes del año pasado referente a los procesos migratorios en Canadá fue que el Ministerio de Inmigración, Refugio y Ciudadanía comenzó a procesar prácticamente todas las solicitudes migratorias de una forma automatizada, utilizando softwares especiales que son los que ahora definen quiénes son las personas aceptadas o no en Canadá.

Este año comenzó con noticias de como los oficiales de inmigración cometen errores graves en los procesos migratorios.

La verdad es que este proceso de automatización puede ser la solución para prevenir los errores humanos o las decisiones caprichosas de algunos oficiales de inmigración.  Hoy en día las extensiones de visa y los permisos temporales se hacen en línea, de tal forma que son dirigidos automáticamente a los consulados correspondientes y se pueden hacer absolutamente todos esos procesos en línea.

Los procesos de trabajadores calificados, de mano de obra especializada y de la Clase Experiencia Canadiense también se hacen de forma automatizada, empezando con el sistema Express Entry donde se pone todo de forma computarizada. El sistema prioriza las solicitudes, y después, cuando el Ministro define el puntaje que será necesario para calificar, las personas que tienen ese puntaje anunciado, o más, automáticamente reciben una invitación para hacer la solicitud para la residencia permanente, la cual también se hace en línea.

El año 2018 lo comenzamos entonces en un contexto en que la mayoría de solicitudes migratorias ya se hacen de forma automatizada, por lo que se podría decir que en gran medida ahora son las máquinas las que eligen a los solicitantes.

Sin embargo, siendo críticos con esta nueva modalidad migratoria basada en la tecnología, se puede decir que lamentablemente esto no funciona en todos los casos.

Durante la reunión reciente que tuvo el Departamento de Inmigración para evaluar cómo estaban funcionando los procesos y las categorías de inmigrantes, además de los problemas con el sitio web del que hablé en la columna de la semana pasada, los oficiales de las oficinas de inmigración fuera del país también presentaron su preocupación acerca de que muchas personas a quienes se les rechazaba un trámite de residencia temporal (como visas de visitantes, permisos de estudiantes y permisos de trabajo) volvían a hacer la solicitud sin entender cuáles son los requisitos para esos programas, con lo que duplican el trabajo en los consulados.

Pero desde el punto de vista del cliente y de los consultores de inmigración que trabajan en estos procesos, la perspectiva es muy distinta. Los clientes hacen estas solicitudes dos veces y más, hasta ser aceptados, porque en un porcentaje altísimo de negativas los oficiales están usando su propio criterio para rechazar los casos en vez de guiarse por los reglamentos.

Es común ver un rechazo en el que digan que la persona no tiene suficiente dinero cuando se ha probado que tiene el doble del dinero que piden los reglamentos. O ver un rechazo porque la persona “no tiene historia de viaje” cuando esta tiene viajes a los Estados Unidos y Europa en su pasaporte. O porque la persona está viniendo de un país en el que hay conflictos. Estos rechazos arbitrarios son los que causan que las personas hagan el trámite las veces que sea necesario para obtener su visa.

Otro problema que se ha conocido esta semana es que la oficina de patrocinios, y particularmente cuando se trata de patrocinios de esposos o parejas en unión libre, ha estado regresando paquetes completos de estas solicitudes diciendo que la solicitud no está completa o que faltan documentos, cuando la realidad es que en la mayoría de los casos el empleado del Departamento de Inmigración comete errores y regresa estos casos innecesariamente, ocasionando atrasos el proceso. Incluso, en muchas instancias, al regresar las solicitudes sin iniciar el proceso, causan que al solicitante se le venza su estatus en el país.

Lamentablemente los casos de inmigración no se pueden procesar solo con la automatización, el involucramiento de los oficiales es necesario aunque es imprescindible que se evite el error humano y también que se eviten las decisiones arbitrarias, injustas e ilegales que lamentablemente se ven con mucha frecuencia en el Departamento de Refugiados Inmigración y Ciudadanía.

La automatización puede funcionar perfectamente en los casos pertenecientes a una categoría que se basa fundamentalmente en las ciencias matemáticas, es decir, en la cual, las decisiones se definen en si la persona cumple o no con los requisitos necesarios.

Por ejemplo, los trabajadores calificados deben tener un nivel de idioma definido, el cual debe ser demostrado con un examen que se hace en una organización que ha sido designada por el gobierno. Deben tener cierto puntaje por estudios, para el cual también tienen que hacer una evaluación de sus estudios en el extranjero en una organización designada por el gobierno canadiense.

En estos casos prácticamente no queda nada a discreción de nadie: o reúne los requisitos y llega al puntaje necesario, o no. Por ejemplo: si tiene 35 años recibe 12 puntos, si tiene 36 recibe 11 puntos. No hay mucha discreción en este tipo de casos, por lo que puede ser hecho fácilmente de forma automatizada.

Pero hay otros tipos de categorías en los que realmente esta automatización es prácticamente imposible. En Razones Humanitarias, por ejemplo, esto no se puede hacer, porque una máquina no puede decidir si hay o no razones humanitarias para aceptar a alguien, dado que cada caso se debe ver individualmente y por sus propios méritos. Aquí definitivamente no se puede crear un programa para que tome esas decisiones.

Sería ideal si cada proceso de inmigración se pudiera hacer de forma automatizada aunque muchas personas perderían su trabajo. Aparte de que se acelerarían los procesos,  las máquinas no tienen ideas preconcebidas ni sentimientos que podrían influenciar sus decisiones.

La realidad es que siempre habrá la necesidad de llegar a un oficial de inmigración que pueda usar su discrecionalidad y con ello en muchas instancias nos encontraremos con decisiones injustas e ilegales que afectan negativamente a los solicitantes.