‘Una mujer fantástica’ logra el Oscar para Chile

Cine Espectáculo Latinoamérica Noticias Mar 5, 2018 at 10:17 am
Sebastián Lelio con el Oscar. Detrás, desde la izquierda, Juan de Dios Larraín, Daniela Vega, Francisco Reyes y Pablo Larraín.

Sebastián Lelio con el Oscar. Detrás, desde la izquierda, Juan de Dios Larraín, Daniela Vega, Francisco Reyes y Pablo Larraín.

Había ganado el Fénix, el Goya, incluso el día anterior el premio del cine indie, el Independent Spirit. Nadie parecía poder derrotar a la chilena Una mujer fantástica, de Sebastián Lelio, en la categoría de película de habla extranjera. Desde su estreno en la Berlinale de 2017, donde ganó el premio a mejor guion, la película, que muestra el drama de una mujer transexual cuya pareja muere de repente y ve sacudido su mundo por la primera esposa y los hijos del fallecido, ha ido ganando premio tras premio.

 Moreau ha sido una clara influencia en el personaje que encarna Daniela Vega. Por su elegancia al moverse, desde luego. “Y también porque es un tipo de heroína con un aliento anterior correspondiente a las heroínas de los años cincuenta, más asentadas en el enigma que en… lo genarowlandsdiano, otro registro que yo amo mucho pero que aquí no funcionaba, por los juegos de imágenes proyectadas y paralelas. El enigma es el recipiente perfecto para nuestras propias fantasías, deseos, temores…”.

La película no nació del personaje de Daniela Vega, sino de otro concepto: “¿Qué pasa si la persona que tú amas se muere en esos brazos, y esos brazos resultan ser el peor sitio para que tu pareja muera porque por alguna otra razón tú eres la indeseada? Esa pregunta fue el motor, y en la escritura dimos vueltas hasta que llegamos a la mujer transexual”. Un hallazgo que añade sorpresa y poesía a un concepto antes visto en el cine. “Es un caballo de Troya: el revestimiento de lo clásico pero con un corazón hipermoderno, y en esos elementos surge una cuestión estética y ética que hace de la película lo que es”. Hay más juegos: “Sí, como poner de protagonista a alguien a quien la sociedad le dice que no merece una película y filmarlo como si fuera Jeanne Moreau, como un acto de amor”. ¿Es Daniela Vega el gran regalo? “Al decidir la transexualidad de la protagonista, yo, que vivía en Berlín, investigué en Chile cómo sería su día a día. Dos personas distintas nos dijeron de Daniela, literalmente, que era fantástica. Tras la primera charla, yo salí transformado. Me voló la cabeza. Supe que no haría el filme sin una actriz transexual, y que Daniela sería nuestra asesora. Nos hicimos amigos por Skype. Poco a poco su presencia fue calando el guion. A mitad de la escritura sentí el segundo clac: Daniela era Marina. Ella además trajo una pregunta: ¿qué es una mujer?”.