El abogado de El Chapo pide una segunda evaluación psicológica

Latinoamérica Mundo Noticias Apr 17, 2018 at 2:16 pm
Emma Coronel, esposa de Joaquín Guzmán, en el tribunal de Brooklyn

Emma Coronel, esposa de Joaquín Guzmán, en el tribunal de Brooklyn

El abogado de Joaquín El Chapo Guzmán solicitó ante el tribunal federal en Brooklyn, en Nueva York, que el narcotraficante se someta a una segunda prueba psicológica que determine si es apto para enfrentarse a un juicio y defenderse. “Lo principal es ver si es competente”, explicó Eduardo Balarazo, al tiempo que busca que se modifiquen las severas condiciones de su reclusión.

 Emma Coronel, esposa del acusado, estuvo presente, pero esta vez no asistieron las hijas. “Solo le veo cuando se presenta ante el juez”, lamentó al salir del tribunal, “no sé por qué no me autorizaron a comunicarme con él”. “Mi preocupación es su salud, está muy mal psicológicamente”, afirmó en una breve declaración a la prensa, “me preocupa cómo va a llegar al juicio en estas condiciones”.

La última vista preparatoria duró una veintena de minutos. Se trataron cuestiones relacionadas con el proceso de selección de los 12 miembros del jurado que seguirán el juicio, además de seis suplentes. El cuestionario para los potenciales candidatos, que se cifran en cerca de un millar, está ya pactado. La idea es poder cualificar a 40 individuos para poder hacer la selección a partir de ahí.

La fiscalía, por su parte, busca que el representante legal de “El Chapo” detalle los honorarios que recibe, para así utilizarlos como prueba y demostrar que el acusado cuenta con recursos financieros, además de identificar su origen. Balarazo lo rechazó, con el argumento de le convierte en potencial testigo y eso le impedirá representar a su cliente. “No podremos defenderlo”, afirmó.

El abogado del narcotraficante pidió antes de la vista permiso para que su cliente interviniera para expusiera su estado de salud físico y metal. Pero al final no lo hizo. En la vista en febrero, el juez Brian Cogan se lo impidió tras la fiscalía argumentar que se corría el riesgo de que mandara mensajes ocultos al cártel. Guzmán está desde su extradición en estricto régimen de aislamiento.

El juicio está previsto que arranque a comienzos de septiembre. El jefe del cártel de Sinaloa, que se enfrenta a 17 cargos por narcotráfico, pasa 23 horas recluido en su celda de 15 metros cuadrados, con la luz encendida en todo momento. Solo se comunica con su abogado a través de una mampara. El abogado dice que vomita casi todos los días, que está deprimido y tiene alucinaciones.

Ninguno de los delitos de los que está acusado es de sangre, por lo que evitará la pena capital. La fiscalía sí busca que el juez le autorice a presentar evidencias que le ayude a demostrar que “El Chapo” es un criminal violento, que ordenó a sus sicarios torturar, secuestrar y ejecutar a sus rivales. También recurrirá a testigos que explicaran cómo se introducía la droga en Estados Unidos.

La solicitud entregada al magistrado atribuye a Guzmán el tiroteo en la discoteca Christine’s de Puerto Vallarta, en 1992, que dejó seis muertos. La intención de la fiscalía, que maneja cerca de 300.000 páginas de documentes, además de mensajes, vídeos, llamadas y fotos por satélite, es que algunos de los testigos presten testimonio utilizando seudónimos para protegerlos.