Atrapada en las drogas y el dolor profundo

Columnistas Noticias May 31, 2018 at 10:41 am

web.Fotos-atrapada-2Por Ernesto Salayandía García

 De mi libro Camaleón

Los abusos sexuales, te marcan de por vida

<Mi vida de niña fue muy dura, mi mamá fue madre soltera, cuando el que es mi papá se dio cuenta de que mi mamá estaba embarazada, la abandonó, cuando nací mi mamá decepcionada me dejó con mi abuelita y se fue con otro hombre, me crie con mis abuelos, mi abuelo era alcohólico y mi abuela, agachona, sumisa, dejada; eran muy humildes y ahí recalaban todas mis tías, cada vez que se divorciaban; iban ahí con todo y lepes, con todos mis primos, batallábamos mucho porque solo había dos camas, yo me acostaba con todos mis primos, yo los veía como mis hermanos a todos mis primos, pero había dos que eran muy canijitos, luego se peleaban para dormir junto a mí, mi primo Julio, me tocaba y me penetraba a la edad de 6 o 7 años, me gustaba dormir con él, pero eran cuatro  hombres y yo de mujer, los otros eran malvados, la mamá de ellos, rentó una casa cerca de la de mi abuelita y yo iba a visitarlos, mi primo Lalo trabajaba en Soriana y él se iba primero, mi primo Junior trabajaba en un desponchado y Julio no me acuerdo dónde trabajaba, Junior me dejó la llave con mi abuelita, la casa estaba sola y cuando entro a la casa, agarro la escoba y me pongo a bailar, al mucho rato, sale mi primo Julio sale debajo de la cama, estábamos chavalillos, él me llevaba como ochos años, me agarró, me tumbó y me penetró y siento la penetración, porque su pene ya estaba más grande, él me amenazó diciéndome que si le decía a mi abuelita, él me iba a echar la culpa, toda esta violación fue desde los 6 hasta los 10 años, más o menos cinco o seis años por ahí. Como me crie con mi abuelita nadie me cuidaba me levantaba greñuda y lagañosa, no me preocupaba por lavarme la cara o asearme, en lugar de irme a la escuela, me metía en una tapia y me quedaba dormida en un colchón, y había un vecino que me veía siempre, hasta que un día llegó Sergio, me gustó y comencé a tener relaciones seguido con él, ya para ese entonces yo iba en cuarto año de primaria.

Víctima de degenerados enfermos sexuales

Mi abuela me cuenta que cuando yo empecé a salirme del huacal, me dijo que mi mamá me llevó con ella, y yo no me explicaba por qué, y me iba con ella, mi padrastro, me abrazaba y me abrazaba y en esos abrazos restregaba su miembro a mi cuerpo, yo nada más le decía a mi mamá, dile que me suelte y no me hacía caso, entonces mi abuela vivía en la Villa, Villa nueva y mi mamá en La Cuchilla, por la curva, y yo quería ser secretaria y mi padrastro tenía una refaccionaria, ellos vivían en casa de la mamá de él, me acuerdo que su escritorio estaba enseguida de la cama, mi mamá se acostaba y él me decía que le ayudara a hacer cuentas, y me gustaba, siempre me gustó la escuela, yo me le sentaba en sus piernas y él tóqueme y tóqueme las piernas y metiendo las manos en mis partes, luego, un día mi padrastro me mandó a la tienda y mi mamá no estaba, yo le decía Carmen, y me dijo Nano, el de la tienda, ven acá estoy, y fui, había más cuartos y por ahí estaba el baño; él estaba sentado en la tasa y él se estaba pegando en su miembro, masturbándose, me le quedé viendo y lo que hice, fue hacerme para atrás, me recargué en los cables de la luz y me jalaron los cabellos, me asusté mucho, no había nadie más y me fui corriendo Yo tenía una lucha interna, por un lado quería estar con mi mamá, pero el esposo de mí mamá no me dejaba en paz; un día me fui a casa de mi abuela, yo sabía que iba a vivir los estragos del alcoholismo de mi abuelito, y allá duraba, en el otro infierno de alcohol, gritos y violencia, mi abuela me agarraba como sirvienta, total que estaba fregada por todos lados. Me daban mucha carilla, sobre todo mi tía Blanca que era la hija más chica de mi abuela, dormía hasta las dos o tres de la tarde, entonces como mi padrastro le decía a mí mamá que fuera por mí, y yo le decía a mí abuelita que no dejara que me llevara, y mi mamá se aferraba y se aferraba, me llevaba a eso, a que el viejo siempre estuviera agasajándome.

La ingobernabilidad, el sello de distinción del adicto

Estaba yo en la primaria, recuerdo que me expulsaron por faltista, además porque reprobé cuarto y mi mamá me inscribió en una escuela cerca de la casa de ella y ahí me quedé en su casa, yo quería estar con mi mamá, a veces jugábamos en las noches con vecinos pero a mí siempre me metían más temprano y lloraba mucho porque en realidad no quería estar adentro de la casa y mi mamá en ese tiempo, tenía a mi hermana chiquita de brazos, una vez, ella se dormía con mi hermana y en la otra cama se dormía el viejo solo, entonces a mí me hacían un tendido en el suelo que quedaba en medio de las dos camas, mi padrastro en las noches, se subía arriba de mí, no me penetraba, solo ponía su pene en todo mi cuerpo hasta que se venía, yo no entendía todo eso, otras veces me agarraba mi mano y se masturbaba con mi mano. Gracias Laura.- 614 256 85 20