¡No tiene la menor importancia!

Columnistas Noticias Jun 7, 2018 at 10:42 am

web-No-tiene-la-menor-importancia-2Por Ernesto Salayandía Garcia

¿Por qué yo no podía parar, tenía que caer ahogado de borracho?

Un fin de semana, después de escuchar una y otra vez, a Raquel, madre de Andrés, desesperada porque su hijo de 39 años,  quien toma todos los días en cantidades industriales, nos citamos, una y otra  vez en mi oficina y ellos nunca asistieron, el chabelote, primero decía que sí y después que no, y ese domingo, me pidió de favor que fuera a darle el mensaje a su casa y ya sabes, Andrés estuvo de acuerdo que fuera a las once de la mañana y cuando ya iba saliendo de mi casa, Raquel m hablo llorando, .- Ernesto, tomo el carro y se fue, qué hago.- ¡Tranquila!, vamos a esperar a que regrese y hablas con él a ver si acepta que platiquemos hoy, y nos fuimos a las enchiladas de la deportiva, al rato me hablo y me fui a  su casa, me recibió con Tecate en mano y no hizo otra cosa, más que recordarme de dónde vengo, ahí estaba Ernesto, negado, soberbio, ignorante, mediocre, sé que es difícil, no recomendable, hablar con alguien que este drogado y motivarlo a que deje de hacerlo, ya era muy  tarde para dar marcha atrás y Andrés siento confianza en mí, y entre trago y trago, me confió su dolor, su motivo  pretexto más reciente, el rompimiento con su novia, y comenzó a llorar y a llorar, hasta que poco a poco se fue calmando, la recomendación, es que asistiera a un grupo de AA y el, como yo lo estuve, tenía un concepto equivocado del programa de los Doce Pasos,  lo invite a que fuera a mi estudio a platicar y el lunes, me hablo para disculparse, se sentía cansado y el martes comenzamos a  trabajar en la ayuda que puedo brindar.- Ese domingo se tomó más de 30 cervezas, obvio que por esa razón se sentía cansado.- Recordé y se lo dije, mi  torpe manera de beber, como me alcoholizaba, mañana tardé y noche , ya fuera vino tinto, coñac, brandy, ron, tequila, cerveza, vodka, lo que fuera, simplemente, empezando, yo no podía detenerme, destilaba alcohol  hasta por los poros, terminaba vomitando en el escusado, echando las tripas y ese hilo amarillo con sangré, raspando mi garganta y haciendo un singular esfuerzo, muchos medios días,  me subía a los elevadores , con 15 personas o más, yo apestaba a alcohol, sin pensarlo, buscaba la cura, entraba a l primera cantina, por la piedra, mi auto, mi ropa, mi recamara, mi ser, apestaba a alcohol, con mis miserias espirituales, me tiraba a matar,. Hoy se de mi compulsión, del porque no pudo detenerme y por qué no debo de tomar ni una gota de alcohol, cuando voy a algún evento y el mesero me dice.- Gusta tomar algo señor.- Lo miro a los ojos.- Amigo, no muchas gracias, ya me bebí y de más, todo el alcohol que me tocaba,  soy alcohólico en recuperación, solo por la gracia de Dios.- Gracias amigo.-

El que por su gusto muere

Puedo ver a ese Ernesto que fui en infinidad de personas y personas, es broma, para aquellos que equivocadamente dicen las adictas y los adictos, las mexicanas y los mexicanos,  los diputados  y las diputadas en fin, ese es otro tema, te decía, que me veo reflejado en ese borracho empedernido, encerrado en su casa, manteniendo en jaque a toda la familia, me veo, tirando el dinero en el redondel del palenque o en el casino, deprimido todo el día, deprimido, sin la emoción de vivir, igual, el tipo ausente, aislado en su cuarto, sin convivir, soy el neurótico empedernido, el huracán rugiente, don perfecto, el macho típico mexicano, EL CELOSO   EMPEDIERNIDO,  ese  tipo, sin amigos, refugiado en mis conflictos, un cero a la izquierda, pensando y diciendo , como decía el actor, mexicano, Arturo de Córdova.- No tiene la menor importancia.- Ahora sé que sí, sé que la vida es hermosa, que tiene un sentido, que es hermoso vivirla en familia, qué lo mejor de un ser humano es la familia, sé que me amo, me respeto y que doy lo mejor de mí a los demás, que ahora, predicar con el ejemplo que es el reto, qué mis emociones están a flor de piel, pero que tengo un enorme cajón de herramientas, que cualquiera puede ser mediocre y vivir de sus lamentaciones, yo no, yo le pongo acción, porqué me consta, que hechos son amores y no buenas razones.- Mis libros, tienen un alto espíritu de prevención.- La saliva del diablo, Ayer y hoy, Secuestrada por un Neurótico, Tiempos de Luz, Buzos Caperuzos, Crisis Creces, Parejas Disparejas, Un drogadicto en casa, y  Celotipia infernal, en la República Mexicana, te llegan en menos de diez días de haber hecho tú pedido y en Canadá y Estados unidos, en menos de 15 días.- Gracias por leerme y más por escribirme ernestosalayandia@gmail,com  contáctame 614 2 56 95 20.