HABLEMOS DE CINE

Cine Columnistas Hablemos de Cine May 2, 2019 at 10:55 am
Una escena de LOS OLVIDADOS

Una escena de LOS OLVIDADOS

Por Jorge Gutman

Como lo ha venido realizando anualmente, el Festival de Cannes en esta 52ª edición ha logrado una programación excepcional en su sección Les Classics de Cannes dedicada a presentar, como su nombre lo indica, filmes clásicos completamente restaurados o remasterizados. Es así que se podrá volver a apreciar valiosas joyas de la cinematografía universal presentadas por actores, cineastas y personas que han sido responsables de las restauraciones efectuadas.

Luis Buñuel

Del genial cineasta nacido en España y naturalizado en México, se exhibirán tres destacables películas de su filmografía. Una de las mismas es L’Age d’or (Francia, 1930) que al ser requisada sus copias por las autoridades francesas de ese entonces fue objeto de una severa censura hasta que finalmente en 1980 pudo ser exhibida en Nueva York y al año siguiente en París. Con Los Olvidados (México, 1950) Luis Buñuel es distinguido en Cannes con el premio al mejor director; la triste historia realista sobre empobrecidos adolescentes viviendo en un barrio marginal de la ciudad de México y olvidados de la mano de Dios, es uno de sus dramas más remarcables. Finalmente será proyectado Nazarín (México, 1958) que obtuvo en Cannes el Gran Premio del Jurado. El film interpretado por Francisco Rabal gira en torno de Nazario, un humilde cura que comparte su pobreza con los más necesitados pero con su concepto y principios religiosos de la caridad cristiana se ve enfrentado con diversos obstáculos a la vez que es despreciado y perseguido.

Vittorio de Sica

De quien fuera uno de los más destacados realizadores del neorrealismo italiano se verá Miracolo a Milano (Milagro en Milán) (Italia, 1951) que fue distinguido con el premio mayor en Cannes cuando todavía no existía el nombre de la Palma de Oro que fue adoptado en 1955. Basada en la novela y adaptada para el cine por Cesare Zavattini, Vittorio de Sica nos ofrece una obra poética, mágica y deslumbrante narrando las peripecias de un huérfano que trata de lograr lo mejor de su existencia en las calles de Milán. En los roles protagónicos actúan Emma Gramatica, Francesco Golisano y Paolo Stoppa.

Stanley Kubrick

El realizador mexicano Alfonso Cuarón, miembro del Jurado de Cannes en 2008, presentará The Shining (El Resplandor, Gran Bretaña-Estados Unidos, 1980), el estupendo drama de horror de Stanley Kubrick quien fue uno de los más preciosistas y meticulosos realizadores de la historia del cine. Basado en el apasionante libro de Stephen King y adaptado por Kubrick, el film cuenta con la valiosa interpretación de Jack Nicholson; el actor anima a un padre de familia que pasando una temporada en un aislado hotel de invierno, sus problemas psíquicos lo transforman gradualmente en un hombre violento haciendo peligrar la vida de su familia.

Jack Nicholson en THE SHINING

Jack Nicholson en THE SHINING

Lina Wertmüller

El Festival rinde tributo a la primera directora nominada a los Oscar en 1977 con la exhibición de Pasqualino Settebellezze(Pascualino Siete Bellezas) (1975, Italia), En un guión que le pertenece Lina Wertmüller ofrece una caricaturesca y mordaz comedia negra a través de un personaje.amoral, indigno y trepador, caracterizado magníficamente por Giancarlo Giannini. Tanto Wertmüller como Giannini estarán presentes en la proyección de la película.

Gian Carlo Giannini en PASQUALINO SETTEBELLEZZE

Gian Carlo Giannini en PASQUALINO SETTEBELLEZZE

Andrzej Wajda

Recordando al excelente director polaco desaparecido en 2016 y considerado uno de los más renombrados cineastas del mundo por sus valiosos trabajos reflejando la situación política de su país y su evolución social, se verá Kanal (Polonia, 1957). Este memorable drama, premiado en 1957 con el Premio Especial del Jurado de Cannes, relata la insurrección de un grupo de libres luchadores polacos en 1944 contra los nazis y que para evitar ser apresados huyen a través de las cloacas de la ciudad de Varsovia.

Milos Forman

Del distinguido realizador checo, que fuera presidente del jurado de Cannes en 1985 y cuya película Amadeus de 1984 obtuvo el premio Oscar, se verá Lásky jedné plavovlásky (Los Amores de una Rubia) (República Checa, 1965), su segundo largometraje realizado en su tierra natal. Milos Forman narra una historia agridulce centrada en la experiencia amorosa de una candorosa joven en el marco de situaciones tragicómicas acontecidas en el régimen socialista imperante en la Checoeslovaquia de la década del 60. Como último saludo al cineasta desaparecido el año pasado, se presentará el emotivo documental Forman vs Forman (República Checa-Francia, 2019) de Helena Trestikova y Jakub Hejna quienes pasan revista  a la excelente carrera de este gran cineasta.

El Cincuentenario de Easy Rider

En 1969 el cinéfilo tuvo oportunidad de apreciar Easy Rider (Estados Unidos) de Dennis Hopper. Este film protagonizado por Hopper, Peter Fonda y Jack Nicholson, que obtuvo en Cannes el Premio a la primera obra, fue considerado un símbolo de la contracultura de la década del 60. En el mismo se narran las vicisitudes atravesadas por dos jóvenes motoristas de Los Ángeles en el viaje que emprenden con destino a New Orleans al salir al encuentro de excéntricos personajes. Para celebrar los 50 años de su estreno, Peter Fonda retorna a Cannes para volver a presentarlo.

Peter Fonda y Dennis Hopper en EASY RIDER

Peter Fonda y Dennis Hopper en EASY RIDER

Los 25 años de La Cite de la Peur

Dentro de los filmes que Cannes ofrece al público gratuitamente en la playa mediante una inmensa pantalla teniendo detrás de la misma al mar, para festejar el vigésimo quinto aniversario de su estreno se proyectará La Cité de la peur, una comédie familiale (Francia, 1994) del director Alain Berbérian. El reparto de esta caótica y alocada comedia está integrado por Alain Chabat, Chantal Lauby, Dominique Farrugia, Valerie Lemercier, Jean-Pierre Bacri y Daniel Gélin, entre otros. Chabat, Lauby y Farrugia, autores del guión, estarán presentes para su exhibición.

He aquí, los restantes filmes restaurados por orden cronológico de su estreno:

- Toni (Francia, 1934) de Jean Renoir

- Le Ciel est à vous (Francia, 1943) de Jean Grémillon

- Moulin Rouge (Gran Bretaña, 1952) de John Huston

- Hu shi ri ji (Diary of a Nurse) (China,1957) de Tao Jin

- Hakujaden (La Serpiente Blanca) (Japón, 1958) de Taiji Yabushita

- 125 Rue Montmartre (Francia, 1959) de Gilles Grangier

- A tanú (El Testigo) (Hungría, 1969) de Péter Bacsó

- Tetri karavani (La Caravana Blanca) (Georgia, 1964) de Eldar Shengelaia y Tamaz Meliava con la presencia de Eldar Shengelaia

- Plogoff, des pierres contre des fusils (Francia,1980) de Nicole Le Garrec quien estará presente

- Caméra d’Afrique (20 Años de Cine Africano) (Túnez-Francia, 1983) de Férid Boughedir quien estará presente

- Dao ma zei (El Ladrón de Caballos) (China, 1986) de Tian Zhuangzhuang y Peicheng Pan quienes estarán presentes

- The Doors (Estados Unidos, 1991) de Oliver Stone

Documentales presentados en 2019

Cuatro documentales relacionados con el cine serán presentados. Uno de los mismos es Making Waves: The Art of Cinematic Sound (Estados Unidos) de Midge Costin. Trascendentes artistas se refieren al impacto del sonido en el cine en un documental que se anticipa como rico, fascinante y esencial. Aquí participan: Steven Spielberg, George Lucas, Barbara Streisand, John Lasseter, Andrew Stanton, Patty Jenkins, Robert Redford, Ryan Coogler, David Lynch, Sofia Coppola, Christopher Nolan, Ang Lee y Walter Murch.

Un retrato personal y emotivo de Johnny Hallyday queda reflejado en Les Silences de Johnny (Francia) de Pierre William Glenn.

A través de imágenes de archivos casi inéditos, queda reflejado el destino de la legendaria Anna Magnani como así también la historia del cine italiano en La Passione di Anna Magnani (Italia) de Enrico Cerasuolo.

La lista se completa con Cinecittà – I mestieri del cinema Bernardo Bertolucci (Italia) de Mario Sesti. El documental testimonia la última entrevista de Bernardo Bertolucci refiriéndose a su obra de manera precisa, delicada y filosófica. En esencia, constituye una memorable lección de cine del inolvidable reallizador fallecido en noviembre de 2018.

 LONG SHOT. Estados Unidos, 2019. Un film de Jonathan Levine

Charlize Theron y Set Rogen en LONG SHOT

Charlize Theron y Set Rogen en LONG SHOT

El improbable encuentro de una alta funcionaria de Gobierno con un periodista sui generis y las consecuencias del mismo constituye el tema central de Long Shot, una comedia políticamente romántica del realizador Jonathan Levine.

Para apreciar este film es necesario dejar de lado la resistencia a la credibilidad que ofrece su trama; de este modo, el espectador que se deje llevar sin racionalizar demasiado sobre lo que está viendo es muy probable que disfrute con las ocurrencias graciosas concebidas en el guión de Dan Sterling y Liz Hannah.

Fred Flarsky (Seth Rogen) es un aventurado y desenfadado periodista de ideas liberales que no tiene empacho alguno en infiltrarse en una organización de neo-nazis para hacerse pasar por uno de sus integrantes con el propósito de tener la nota sensacionalista para su publicación en el diario en el cual trabaja. Cuando el periódico es vendido a un acérrimo conservador (Andy Serkis), prefiere renunciar aunque quede desempleado antes que doblegar sus principios ideológicos.

Consolado y apoyado por su gran amigo Lance (O’Shea Jackson Jr.) por lo acontecido, éste lo conduce a una fiesta de Manhattan donde Fred avizora la presencia de Charlotte Field (Charlize Theron), la Secretaria de Estado de Estados Unidos; en ese momento Fred recuerda que a los 13 años ella, tres años mayor que él, fue su niñera que lo cuidaba; al mismo tiempo no se olvida que Charlotte le produjo una de sus primeras excitaciones sexuales de prematuro adolescente cuando le dio un beso. Ese acontecimiento del pasado le permite al realizador ofrecer una de las escenas más jocosas del film.

Como Charlotte es invitada por el actual Presidente (Bob Odenkirk) a que se presente como candidata para las próximas elecciones dado que él no desea postularse, ella acepta la propuesta y decide utilizar como estrategia de lanzamiento su campaña de protección del medio ambiente; pero para eso necesita a alguien que pueda prepararle convincentes discursos. ¿Quién mejor que Fred, para que le escriba los textos, teniendo en cuenta que ella quedó gratamente impresionada al leer sus notas periodísticas?

De allí en más ambos comienzan a trabajar conjuntamente frente a la consternación de los dos asistentes de la Secretaria (June Diane Raphael y Ravi Patel), que no pueden concebir que su jefa haya optado por una persona de vestimenta demasiado informal y descomedida en la forma en que se expresa. Con el propósito de difundir sus ideas a nivel internacional, Charlotte con su redactor visitan Estocolmo, Hanói, Barcelona, Buenos Aires, París y otros puntos del mundo. El diario y permanente vínculo profesional entre Charlotte y Fred genera, como era previsible, un acercamiento romántico.

Levine ha logrado que la sátira política con referencia a ciertos protagonistas de la hora actual resulte eficaz; sin embargo, la transición hacia el terreno romántico puede ser más cuestionable en la medida que no se logra el completo equilibrio entre ambas historias.

De no haber mediado algunas situaciones sexuales grotescas carentes de sutilidad, esta implausible historia habría resultado en una brillante comedia. Con todo, sus hilarantes gags, jugosos diálogos y un ritmo dinámico impreso por Levine en su narración atenúan la objeción apuntada. Estos factores positivos se refuerzan por su calificado elenco, donde se destacan la versatilidad de Rogen y Theron quienes caracterizando a la singular pareja despareja permiten que el público disfrute con la muy buena composición lograda de sus respectivos personajes.

THE GRIZZLIES. Canada, 2018. Un film de Miranda de Pencier

Una escena de THE GRIZZLIES

Una escena de THE GRIZZLIES

En su primer largometraje la directora Miranda de Pencier explora la cultura de un pueblo a través de una dramática e inspiradora historia basada en hechos reales.

Rara vez el cine canadiense trató las condiciones de vida de la población autóctona que habita en el Ártico de Canadá como lo efectúa en The Grizzlies; en tal sentido la madurez demostrada por la realizadora ayudada por el remarcable guión de Graham Yost y Moira Walley-Beckett ha permitido que el film cale hondamente en el ánimo del espectador.

Lejos del confort que se pueda experimentar en ciudades como Toronto, Montreal y Vancouver se halla Nunavut ubicada dentro del Círculo Polar Ártico. En la primera escena que se desarrolla en 2004 se observa el suicidio de un joven; es así que un cartel nos informa que en esa región la tasa de suicidios es una de las más altas de América del Norte.

Con ese marco de referencia la acción comienza con el arribo de Russ Shepherd (Ben Schnetzer), un joven profesor blanco proveniente del sur canadiense que llega a la aislada aldea nórdica de Kugluktuk, ubicada en Nunavut, para impartir docencia a jóvenes adolescentes de la escuela inglesa de educación secundaria del lugar. El primer encuentro no es muy alentador para el educador al enfrentarse con una quincena de estudiantes sin motivación alguna y que además lo recelan y desconfían de él. No tardará mucho tiempo para que el maestro se ubique en el contexto en el que se encuentra y darse cuenta de los múltiples problemas que la juventud enfrenta; así, el costo elevado de la alimentación que en algunos casos engendra el hambre, las familias disfuncionales y la carencia de oportunidades que desincentiva la esperanza de un futuro mejor, motivan a que la gente local encuentre en el alcohol o a veces en la droga una manera de olvidar momentáneamente las penas sufridas. A todo ello, permanece la aprensión hacia cualquier forastero blanco como consecuencia del triste legado de la colonización y aculturación experimentada por la población autóctona.

Frente a ese cuadro tan poco optimista, Russ siente que puede efectuar un cambio buscando un medio de motivar a sus discípulos para que puedan elevar su autoestima y prevenir al propio tiempo que queden atrapados con la idea del suicidio. Con tal propósito crea un programa deportivo enseñándoles fuera de las horas de clase el lacrosse; se trata de un juego rápido entre dos equipos donde cada jugador utiliza un palo con una red en la parte superior para pasar y recibir una pelota de goma a fin de meter goles al embocar la pelota en la red del equipo oponente. Si bien la directora del establecimiento (Tantoo Cardinal) al principio resiste la iniciativa de Russ, finalmente termina asintiendo. De este modo y venciendo varios inconvenientes que se le presentan, a través del deporte Russ va logrando que estos estudiantes aprecien sus esfuerzos al propio tiempo que van ganando cada vez más confianza y suficiencia practicando el lacrosse. Como broche de oro, el profesor obtiene la financiación requerida para transportar a Toronto a su equipo llamado “The Grizzlies” para jugar. A su arribo estos jóvenes, que hasta ese entonces no conocieron otro sitio que el natal, no pueden ocultar su asombro frente a la gran metrópoli tal como si estuviesen visitando otro planeta.

Apartándose del clásico relato deportivo, el film enfatiza el tesón de un hombre idealista que mediante el deporte ha logrado conquistar el cariño de sus alumnos quienes ahora puedan percibir el futuro con más optimismo.

Además de una historia tan bien concebida y relatada, este film se realza por la autenticidad generada por el elenco. La directora ha reclutado magníficos intérpretes permitiendo que el público se compenetre con cada uno de ellos; entre los mismos, además de la lograda prestación de Schnetzer y Cardinal, se destacan Emerald Mac Donald como la alumna más inteligente del grupo, así como los jóvenes Ricky Marty-Pahtaykan, Paul Natarariaq y Booboo Stewart.

En los aspectos técnicos cabe distinguir la fotografía de Jim Denault captando vivamente la majestuosidad del paisaje invernal de Kugluktuk.

En resumen, la realizadora efectúa en este excelente film un honorable tributo al estoicismo y resiliencia de una comunidad a pesar de los obstáculos inconvenientes y contratiempos que deben afrontar. En los créditos finales, se describe la situación actual de los ex alumnos de esta historia, desempeñándose en la actualidad en prestigiosos cargos profesionales.

DIANE. Estados Unidos, 2019. Un film escrito y dirigido por Kent Jones

Mary Kay Place en DIANE

Mary Kay Place en DIANE

Kent Jones, quien ha sido en el pasado un excelente crítico cinematográfico y ahora dirige el prestigioso Festival de Nueva York, ya ha demostrado sus dotes de excelente documentalista con Hitchcock/Truffaut (2015). Ahora, en Diane su primer largometraje de ficción confirma su madurez de realizador asignando más importancia al contenido de la historia que cuenta que al estilo empleado.

En la narración nutrida por una serie de viñetas, Jones enfoca al personaje que da el título al film. En la magnífica interpretación de la veterana actriz Mary Kay Place, gradualmente se va conociendo a Diane, una mujer viuda septuagenaria que vive en una concentrada comunidad ubicada en la zona rural de Massachusetts. En el crudo invierno en que transcurre la acción, ella se mueve en forma incansable, desplazándose constantemente de un lugar al otro para dedicar su tiempo y energía al servicio de los que más la necesitan. Así, suministra confort a su querida prima Donna (Deirdre O’Connell), visitándola en el hospital donde atraviesa la última etapa de un cáncer terminal; igualmente, presta ayuda a los indigentes y necesitados del lugar, sirviéndoles comida en los comedores populares junto con su amiga Bobbie (Andrea Martin).

Con todo, su máxima preocupación radica en el estado de su hijo Brian (Jake Lacy) de 30 años, un drogadicto que no ha logrado su rehabilitación donde se estaba tratando a pesar de afirmar que está recuperado; es así que visita frecuentemente el poco deseable departamento en el que habita trayéndole comida y limpiándole su ropa. A pesar de que ella le urge a que retorne a la clínica que lo estaba atendiendo, sus esfuerzos resultan infructuosos.

La vida de esta mujer dista de ser feliz y mucho de sus sinsabores volcados en su diario personal radican en pecados del pasado que se hacen sentir en el presente. Si bien sus acciones de buena samaritana pueden ser reconocidas por quienes reciben su ayuda, Diane no puede eliminar el cargo de culpa que lleva consigo.

El realizador se preocupa de efectuar un análisis profundo de la personalidad de esta mujer exponiéndola como un ser provisto de contradicciones pero esencialmente humano. Al propio tiempo, Jones no soslaya el ineluctable proceso de envejecimiento de la gente de la tercera edad como así también el sentimiento interior de soledad que puede conllevar.

No hay nota alguna que suene a falsa en esta conmovedora historia que cuenta con un competente elenco donde sin duda alguna sobresale la extraordinaria caracterización lograda por Place; ella enriquece enormemente al film transmitiendo con sus gestos y expresiones la angustia existencial de su protagonista que trata de obtener la ansiada paz que tranquilice su conciencia.

Complementando sus méritos, la banda sonora del compositor Jeremiah Bornfield y la fotografía de Wyatt Garfield se asocian armoniosamente a la atmósfera impregnada por Kent Jones en su artística obra, cuya visión seguramente será apreciada por el cinéfilo selectivo.