La campaña de imagen de Justin Trudeau tras su polémica foto racista

Canadá Noticias Top News Oct 11, 2019 at 12:11 pm
ustin Trudeau pretende boxear con Ali Nestor, el pasado dos de octubre, en Montreal

ustin Trudeau pretende boxear con Ali Nestor, el pasado dos de octubre, en Montreal

OTTAWA.- Si no fue suficiente con una y otra disculpa, Justin Trudeau boxea con un entrenador de raza negra. Si eso tampoco es suficiente, se enfrenta a las preguntas de dos niñas negras sobre el mismo asunto. Así el primer ministro trata desesperadamente una y otra vez de zanjar la polémica por una imagen del pasado que está afectando a su campaña de las elecciones generales del país, que se celebrarán el próximo 21 de octubre y a las que se presenta para revalidar su mandato.

Hace tres semanas, la revista Time publicaba una imagen de hace casi 20 años en la que Trudeau aparecía disfrazado de Aladino con la cara pintada de negro, lo que fue considerado por parte de la opinión pública norteamericana como un acto racista. Por aquella época el político tenía 29 años y era profesor en West Point Grey Academy, un reputado instituto privado de Vancouver (Columbia Británica). La fotografía muestra un momento de una fiesta temática que celebró el centro bajo el título de “Noches árabes”, por lo que el político escogió el atuendo de uno de los personajes de Las mil y una noches, al que añadió un maquillaje oscuro.

El equipo de Trudeau reaccionó rápidamente y el mismo día que saltó la polémica dio una rueda de prensa en su avión de campaña, cuando se encontraba en Halifax, Nueva Escocia. “Debería haberme dado cuenta, pero no lo hice. Y lo siento mucho“, dijo con rostro serio y de niño regañado el primer ministro a los periodistas, a lo que añadió que en ese momento no pensaba que fuera un gesto racista, pero que ahora ya sabía lo que implicaba.

Pero pedir disculpas más de una vez una vez no fue suficiente. La última hazaña de Trudeau para limpiar su pasado ha sido en el programa de Facebook New Mom, Who Dis?(Nueva mamá, ¿quién es esta?, en inglés), publicado este miércoles, en el que es entrevistado por la presentadora Jessi Cruickshank y por un grupo de niños. Los casi quince minutos de vídeo muestran un ambiente distendido, con una entrevistadora muy extrovertida (que se atreve a llamarle por sus siglas, J.T.) y un primer ministro muy relajado, aunque incómodo al estar sentado en una silla para niños. La entrevista se sale de lo normal, no solo por los llamativos calcetines de él (de cuadros blancos y negros con rayas rojas), sino también porque en mitad de la entrevista, cuando trata temas más profundos como la economía o la política internacional, le plantan un bebé en los brazos.

Llegado el turno de los más pequeños del programa, la presentadora le pregunta que si ha notado la presencia de dos niñas gemelas negras en el grupo, a lo que Trudeau responde: “Sí, muy emocionante”. Pero la emoción se acaba cuando una de ellas le pregunta: “¿Por qué te pintaste la cara de marrón?”. El tono del político se vuelve más serio y dice: “Es algo que no debí hacer porque hizo daño a la gente (…) y lo siento mucho”. La misma niña le pide más detalles y él responde: “Tuve una buena charla con mis hijos sobre asumir las responsabilidades de mis errores y me aseguré de que nos defendamos unos a otros (…) siendo respetuosos con los demás“. Trudeau vuelve a repetir sus insípidas disculpas y las dirige especialmente a las hermanas.

El pasado 2 de octubre, Trudeau se involucró en otra actividad de limpieza de imagen, esta vez sin necesidad de pedir perdón. Durante su visita a Montreal, en medio de la campaña electoral, al primer ministro se le preparó una arreglada práctica de boxeo para prepararse de cara a los debates del 7 y 10 de octubre. Por ello, se enfundó los guantes y se puso a dar golpes en el ring contra Ali Nestor, un entrenador y campeón de esta disciplina. Y, por supuesto, negro.

Trudeau, quiere ser reelegido en los comicios que se celebran dentro de una semana y media. Sin embargo, lo está teniendo bastante difícil para alcanzar el índice de aprobación del 65% que obtuvo a finales del 2016 (el pasado mes de julio se encontraba en el 32%). A la polémica de la foto en la que aparece pintado de negro se le suman malas decisiones políticas y el incumplimiento de varias promesas electorales, como el equilibrio en las finanzas públicas para este año. Por lo que a Trudeau se le acaban los ases en la manga para limpiar su imagen.