HABLEMOS DE CINE

Cine Columnistas Hablemos de Cine Oct 24, 2019 at 10:59 am
Willem Dafoe y Robert Pattinson en THE LIGHTHOUSE

Willem Dafoe y Robert Pattinson en THE LIGHTHOUSE

Por Jorge Gutman

 

Enfocado como un drama de horror psicológico, The Lighthouse es un film perturbador que se distingue por su excelente actuación y por su notable ambientación.

El relato que se desarrolla en una alejada isla rocosa en Maine hacia fines del siglo XIX tiene como únicos protagonistas a Thomas (Williem Dafoe), un viejo experimentado cuidador de la iluminación del faro y Ephraim (Robert Pattinson), un novato farero que en calidad de ayudante permanecerá junto a él durante 4 semanas.

Desde el inicio se aspira un aire de tiesura entre Thomas y Ephraim en la medida que el veterano anciano gruñón en forma autoritaria imparte las órdenes a su colaborador quien dócilmente debe aceptar las no muy gratas tareas que le encomienda.

Si bien durante la primera parte se va eslabonando el juego de poder que se establece entre ellos, la tirantez va acrecentándose a medida que las jornadas transcurren, a pesar de que hay instancias un tanto amigables compartidas a la hora de cenar.

Esa forzada convivencia está signada por una atmósfera de perversidad y latente tensión generada al amparo de la soledad del lugar. Dado el comportamiento agresivo de Thomas -en parte provocado por su abuso de alcohol-, Ephraim comienza a reaccionar hasta llegar a un climax donde la violenta brutalidad suscitada entre ambos alcanza el punto de no retorno.

Si bien el guión del realizador escrito con su hermano Max Eggers trata de crear un clima de terror, la historia carece de una sólida envergadura dramática para lograrlo y poco agregan a la esencia de esta historia algunas referencias mitológicas a que alude Thomas, así como el viso de fantasía asociada con los sueños de Ephraim haciendo el amor con una sensual sirena.

A su favor la película se beneficia con la filmación en blanco y negro de 35 mm. en una pantalla cuadrada donde la fotografía de Jarin Blaschke recrea magníficamente el escenario en que transcurre la acción. Otro factor funcional al relato es el eficiente diseño sonoro transmitiendo el ruido de las gaviotas que sobrevuelan el lugar, el sonido del insolente viento y el de las olas que rompen el mar.

Lo más destacable de este film es el duelo de titanes que en materia actoral ofrecen sus dos intérpretes. Dafoe encandila dando vida al viejo alcohólico, vital y rudo como así también inmerso de una extraña violencia; a su lado Pattinson igualmente fascina caracterizando a un individuo de naturaleza introspectiva que al no poder contener su furia interna generada por la actitud de su antagonista llegará a explotar y enfrentarlo en una desesperada lucha mortal. Entre ambos actores existe una completa simbiosis evidenciando con total convicción el proceso de degradación física y moral de sus respectivos personajes.

THE LAUNDROMAT. Estados Unidos, 2019. Un film de Steven Soderbergh

Meryl Streep en THE LAUNDROMAT

Meryl Streep en THE LAUNDROMAT

Fiel a su cometido de denunciar aspectos socio-políticos que afectan a nuestra sociedad, Steven Soderbergh ratifica su idoneidad de competente realizador en este trabajo entre ficticio y real que alude a uno de los fenómenos que afecta a la sociedad contemporánea.

El tema abordado por el director es el de los Panama Papers, términoreferido a los documentos confidenciales pertenecientes al gabinete de abogados panameño Mossack Fonseca que debido a una filtración informativa en abril de 2016 se difundieron públicamente..

Basado en el libro Secrecy World del periodista Jake Bernstein, Soderbergh dramatiza el estruendoso escándalo financiero suscitado mediante una comedia punzante no exenta de sátira y apelando a una narración lejanamente brechtiana.

Con un descaro a toda prueba y en forma satírica, el abogado panameño Ramón Fonseca (Antonio Banderas) y su socio alemán Jürgen Mossack (Gary Oldman) se dirigen al público para ilustrarlos sobre la manera en que su infame bufete ofrece servicios a potentes millonarios, ocultando su identificación, mediante la creación de sociedades corporativas fantasmas radicadas en varios paraísos fiscales, para así eludir el cumplimiento de las obligaciones impositivas.

De allí en más el guión de Scott Z. Burns introduce varias historias, algunas mejores que otras, donde entre las mismas se destaca la de la viuda Ellen Martin (Meryl Streep); tras haber perdido a su marido (James Cromwell) en un accidente de ferry ella resulta estafada por parte de la compañía de seguros naviera que se niega a indemnizarla. Eso la impulsa a efectuar una investigación donde indirectamente es el hilo conductor que permitirá descubrir otras actividades socialmente perniciosas. Así queda expuesto el quehacer de varias compañías expertas en el blanqueo de capitales provenientes de corrupciones y sobornos efectuados, como igualmente se va conociendo a una galería de intermediarios, testaferros, burócratas e incluso traficantes de órganos que huérfanos de moral, para nada les interesa la situación de la gente inocente que se ve despojada de sus ahorros.

El realizador ofrece una agria comedia que aunque su tema sea bien conocido, logra que trascienda en la pantalla produciendo estupor y de alguna manera una tristeza imposible de disimular. Si bien su narración resulta un tanto desigual en la medida que los distintos episodios que la integran no logran una completa cohesión, reúne elementos favorables que atenúan tal objeción. En tal sentido cabe destacar la ágil dirección de Soderbergh impidiendo que el relato decaiga y el buen desempeño de su elenco, en especial la actuación de la siempre estupenda Streep.

Como balance se asiste a un buen docudrama cuyo mensaje queda expresado en su imagen final acerca de la necesidad de tomar acción para eliminar las lagunas existentes en un sistema financiero que produce una profunda desigualdad económico-social sobre todo en Estados Unidos considerado como el más grande paraíso fiscal.

MUESTRA DE CINE BRASILEÑO

En el marco de la programación de las películas que se exhibirán en la semana de cine brasileño que comienza hoy en Montreal y se prolonga hasta el 1 de noviembre, hay 3 títulos que merecen destacarse.

Sócrates. Esta ópera prima del joven realizador Alexandre Moratto, retrata con inusitado realismo la lucha por la supervivencia de un humilde muchacho brasileño en la ciudad de Sao Paulo. Su protagonista es Sócrates (Christian Malheiros) de 15 años de edad que ha perdido a su madre. Habitando en una destartalada vivienda ubicada en un desfavorecido sector de la populosa urbe, trata de eludir la posibilidad de ser confinado en un hogar para huérfanos, al no tener un medio de vida con el que pueda subsistir a sus necesidades.

Tales Ordakji y Christian Malheiros en SOCRATES

Tales Ordakji y Christian Malheiros en SOCRATES

El guión de Moratto escrito con Thayná Mantesso, sigue las peripecias de este adolescente quien al principio se ocupa de las tareas de limpieza en donde su madre trabajaba, pero no puede seguir haciéndolo porque por su minoría de edad su empleador no lo puede admitir. Posteriormente logra un trabajo temporario en un depósito de chatarra donde entabla un vínculo romántico con Maicon (Tales Ordakji), un muchacho que también trabaja allí; pero esa relación no prospera debido, entre otros motivos, a los obstáculos interpuestos por la homofobia reinante.

Después de tratar de recuperar las cenizas de su madre, su situación se complica al ser desalojado del ruinoso departamento en que habita por falta de pago. Cuando hambriento y desolado decide comunicarse con su padre (Jaime Rodríguez), de quien junto con su madre habían escapado bastante tiempo atrás, Sócrates es violentamente rechazado por él debido a su orientación sexual.

El proceso de maduración de este muchacho en el marco de un medio social inhóspito es considerado de manera cruda y sin concesión alguna por el realizador, logrando convincentes actuaciones del elenco, especialmente del joven Malheiros. Si bien el retrato del mundo lúgubre y miserable vivido por Sócrates puede incomodar en algunos momentos, eso no disminuye el nivel de calidad del film. Este auspicioso debut constituye una buena carta de presentación de Muratto para la concreción de futuros proyectos.

A Vida Invisivel de Eurídice Gusmâo Esta película de Karim Aïnouz, que por sus méritos fue considerada la mejor de la sección “A Certain Regard” presentada en el Festival de Cannes de este año, está basada en el libro homónimo de Martha Batalha, con una muy buena adaptaión realizada por el realizador en su guión co-escrito con Inés Bortagaray y Murilo Hauser.

Carol Duarte en A VIDA INVISIVEL DE EURIDICE GUSMÀ0

Carol Duarte en A VIDA INVISIVEL DE EURIDICE GUSMÀ0

La acción transcurre en Río de Janeiro, en la década del 50 y se centra en la excelente relación existente entre la prodigiosa pianista Eurídice (Carol Duarte) de 18 años y su hermana Guida (Julia Stockler), dos años mayor. Ambas pertenecen a un hogar de clase media integrado por Manuel (Antonio Fonseca), un padre autoritario y machista, y su madre Ana (Flavia Gusmâo) quien es sumisa a su esposo. El relato cobra impulso cuando a ocultas de su familia Guida se une sentimentalmente a Yorgos, un marinero griego (Nikolas Antunes) y parte con él a Atenas, dejando una carta escrita a su familia haciéndola saber que retornará cuando se case con él. Esa actitud produce una marcada ira en su padre y la situación empeora cuando ella desilusionada de Yorgos regresa sola en estado de embarazo y Manuel -en franco tren de repudio- le niega la entrada al hogar; cuando ella pide que le deje ver a su querida hermana, su padre le miente diciéndole que Eurídice viajó a Viena para perfeccionar sus estudios musicales. La esencia de esta historia radica en la comunicación abortada a través del tiempo entre estas dos hermanas dado que la correspondencia epistolar que Guida envía a Eurídice nunca llegó a destino. Así, a través de vidas paralelas en una misma ciudad en donde cada hermana supone que la otra reside en Europa, el anhelado reencuentro fraternal no llega a producirse.

Transcurrirán 60 años para arribar a un inesperado y emocionante desenlace realzado por la elocuente presencia de la gran actriz Fernanda Montenegro, caracterizando a la anciana Eurídice.

Esta melancólica y melodramática saga de casi dos horas y media podría reducirse en aproximadamente 20 minutos sin afectar su contenido. No obstante, el film cautiva por la acertada dirección de Aïnouz, la impecable actuación de Duarte y Stockler y por la exquisita belleza captada por la fotografía de Helḕne Louvart. Con todo, lo más trascendente de esta historia es el merecido homenaje del realizador a la resiliencia y empoderamiento femenino en el marco de una sociedad patriarcal.

Marighella. Este vigoroso drama del novel director Wagner Moura centra su atención en Carlos Marighella, el famoso escritor y político que fue considerado el líder de la guerrilla urbana en su enfrentamiento con el régimen militar que en 1964 derrocó al gobierno de Joao Goulart en un golpe de estado y se mantuvo en el poder durante 21 años.

Seu Jorge en MARIGHELLA

Seu Jorge en MARIGHELLA

Fundamentalmente, el guión del director y Feilpe Braga ubica la acción en Sao Paolo en 1968 reflejando los encuentros clandestinos que Marighella mantiene con sus colegas a fin de adoptar la estrategia más conveniente para terminar con la dictadura; para ese propósito toma como modelo algunas de las tácticas implementadas en Cuba y Vietnam. Simultáneamente, el relato enfoca la acción desplegada por la dictadura a través de un implacable inspector policial (Bruno Gagliasso), fiel representante del despótico régimen, quien tiene como misión ubicar y capturar a Marighella.

La solidaridad del líder con los miembros de su equipo, así como las instancias vividas en su vida personal, incluyendo la relación con Clara (Adriana Esteves), su esposa y compañera de armas, brinda algunos de los momentos más emotivos del relato.

Este honesto film que cuenta con la magnífica interpretación central del actor Seu Jorge se destaca por haber transmitido una fiel imagen del revolucionario brasileño que en 1969 murió acribillado a balazos en una emboscada tendida por la policía.

Nota: Para una información completa de las películas programadas y respectivos horarios consultar cinemaduparc.com

Fotos:

 

Willem Dafoe y Robert Pattinson en THE LIGHTHOUSE

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Tales Ordakji y Christian Malheiros en SOCRATES

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