{"id":158751,"date":"2012-01-26T23:22:18","date_gmt":"2012-01-27T04:22:18","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=158751"},"modified":"2012-01-26T23:22:18","modified_gmt":"2012-01-27T04:22:18","slug":"escrito-alla-y-aca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2012\/01\/26\/escrito-alla-y-aca\/","title":{"rendered":"Escrito all\u00e1 y ac\u00e1"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Santiago de Chile.-<\/strong><\/em> Fijo como sitio de origen de esta nota la capital chilena, porque all\u00ed la he concebido pero la termino de escribir aqu\u00ed en Montreal, luego de desembarcar de un pl\u00e1cido vuelo directo de Air Canada a Toronto, de donde luego combin\u00e9 hasta Montreal, la metr\u00f3polis de la \u2018belle province\u2019, mi hogar desde hace ya m\u00e1s de treinta a\u00f1os.<\/p>\n<p>Decir que es un escrito de all\u00e1 y ac\u00e1 tiene adem\u00e1s algunas otras connotaciones, de cierta manera ello alude tambi\u00e9n a la ambivalencia con que quienes vinimos como inmigrantes o refugiados nos relacionamos con nuestros pa\u00edses de origen cuando los visitamos.<\/p>\n<p>Sobre esto hay mucho que decir por cierto, en el caso de los chilenos por ejemplo, se trata de una ola inmigratoria que se inici\u00f3 a los meses del golpe de estado de septiembre de 1973 y sigui\u00f3 por todo el tiempo de la dictadura para luego, en a\u00f1os recientes, venir a entroncar con una tambi\u00e9n vasta gama de personas que ven\u00edan desde all\u00e1 como inmigrantes regulares.<\/p>\n<p>El resultado final ha sido el de una comunidad con una medianamente larga y diversificada presencia en este pa\u00eds. Con ello tambi\u00e9n las actitudes de acomodamiento, adaptaci\u00f3n e incluso en algunos casos, de asimilaci\u00f3n a la nueva sociedad que nos toc\u00f3 vivir.<\/p>\n<p>Esta realidad se refleja como dec\u00eda, en esa ambivalencia respecto de la sociedad que dejamos atr\u00e1s y que de vez en cuando nos empe\u00f1amos en visitar. B\u00e1sicamente uno puede encontrar tres diferentes modos de aproximaci\u00f3n al pa\u00eds y a la sociedad de origen en la que alguna vez vivimos: el de los asimilados, el de los eternos nost\u00e1lgicos, y el de quienes tratan de aceptar la idea de una doble identidad y reconocen lo bueno y malo en ambas sociedades con las que se identifican.<\/p>\n<p>Veamos primero la categor\u00eda de los asimilados, aquellos que argumentan su propio largo tiempo de estad\u00eda aqu\u00ed para poco menos que \u201cpensar como gringos\u201d (o como \u201cquebecos\u201d como se dice coloquialmente a los habitantes franc\u00f3fonos de esta provincia) y por tanto reflejar o intentar reflejar en sus actitudes hacia el pa\u00eds de origen un cierto sentimiento de superioridad. Estos son los que encuentran todo malo all\u00e1: la gente no llega a tiempo como en Canad\u00e1 (lo cual por lo dem\u00e1s es cierto), la burocracia es mucho peor, m\u00e1s lenta y complicada que ac\u00e1 (lo cual tambi\u00e9n es cierto), la comida all\u00e1 es mala y muy poco sana (\u00a1un momento! Estuve de acuerdo con las dos primeras, pero nunca lo estar\u00e9 con esta \u00faltima, definitivamente se come muy bien en Chile y me atrevo a pensar que en gran parte de Am\u00e9rica Latina).<\/p>\n<p>A veces es curioso observar las actitudes de los asimilados, en el fondo se sienten casi como culpables de haber nacido en el lejano pa\u00eds de origen, se sit\u00faan en una ambivalencia porque por un lado, tienden a ser asiduos visitantes del pa\u00eds de origen, indicando por tanto que hay algo que los atrae a ir all\u00e1, lo que puede ser algo externo a la sociedad misma que se visita, la familia por ejemplo. Por otro lado, dan la impresi\u00f3n que desear\u00edan hacer desaparecer su vieja identidad (aunque en muchos sus apariencias f\u00edsicas delatan de modo inexorable esa esencia que se quisiera borrar) para en cambio asumir por completo la otra, la del pa\u00eds de adopci\u00f3n (por cierto de mayor prestigio internacional). Algunos llegan a la rid\u00edcula situaci\u00f3n de hacer como que se les olvidan ciertas palabras del idioma espa\u00f1ol, salpicando su conversaci\u00f3n con expresiones inglesas o francesas, seg\u00fan si vienen del resto del pa\u00eds o de la provincia de Quebec. Seg\u00fan los ling\u00fcistas, es altamente improbable que uno olvide su idioma natal, aunque es cierto que a veces\u2014involuntariamente\u2014se produce lo que se llama una interferencia retroactiva: el idioma aprendido m\u00e1s tarde en la vida (por ejemplo, el ingl\u00e9s o el franc\u00e9s en nuestros casos) puede accidentalmente hacerse presente con determinadas expresiones mientras uno habla o escribe en su idioma natal. Me atrever\u00eda a decir sin embargo que en muchos casos no hay m\u00e1s que un cierto snobismo en querer mostrar, cuando alguien anda de paseo por su pa\u00eds de origen, el nuevo idioma que se ha adquirido, algo as\u00ed como lucir el vestido nuevo o el coche \u00faltimo modelo a los antiguos amigos y vecinos. En los hechos, y nuevamente seg\u00fan los estudiosos del lenguaje, los \u00fanicos que podr\u00eda sufrir una interferencia retroactiva mayor, m\u00e1s intrusiva y persistente, ser\u00edan aquellos que para empezar, ten\u00edan un pobre vocabulario en su idioma natal. En otras palabras, talvez esos asimilados que quieren lucir su ingl\u00e9s o franc\u00e9s a los \u201cnativos\u201d de su propio pa\u00eds de origen, involuntariamente revelan una profunda ignorancia de la lengua propia.<\/p>\n<p>Al otro extremo en este cat\u00e1logo de actitudes est\u00e1n los que he considerado como \u201ceternos nost\u00e1lgicos\u201d para quienes el pa\u00eds original de uno es simplemente insuperable, Canad\u00e1 puede tener mucho progreso y desarrollo, pero nada iguala la sencillez, la apertura, la generosidad, la calidez humana, etc. etc. del pa\u00eds al cual se regresa como turista ocasional, pero a la vez como incondicional propagandista y apologista.<\/p>\n<p>Por cierto esta es tambi\u00e9n una actitud descentrada, tan fuera de la realidad como la anterior que encuentra s\u00f3lo falla y fracaso en una sociedad que puede ser m\u00e1s pobre por factores ajenos a la voluntad de su gente; lo mismo en este otro caso, el de esos apologistas que creen ver m\u00e9rito incluso en lo que objetivamente no lo tiene como la pobreza por ejemplo.<\/p>\n<p>Habr\u00eda que recordarles lo que una vez dijo el gran Charlie Chaplin: \u201cla pobreza es una ignominia\u201d. Y caramba que el gran comediante ten\u00eda conocimiento directo sobre el tema: \u00e9l mismo hab\u00eda vivido muy pobremente en un hogar dominado por el alcoholismo.<\/p>\n<p>Digo esto porque, para algunos de estos nost\u00e1lgicos y apolog\u00e9ticos, el espect\u00e1culo al que uno se expone cada vez que aborda un bus en Santiago es parte del folklore urbano del pa\u00eds, algo pintoresco. Me refiero a los cantantes que con guitarra y a veces alg\u00fan otro instrumento le endilgan a uno desde temas de protesta a canciones mel\u00f3dicas (aunque a veces sin mucha melod\u00eda). Admito que en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n les he dado dinero cuando hacen su recolecci\u00f3n, pero hay que reconocer tambi\u00e9n que estos\u2014principalmente j\u00f3venes\u2014son arrastrados a esta situaci\u00f3n de cantar en los buses no por un s\u00fabito arranque de inspiraci\u00f3n art\u00edstica (para ser franco, la mayor\u00eda van de mediocres a malos como int\u00e9rpretes musicales) sino como resultado de la pobreza en la que viven. Nada como para sentirse orgulloso como pa\u00eds.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo el modo de aproximaci\u00f3n a esta dicotom\u00eda que representa el viajar a nuestro pa\u00eds de origen como lo que pudi\u00e9ramos llamar \u201cinvoluntarios turistas\u201d, la que de quienes aceptamos y aun m\u00e1s, cultivamos, no sin cierto desgarro, nuestra realidad de doble identidad. Es que somos de all\u00e1 y de ac\u00e1. Esa es nuestra realidad. Aceptemos lo bueno y lo malo de ambas puntas de nuestro espectro identitario. En lo que a m\u00ed respecta, no cabe duda que lo primero que hago es deleitarme en las muchas variedades de la comida chilena, principalmente lo que pudiera llamarse su comida r\u00e1pida: sus empanadas, humitas, s\u00e1ndwiches y por cierto sus tragos. Luego dejarme llevar por sus rincones, sus plazas y parques, sus avenidas, los lugares alguna vez recorridos y vueltos a ver hoy, diferentes, a veces para peor, debo decirlo.<\/p>\n<p>\u00bfLa gente? Sobre esto reitero lo que siempre he dicho: la gente es igual en todas partes. S\u00f3lo el snobismo de los asimilados ve a nuestros compatriotas como haraganes, delincuentes o flojos; o la obstinada nostalgia de los nacionalistas apolog\u00e9ticos los ve como esforzados, \u00e1ngeles o almas creativas. All\u00e1 y ac\u00e1 hay los buenos y los malos, o si se prefiere, aquellos con los cuales uno gustoso compartir\u00eda el pan y el vino, as\u00ed como aquellos a quienes mejor ser\u00eda perderlos que encontrarlos\u2026<\/p>\n<p><a href=\"mailto:smartinez175@hotmail.com\">smartinez175@hotmail.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santiago de Chile.- Fijo como sitio de origen de esta nota la capital chilena, porque all\u00ed la he concebido pero la termino de escribir aqu\u00ed&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":161328,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[114,1026],"class_list":["post-158751","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-chile","tag-inmigrantes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/158751","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=158751"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/158751\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=158751"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=158751"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=158751"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}