{"id":2599,"date":"2011-06-19T23:09:45","date_gmt":"2011-06-20T03:09:45","guid":{"rendered":"http:\/\/retrolab.ca\/elpopular\/?p=2599"},"modified":"2011-06-19T23:09:45","modified_gmt":"2011-06-20T03:09:45","slug":"la-ciudadania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2011\/06\/19\/la-ciudadania\/","title":{"rendered":"La ciudadan\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>La calle es de la ciudadan\u00eda, no de los poderes. Al fin y al cabo, el poder es como una manzana: s\u00ed aparece una podrida, o se deshace uno de ella o acaba pudriendo toda la cesta. En consecuencia, aplaudo la acci\u00f3n ciudadana que est\u00e1 dispuesta a que el poder detenga al absoluto poder, que corrompe absolutamente. Dej\u00e9mosle a esta ciudadan\u00eda, empe\u00f1ada en dejarse o\u00edr y api\u00f1ada por hacer causa com\u00fan, que tome de manera pac\u00edfica y responsable los caminos y las plazas. Hablen alto y claro, les prestamos atenci\u00f3n. Cada d\u00eda son m\u00e1s, somos m\u00e1s, los que sentimos el mensaje como propio. El problema de nuestro tiempo es que nos estamos cargando el futuro y, el futuro, es de los ciudadanos, no de los poderosos que nos torturan y nos encadenan.<\/p>\n<p>Ciertamente, todos tenemos el derecho a participar en los designios del mundo. Que cada cual, desde su propio h\u00e1bitat, pueda alzar su voz y ser o\u00eddo. Es lo humanamente correcto. La lucha armada ya no procede en ninguna revoluci\u00f3n y mucho menos en una sociedad en continua evoluci\u00f3n. No hay otra salida para optimizar el bienestar de la especie que escucharnos unos a otros. Estimo que es un deber la escucha si queremos avanzar. Bravo, pues, por  esa resistencia ciudadana que quita todos los miedos por muy grande que sea la amenaza. Bravo por esos manifestantes que luchan por una democracia real.  Bravo por ese aluvi\u00f3n de inteligentes protestas, que ponen en entredicho injustas leyes, desenmascarando trampas y mentiras alrededor de los poderes. Bravo, mil veces bravo, por batallar con la palabra y por combatir las injusticias desde la entrega generosa.<\/p>\n<p>Est\u00e1 bien que la ciudadan\u00eda a\u00edsle a los violentos. Con la violencia se pierde toda la raz\u00f3n y nunca llegaremos a nada, si acaso se llega a la destrucci\u00f3n de la familia humana, cuya pertenencia otorga a cada persona una especie de ciudadan\u00eda mundial, haci\u00e9ndola titular de derechos y obligaciones, dado que los seres humanos estamos unidos por un mismo origen y por un destino com\u00fan. Ante tantos dramas que afligen los espacios de la vida, los ciudadanos no pueden, ni deben, quedarse con los brazos cruzados. El cambio lo tiene que propiciar la ciudadan\u00eda con paciencia y tiempo, tenacidad y sabidur\u00eda. Multitud de esclavos en el mundo esperan de una mano ciudadana que les salve. Una desbordante masa de personas discriminadas tambi\u00e9n conf\u00edan en esa mano ciudadana salvadora. Un gent\u00edo de personas desesperadas, sumidas en la indignaci\u00f3n, van al encuentro del ciudadano, que es el \u00fanico que puede preguntarse por su vida y cambiarla. En los pr\u00f3ximos tiempos, o se reparten los panes, es decir, los bienes, o se volver\u00e1 insostenible la convivencia. Ser\u00e1n los ciudadanos los que tienen que crear esa conciencia colectiva de  generosidad, sobre todo para ayudar a encontrar soluciones a tantos vicios sembrados por poderes indignos, que han tomado por bandera la corrupci\u00f3n y el enriquecimiento il\u00edcito.<\/p>\n<p>Cuando el poder no lleva impl\u00edcito ning\u00fan deber y es ilimitado, todo lo que toca lo aplasta, incluida la vida humana. Y as\u00ed, por mucho que se hable de la igualdad, no pueda haberla mientras unas sociedades opriman a las otras. A la realidad me remito: en el mundo sigue habiendo personas tan opulentas que pueden comprar vidas humanas como quien compra una mercanc\u00eda m\u00e1s y, tambi\u00e9n, hay pobres tan desesperados que no tienen otra opci\u00f3n de supervivencia que venderse. El ver\u00eddico testimonio de  la modelo Yovanna Guzm\u00e1n, publicado en el libro &#8220;La reina y el narco&#8221;, es una clara prueba de esa compraventa, como si la vida se resolviese con riqueza. La plata todo lo esclaviza. Uno piensa que el dinero lo hace todo y termina haciendo todo por dinero. A prop\u00f3sito, escribe la m\u00e1s deseada mujer de pasarela, que sinti\u00f3 el cielo, pero tambi\u00e9n el infierno, con su manera de entregarse al capo. En cualquier caso, \u00bfhabr\u00e1 algo m\u00e1s ruin que sentirse un trofeo de alguien?. Poderoso caballero es don dinero, nos recuerda hoy como ayer el refranero popular, que tanto nos reflejamos en \u00e9l. Por desgracia para todos nosotros, a\u00fan estimamos m\u00e1s la posici\u00f3n de las gentes que a la gente por lo que representa de ciudadan\u00eda, d\u00e1ndole m\u00e1s valor al patrimonio monetario que al patrimonio humano.<\/p>\n<p>Desde luego, tenemos que pensar mucho m\u00e1s en ese patrimonio human\u00edstico y protegerlo a\u00fan con m\u00e1s tes\u00f3n ciudadano, porque estamos viendo amenazado al ser humano continua y persistentemente. La ciudadan\u00eda, de este mundo mundializado, tiene que seguir cultivando el parlamento, compartiendo voces, viviendo un lenguaje que a todos nos interesa, el de la persona que pueda ser plenamente \u00e9l mismo, y al que se le considere, no por su caudal econ\u00f3mico, sino por sus andanzas humanitarias de conciencia cr\u00edtica y de autocr\u00edtica personal. Hay que renunciar a esas falsas superioridades, a esos poderes corrompidos, a esas conductas que son una mentira incesante, a esos silencios que callan y otorgan complicidad con lo inhumano, obviando cualquier posibilidad de di\u00e1logo. Ha llegado, en consecuencia, la hora de la ciudadan\u00eda. Ahora bien, debe estar dispuesta a expresarse desde el respeto por el semejante, aunque piense distinto, mediante un comportamiento tolerante. Las acciones ejemplarizantes son las que mejor reconstruyen el ser interior de cada persona. No es entonces redundante recordar que es en la familia donde mejor se cultiva el respeto por el otro. Quienes est\u00e1n contra la familia no saben el da\u00f1o que hacen al mundo, porque son muchos los valores que deshacen y nada lo que cimientan. Una familia, sin duda, vale por mil maestros.<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La calle es de la ciudadan\u00eda, no de los poderes. 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