{"id":275356,"date":"2012-02-17T01:12:54","date_gmt":"2012-02-17T06:12:54","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=275356"},"modified":"2012-02-17T01:12:54","modified_gmt":"2012-02-17T06:12:54","slug":"sobre-la-maldad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2012\/02\/17\/sobre-la-maldad\/","title":{"rendered":"Sobre la maldad"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_275360\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/Esdras-Miller-We-Need-to-Talk-About-Kevin.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-275360\" class=\"size-full wp-image-275360\" title=\"Esdras Miller, We Need to Talk About Kevin\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/Esdras-Miller-We-Need-to-Talk-About-Kevin.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"180\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-275360\" class=\"wp-caption-text\">Un fotograma del filme &#039;We Need to Talk About Kevin&#039;<\/p><\/div>\n<p>Viendo hace unos d\u00edas el excelente film \u201cWe Need to Talk About Kevin\u201d (\u201cNecesitamos hablar de Kevin\u201d) de la directora escocesa Lynne Ramsey, vino a mi mente inmediatamente el viejo debate sobre si puede haber una maldad intr\u00ednseca, innata en algunos individuos, o si esta resulta de un proceso de adquisici\u00f3n, un aprendizaje como dir\u00e1n algunos psic\u00f3logos.<\/p>\n<p>El tema tiene connotaciones tanto filos\u00f3ficas\u2014la naturaleza misma de la maldad\u2014como psicol\u00f3gicas\u2014los pensamientos o comportamientos malvados\u2014as\u00ed como metaf\u00edsicas y religiosas: \u00bfde d\u00f3nde proviene la maldad?<\/p>\n<p>En el film, a su vez basado en una novela del mismo nombre, se presenta a Eva (magistralmente encarnado por Tilda Swinton) que tiene una conflictiva relaci\u00f3n con su hijo Kevin (Ezra Miller), quien desde sus primeros momentos, incluso como beb\u00e9, muestra una actitud negativa hacia su madre.<\/p>\n<p>La tensi\u00f3n en el conflicto de hijo y madre se va intensificando en la medida que pasa el tiempo y Kevin llega a la adolescencia, con s\u00f3lo contados momentos de cercan\u00eda o complicidad. Por su parte Franklin (John C. Reilly), el padre, si bien llega a mantener una mayor comunicaci\u00f3n con su hijo, por otro lado aparece siempre como un personaje no del todo enterado de lo que verdaderamente ocurre en el hogar. Situaci\u00f3n com\u00fan en muchos hogares modernos donde el padre est\u00e1 m\u00e1s preocupado de su vida profesional que de los sucesos familiares. \u00bfLa indiferencia como campo propicio para el desarrollo de la maldad?<\/p>\n<p>El film, con una narrativa no convencional, s\u00f3lo hacia al final revela la desgarradora tragedia que encierra la personalidad del muchacho y su distancia afectiva de la madre. No se trata aqu\u00ed de una maldad de car\u00e1cter diab\u00f3lico como en algunos filmes de terror en los que la fuente de esa maldad es la posesi\u00f3n demon\u00edaca de un ni\u00f1o o cosa por ese estilo. En este caso se trata de una familia de clase media acomodada, al menos hasta el momento en que se desenlaza la tragedia, viviendo dentro de par\u00e1metros normales, como por lo dem\u00e1s ha sido el caso de muchos donde han anidado conflictos o situaciones que desembocan en terribles tragedias.<\/p>\n<p>El film sin duda que vale la pena verlo porque es todo un interesante ensayo sobre el tema de la maldad, como la esbozaba al comienzo de esta nota: en su naturaleza misma.<\/p>\n<p>Por siglos la maldad se vio bajo un prisma m\u00e1s bien teol\u00f3gico, el cristianismo la caracteriz\u00f3 a veces simplemente como una manifestaci\u00f3n de posesi\u00f3n diab\u00f3lica: los malos simplemente estaban actuando bajo la influencia del demonio. Al adoptar esta concepci\u00f3n el cristianismo no hizo sino seguir un modelo de pensamiento pagano, principalmente hel\u00e9nico. Incluso el t\u00e9rmino \u201cdemonio\u201d viene de la mitolog\u00eda griega donde no ten\u00eda necesariamente el significado de algo mal\u00e9volo, sino simplemente de una suerte de esp\u00edritu o conciencia que influ\u00eda los comportamientos humanos o era un intermediario entre estos y los dioses. Recu\u00e9rdese que para los griegos, la conducta y pensamientos humanos no eran aut\u00f3nomos sino que resultaban de la influencia de los dioses y otros esp\u00edritus. Hasta Plat\u00f3n, en sus escritos de psicolog\u00eda, consideraba que el centro de la actividad mental era el cerebro\u2014algo sobre lo cual estaba en lo cierto\u2014aunque sus razones no eran las correctas, para \u00e9l, estando el cerebro situado en la parte m\u00e1s alta del cuerpo, se hallaba en inmejorable posici\u00f3n para recibir los mensajes de los dioses, residentes en el cielo.<\/p>\n<p>Al vincular la maldad con las acciones o influencias del demonio (ahora con el significado de ser maligno, sin\u00f3nimo de Satan\u00e1s) el cristianismo simplemente reformul\u00f3 las viejas concepciones helen\u00edsticas sobre la maldad. N\u00f3tese que sin embargo la consecuencia l\u00f3gica de este razonamiento\u2014los \u201cmalos\u201d obviamente no ser\u00edan responsables de sus actos ya que habr\u00edan actuado por influencia extra\u00f1a, demon\u00edaca\u2014no se sigui\u00f3. Por el contrario, los pobres individuos que durante siglos eran acusados de cometer actos de maldad, desde alg\u00fan hurto de menor cuant\u00eda, pasando por cr\u00edmenes mayores como asesinatos, a los actos posiblemente considerados como los m\u00e1s graves, la blasfemia y otras ofensas a la Iglesia y la religi\u00f3n, eran severa y salvajemente castigados, muchas veces con terribles torturas cuando no con condenas a una dolorosa muerte.<\/p>\n<p>El advenimiento del protestantismo introdujo ciertos matices sobre el tema de la maldad, pero no alivian\u00f3 necesariamente las penas a los infractores. Teol\u00f3gicamente, para el protestantismo la maldad se tendi\u00f3 a explicar m\u00e1s como producto de una privaci\u00f3n de la \u201cgracia de Dios\u201d aunque el proceder activo de una agente como el demonio no se dej\u00f3 completamente de lado, e incluso en algunas denominaciones se lo enfatiz\u00f3.<\/p>\n<p>En la concepci\u00f3n religiosa de la maldad en suma, parec\u00eda prevalecer la idea que ciertos individuos simplemente eran \u201cmalos\u201d, que ellos eran as\u00ed y que nada se pod\u00eda hacer, al menos dentro de la esfera de acci\u00f3n humana, para remediar esa situaci\u00f3n. El castigo, severo adem\u00e1s, era la \u00fanica soluci\u00f3n posible. En Inglaterra y otros pa\u00edses europeos era corriente que hasta el siglo 18 delitos como simples hurtos fueron castigados con la pena capital. Hab\u00eda que erradicar la maldad.<\/p>\n<p>Con la Ilustraci\u00f3n y luego con el desarrollo cient\u00edfico de los siglos 19 y 20, se empez\u00f3 a abrir paso una visi\u00f3n diferente: la maldad no como algo innato. No ser\u00eda que alguien naciera siendo \u201cmalo\u201d, la maldad ser\u00eda algo adquirido, aprendido, condicionado, dir\u00e1n en el siglo 20 los psic\u00f3logos partidarios de la corriente conductista.<\/p>\n<p>\u00bfEs realmente as\u00ed? A casi cien a\u00f1os de los primeros enunciados del conductismo (el libro \u201cBehaviorism\u201d fue escrito por John Watson en 1913) las cosas no parecen tan claras. Por cierto, sin necesariamente adherir al conductismo que como teor\u00eda psicol\u00f3gica hoy est\u00e1 muy cuestionada por sus connotaciones autoritarias y manipuladoras, muchos sectores progresistas en materia social coincidieron con esa visi\u00f3n de la maldad porque a su vez las nuevas ciencias sociales pod\u00edan dar una explicaci\u00f3n m\u00e1s demostrable de ellas: obviamente el crimen florece y se desarrolla en ambientes de pobreza por ejemplo. J\u00f3venes sin oportunidades de trabajo o estudio es muy probable que recurran a conductas delictivas ya sea para obtener recursos o incluso en algunos caso, como una respuesta causada por la frustraci\u00f3n que la sociedad les produce.<\/p>\n<p>Sin embargo\u2014y aqu\u00ed entra la duda\u2014no toda la vasta gama de actitudes mal\u00e9volas puede atribuirse s\u00f3lo a causas sociales. Es el caso de la historia en la pel\u00edcula que comentaba, y por cierto, muchos otros casos de criminalidad o de trasgresi\u00f3n en esta o cualquier otra sociedad. Por lo dem\u00e1s llevar el argumento del condicionamiento social de la maldad a sus \u00faltimas consecuencias ser\u00eda peligroso y \u00faltimamente falaz: nadie ser\u00eda responsable. Hitler, Pinochet, los torturadores de las dictaduras militares habr\u00edan sido productos de sus entornos sociales. Algo inaceptable para cualquier criterio de justicia.<\/p>\n<p>Naturalmente no creo en causas metaf\u00edsicas de la maldad como el accionar de los demonios o la privaci\u00f3n de la gracia divina, m\u00e1s bien puede haber factores gen\u00e9ticos que predispondr\u00edan a ciertos individuos a la maldad. Como se\u00f1alo anteriormente, los fil\u00f3sofos y los cientistas sociales aun tendr\u00e1n que ahondar mucho m\u00e1s en el porqu\u00e9 de la maldad. Sin olvidar que la propia exploraci\u00f3n del tema tiene sus riesgos, como en su texto \u201cDora: An\u00e1lisis de un caso de histeria\u201d se\u00f1ala Sigmund Freud: \u201cNinguno que como yo, conjura la mayor maldad de los semi-domados demonios que habitan en el inconsciente humano, y busca luchar con ellos, puede esperar salir de esa pelea completamente ileso\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"mailto:smartinez175@hotmail.com\">smartinez175@hotmail.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Viendo hace unos d\u00edas el excelente film \u201cWe Need to Talk About Kevin\u201d (\u201cNecesitamos hablar de Kevin\u201d) de la directora escocesa Lynne Ramsey, vino a&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":275360,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[1911,1614],"class_list":["post-275356","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-maldad","tag-we-need-to-talk-about-kevin"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/275356","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=275356"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/275356\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=275356"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=275356"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=275356"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}