{"id":394379,"date":"2012-06-18T14:13:47","date_gmt":"2012-06-18T18:13:47","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=394379"},"modified":"2012-06-18T14:13:47","modified_gmt":"2012-06-18T18:13:47","slug":"una-isla-de-esperanza-en-el-salvador-a-traves-del-teatro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2012\/06\/18\/una-isla-de-esperanza-en-el-salvador-a-traves-del-teatro\/","title":{"rendered":"Una isla de esperanza en El Salvador a trav\u00e9s del teatro"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_394380\" style=\"width: 710px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/Tatiana-de-la-Ossa.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-394380\" class=\"size-full wp-image-394380\" title=\"Tatiana de la Ossa\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/Tatiana-de-la-Ossa.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"420\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-394380\" class=\"wp-caption-text\">Tatiana de la Ossa, directora ejecutiva del proyecto EsArtes, durante su reciente visita a Toronto. Foto: Gloria Nieto<\/p><\/div>\n<p><em><strong>M<\/strong><strong>iguel M\u00e1iquez. Toronto.-<\/strong><\/em> La idea de C\u00e9sar no parece, en principio, nada del otro mundo: Montar una granja en su pueblo, la localidad de Suchitoto, al norte de El Salvador, y tratar de atraer a turistas urbanos para que pasen unos d\u00edas en contacto con la naturaleza, levant\u00e1ndose al amanecer para salir al campo, trabajando con los animales, aprendiendo a hacer quesos org\u00e1nicos, o incluso, para quien lo desee, durmiendo en una hamaca, como duerme \u00e9l mismo cada d\u00eda.<\/p>\n<p>El proyecto, sin embargo, es algo m\u00e1s que otra propuesta de turismo rural, y no solo por el hecho de que por las noches un grupo de j\u00f3venes actores interpretar\u00e1 para los turistas historias de terror en torno a una hoguera. La empresa en la que C\u00e9sar, un joven de apenas 20 a\u00f1os, est\u00e1 dispuesto a embarcarse es un soplo de esperanza en una regi\u00f3n marcada por la violencia y el desempleo, y es tambi\u00e9n la prueba palpable de que el arte, y, en concreto, el teatro, puede ser un arma formidable cuando se trata de conquistar el futuro.<\/p>\n<p>C\u00e9sar es uno de los chicos participantes en el <a title=\"EsArtes\" href=\"http:\/\/esartes.org\/\" target=\"_blank\">proyecto EsArtes<\/a>, una iniciativa de teatro para el desarrollo puesta en marcha hace ya unos tres a\u00f1os por la ONG canadiense <a href=\"http:\/\/www.cusointernational.org\/\" target=\"_blank\">Cuso Internacional<\/a>, en colaboraci\u00f3n con la asociaci\u00f3n local Primer Acto, el <a href=\"http:\/\/www.stratfordfestival.ca\/\" target=\"_blank\">Festival de Stratford<\/a> (Ontario) y el propio municipio de Suchitoto. Su principal objetivo es ofrecer alternativas de educaci\u00f3n y empleo para los j\u00f3venes de la zona.<\/p>\n<p>\u201cLa idea es crear una especie de isla verde en la regi\u00f3n\u201d, explica Tatiana de la Ossa, directora ejecutiva del proyecto, \u201cencender un foco desde el que poder expandir una nueva cultura de paz a toda la zona, al tiempo que se va generando desarrollo econ\u00f3mico en la comunidad y se construyen alternativas para los j\u00f3venes, tanto laborales como en lo referente a su tiempo libre\u201d.<\/p>\n<p>Para empezar, en EsArtes los j\u00f3venes no solo aprenden teatro y montan sus propias obras; tambi\u00e9n se forman y, aprovechando todo lo que rodea a un montaje teatral (producci\u00f3n art\u00edstica, escenograf\u00eda, vestuario, utiler\u00eda, luces y sonido, electricidad, carpinter\u00eda), aprenden un oficio y adquieren la confianza suficiente para lanzarse despu\u00e9s, como C\u00e9sar, a desarrollar sus propios proyectos.<\/p>\n<p>De la Ossa reconoce que la idea habr\u00eda funcionado igual de bien en cualquier lugar donde los j\u00f3venes se enfrenten a problemas similares. \u201cLa elecci\u00f3n de Suchitoto se debi\u00f3 a que los \u00edndices de violencia son aqu\u00ed menores que en el resto del pa\u00eds, y tambi\u00e9n a que se trata de una zona con una enorme cantidad de j\u00f3venes sin alternativas laborales de futuro m\u00e1s all\u00e1 de la agricultura, donde trabajan desde las cuatro de la madrugada hasta las once de la ma\u00f1ana, hasta que llega un momento en que se acaba el trabajo y entonces se acaban tambi\u00e9n los ingresos\u201d.<\/p>\n<p>Suchitoto se encuentra en una de las zonas de El Salvador que sufri\u00f3 con m\u00e1s dureza las consecuencias de <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Guerra_Civil_de_El_Salvador\" target=\"_blank\">la guerra civil<\/a> que devast\u00f3 el pa\u00eds durante aproximadamente doce a\u00f1os, hasta la firma de los acuerdos de paz en 1992. En total, el conflicto caus\u00f3 m\u00e1s de 80.000 muertes en todo el pa\u00eds. Antes de la guerra, el municipio contaba con unos 35.000 habitantes, poblaci\u00f3n que qued\u00f3 reducida a poco m\u00e1s de 8.000 al t\u00e9rmino de los combates. Hoy, m\u00e1s de 20 a\u00f1os despu\u00e9s, en Suchitoto y sus alrededores viven unas 25.000 personas.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n de la regi\u00f3n se vio agravada adem\u00e1s por la p\u00e9rdida de riqueza que, seg\u00fan se\u00f1ala De la Ossa, supuso la construcci\u00f3n de un lago artificial para una central el\u00e9ctrica: \u201cActualmente, cuando los j\u00f3venes llegan a los 18, 19 o 20 a\u00f1os, justo la edad en la que uno tiene m\u00e1s vigor para producir y crear, esto es como la muerte en vida\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Pero los j\u00f3venes que participan en el proyecto (chicos y chicas de entre 14 y 25 a\u00f1os de edad, a quienes se les exige permanecer en el sistema educativo mientras est\u00e1n en EsArtes) no son los \u00fanicos beneficiados. Como explica Tatiana, la actividad revierte en la comunidad al desarrollar una imagen positiva del pueblo, atraer turismo y, lo m\u00e1s importante, implicar a comercios y empresas de la localidad. \u201cEn <em>La casa de Bernarda Alba,<\/em> nuestro primer montaje, participaron m\u00e1s de 200 personas, incluyendo los comerciantes locales, la gente que nos prest\u00f3 todo tipo de servicios, los sastres, las costureras, los transportistas&#8230; Fue cuando la gente se dio cuenta de lo interesante que podr\u00eda ser para todos tener algo as\u00ed de forma permanente&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>Al final, es como una cadena que va creciendo y creciendo: \u201cEn la zona se cultiva achote, del que se puede obtener el tinte que se necesita para colorear nuestras telas, y en un pueblo cercano se producen telares que, a la vez, podemos utilizar tambi\u00e9n nosotros, con dise\u00f1os que realizan nuestros dise\u00f1adores y que luego encargan a tejedores, tambi\u00e9n locales&#8230; Es como un micromundo\u201d.<\/p>\n<p>Desde su nacimiento en 2008, EsArtes, que est\u00e1 dividido en tres grandes programas (formaci\u00f3n, producci\u00f3n cultural y emprendimiento juvenil) ha puesto en escena, adem\u00e1s de a Garc\u00eda Lorca, a Lope de Vega <em>(Fuenteovejuna)<\/em> y a Moliere <em>(El enfermo imaginario),<\/em> pero tambi\u00e9n historias tradicionales de la regi\u00f3n o incluso obras escritas por los propios j\u00f3venes. En total, ocho obras (se montan entre dos y tres producciones al a\u00f1o). &#8216;La casa de Bernarda Alba&#8217;, por ejemplo, ha sido representada, a lo largo de tres temporadas, en el Teatro de las Ruinas del propio Suchitoto, en el Teatro Nacional de San Salvador y en el teatro de Luis Poma, tambi\u00e9n en la capital.<\/p>\n<p>\u00bfY el criterio de elecci\u00f3n de las obras? \u201cNuestra \u00fanica l\u00ednea -explica Tatiana- es la cultura, el desarrollo de los j\u00f3venes y la mejor\u00eda econ\u00f3mica para todos. Es una iniciativa de la comunidad, que deja fuera la pol\u00edtica y los partidos, la religi\u00f3n y cualquier tipo de prejuicio que pudiese comprometer el proyecto\u201d.<\/p>\n<p>Los que s\u00ed que est\u00e1n comprometidos son los propios estudiantes, algunos de los cuales, como Hern\u00e1n (un chico procedente de la misma comunidad de C\u00e9sar), tienen que caminar entre 20 y 40 minutos (m\u00e1s, si llueve) para poder llegar desde la zona rural en la que viven hasta la parada del autob\u00fas que les lleva al pueblo, un autob\u00fas que, como aclara Tatiana, es, en realidad, una camioneta llena de gente, con lo que a veces toca andar todo el camino.<\/p>\n<p>Muchos se levantan a las cuatro de la ma\u00f1ana para trabajar en el campo (la plantaci\u00f3n de unos 50 metros de ca\u00f1a de az\u00facar se puede pagar a poco m\u00e1s de un d\u00f3lar estadounidense), donde permanecen hasta cerca del mediod\u00eda. Despu\u00e9s vuelven a casa, comen (o no), se dan una ducha r\u00e1pida y se van al teatro, exhaustos, pero llenos de entusiasmo. \u201cHay un inter\u00e9s inmenso\u201d, dice Tatiana.<\/p>\n<p>EsArtes paga a los alumnos la alimentaci\u00f3n durante el d\u00eda de clases y el transporte, ya que la mayor\u00eda provienen del \u00e1rea rural. Tambi\u00e9n existe un apoyo en efectivo para los estudiantes de tiempo completo, cuyo prop\u00f3sito es ayudar a cubrir las necesidades b\u00e1sicas de los chicos o que puedan conseguir una persona sustituta en las tareas agr\u00edcolas o productivas que hac\u00edan con sus familias. De la Ossa explica que \u201cpara los que tienen m\u00e1s problemas, o no pueden dejar su empleo, o necesitar\u00edan cantidades que exceden el l\u00edmite de tiempo de nuestras becas, tenemos tambi\u00e9n programas de medio tiempo\u201d.<\/p>\n<p>El proyecto cuenta actualmente con un presupuesto anual de alrededor de 150.000 d\u00f3lares, y tiene apoyo financiero de Scotiabank y de Power Corporation. Cuso colabora con toda la parte log\u00edstica y paga una modesta cantidad a los voluntarios que tiene destacados en El Salvador.<\/p>\n<p>Seg\u00fan inform\u00f3 el diario <em>Toronto Star,<\/em> los residentes de Stratford reunieron recientemente m\u00e1s de 17.000 d\u00f3lares para ayudar a la escuela de Suchitoto, en forma de peque\u00f1as donaciones. Y es que la localidad de Ontario y su festival son, sin duda, los grandes referentes. A fin de cuentas, fue el teatro el gran protagonista de la resurrecci\u00f3n econ\u00f3mica de la ciudad canadiense, cuando, hace 60 a\u00f1os, se enfrentaba a las peores perspectivas econ\u00f3micas despu\u00e9s de la quiebra de una de sus principales f\u00e1bricas. Seis d\u00e9cadas despu\u00e9s, el festival de Stratford, ciudad con la que ya se ha hermanado Suchitoto, cuenta con un presupuesto en torno a los 60 millones de d\u00f3lares, es conocido en todo el mundo y atrae cada a\u00f1o a miles de turistas y amantes del teatro.<\/p>\n<p>El camino para la comunidad salvadore\u00f1a ser\u00e1 largo y, sin duda, dif\u00edcil, pero los cimientos ya est\u00e1n plantados, y parecen firmes. La \u201cisla verde\u201d est\u00e1 en marcha.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\">[youtube Kmf2ot16klc nolink]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El proyecto EsArtes, en el que participa el Festival de Stratford y una ONG canadiense, est\u00e1 logrando revitalizar Suchitoto, una comunidad salvadore\u00f1a castigada por la guerra y la falta de futuro para los j\u00f3venes.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":394380,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,23],"tags":[846,3697,1490,3698,3699,3700],"class_list":["post-394379","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-canada","category-latinoamerica","tag-el-salvador","tag-esartes","tag-stratford","tag-suchitoto","tag-tatiana-de-la-ossa","tag-teatro"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/394379","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=394379"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/394379\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=394379"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=394379"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=394379"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}