{"id":411371,"date":"2012-09-10T23:02:13","date_gmt":"2012-09-11T03:02:13","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=411371"},"modified":"2012-09-10T23:02:13","modified_gmt":"2012-09-11T03:02:13","slug":"atalaya-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2012\/09\/10\/atalaya-12\/","title":{"rendered":"ATALAYA"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/Atalaya.71.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-411372\" title=\"Digital StillCamera\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/Atalaya.71.jpeg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"450\" \/><\/a>Por: Jorge Tadeo Lozano<\/p>\n<p align=\"center\">08-09-2012<\/p>\n<p align=\"center\">\u00a0Uno de los cl\u00e1sicos, Thomas Hoobes, dentro de la teor\u00eda del conflictivismo autoritario que predicaba, dec\u00eda que el conflicto es central en la sociedad, que la sociedad vive en conflicto; y daba como \u00fanica salida\u00a0 la creaci\u00f3n de estructuras fuertes de dominaci\u00f3n pol\u00edtica que controlen la violencia innata a la que tienden las personas. Aqu\u00ed conflicto es igual a violencia y guerra y paz es equivalente a autoritarismo y m\u00e1s guerra, si es necesario, para conquistar la paz. <strong><em>\u201cEl hombre es lobo para el hombre\u201d<\/em><\/strong>, dec\u00eda Hobbes, para graficar de manera cruda la tendencia conflictiva del ser humano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cualquier parecido con personajes de nuestra vida real en Colombia, no es una mera coincidencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una de las definiciones de \u201cpaz\u201d que mas he escuchado, en un contexto literal y local de la expresi\u00f3n, es la de que la paz es un \u201ctratado o convenio que se concierta entre los gobernantes y los gobernados para poner fin a una guerra\u201d;\u00a0 me pregunto: \u00bfacaso ha habido un pacto social integral en Colombia que nos permita poner fin a las distintas guerras de clase que se\u00f1al\u00e1bamos unos p\u00e1rrafos antes? No, y mil veces no. Todo, desde este punto de vista,\u00a0 ha sido impuesto por quienes detentan el poder. Es m\u00e1s, en muchos casos, lo que podr\u00eda haberse entendido como pactos sociales virtuales, los programas presidenciales de algunos candidatos presidenciales ganadores, siempre se incumplieron, jam\u00e1s fueron ejecutados como hab\u00edan sido propuestos y aprobados por la gente y ni siquiera existi\u00f3 la m\u00e1s remota posibilidad de que los electores pudieran revocarle el mandato al mandatario incumplido por la v\u00eda del derecho, por la sencilla raz\u00f3n de que nuestra Constituci\u00f3n no lo permit\u00eda ni lo permite a\u00fan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Creo que los conflictos armados internos en Am\u00e9rica hispana -por lo menos en su origen- han sido una consecuencia de los conflictos sociales insolutos; todos comienzan, por lo menos, con una inconformidad social, como una protesta por algo que afecta a la comunidad, sin importar el tama\u00f1o de esta o la justicia o injusticia objetivas de aquella. Que de all\u00ed en adelante se desvirt\u00faen, es la cuesti\u00f3n a discutir; y que esto es lo que haya ocurrido en Colombia, es otro punto de vista pol\u00e9mico sobre el cual hemos escrito en esta columna en ocasiones anteriores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los varios intentos de todos los gobiernos por buscar la paz no han pasado de ser eso, meras tentativas, o sea, acciones con que se experimenta, prueba o tantea la posibilidad de suspender o eliminar la confrontaci\u00f3n armada, sin llegar a la ra\u00edz misma del problema, de sus causas m\u00e1s remotas, la confrontaci\u00f3n social. Han sido paliativos en lugar de soluciones de fondo y apenas para abordar una parte del problema, no el problema total.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La gran estructura general de nuestro Estado fue construida desde los albores de la rep\u00fablica para\u00a0 edificar sobre \u00e9l un\u00a0 sistema demoliberal de privilegios y discriminaciones, encubierto bajo banderas de libertades p\u00fablicas. Dejar hacer y dejar pasar, dec\u00edan sus propulsores como grito de combate. Libertad empresarial absoluta para un crecimiento econ\u00f3mico sostenido y eficiente de apenas un sector privilegiado de la sociedad y un Estado pasivo y contemplativo, d\u00e9bil frente al uso abusivo de aquellas\u00a0 libertades burguesas,\u00a0 extremadamente solidario con la concentraci\u00f3n de la riqueza en pocas manos, con el latifundismo rural improductivo; y enemigo de la inclusi\u00f3n social.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todas las transformaciones que ha sufrido nuestra Carta de Navegaci\u00f3n Institucional han dejado intacto el andamiaje original de nuestra econom\u00eda tradicional, apenas barrunt\u00e1ndolo de ret\u00f3rica social como disuasivo medi\u00e1tico. Incluso, las reformas de 1991, de las m\u00e1s avanzadas de Am\u00e9rica Latina en\u00a0 materia de consagraci\u00f3n de derechos fundamentales, mantuvieron vetustas estructuras, como por ejemplo, la definici\u00f3n de propiedad privada privilegiada a pesar de algunos adosamientos insustanciales, la preservaci\u00f3n de los nichos hist\u00f3ricos de enriquecimiento monop\u00f3lico, el manejo centralizado de las pol\u00edticas econ\u00f3micas, del recaudo y de la administraci\u00f3n\u00a0 de los recursos, para darle gusto a las directrices del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional; y desde el punto de vista pol\u00edtico,\u00a0 el fortalecimiento del ejecutivo central, el debilitamiento del congreso y la politizaci\u00f3n de la justicia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El efecto psicol\u00f3gico perverso que obra sobre la mente y el sistema nervioso de los colombianos que mira la televisi\u00f3n y escucha la radio todos los d\u00edas no es solo por el impacto de las noticias de muertes, secuestros, atracos, bombas, masacres, desapariciones, explosiones, minas quiebrapatas, lisiados, etc, etc, sino la convergencia de todo esto con la pobreza, el hambre, la desnutrici\u00f3n de los hijos, la ausencia del pancomer, el desalojo, el desplazamiento, el sida y dem\u00e1s pandemias, el desempleo, la intemperie, la ignorancia, etc, etc. La uni\u00f3n de todos estos factores o de algunos de ellos es la causa principal de la guerra y de la falta de paz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00edamos atr\u00e1s, que todos los conflictos armados en Colombia han tenido origen en confrontaciones sociales; ahora le agregamos: confrontaciones socio pol\u00edticas, no como una rectificaci\u00f3n sino como la\u00a0 reafirmaci\u00f3n\u00a0 de dos hechos cl\u00e1sicos innegables de la sociolog\u00eda: una masa social amorfa, sin cohesi\u00f3n, sin orientaci\u00f3n ni destino, es la anarqu\u00eda; la pol\u00edtica aporta los elementos de aparente coordinaci\u00f3n, orden y objetivos precisos, as\u00ed los compartamos o no. Porque lo que no debemos negar es que todos los grupos alzados en armas de Colombia, as\u00ed no nos gusten sus m\u00e9todos y estemos a distancias siderales de algunos de sus planteamientos y objetivos, han expresado en documentos conocidos los alcances de sus inconformidades con el establecimiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Que en la dial\u00e9ctica de la guerra las partes se desconcept\u00faen rec\u00edprocamente, es algo predecible e invariable; es la guerra paralela, la guerra psicol\u00f3gica, en donde los medios de comunicaci\u00f3n ocupan un papel preponderante. Pero que, siempre ha habido un elemento socio pol\u00edtico presente en el origen de la confrontaci\u00f3n armada, no tiene por qu\u00e9 existir duda alguna. La sola ambici\u00f3n de derrocar el poder pol\u00edtico existente y remplazarlo por otro, es ya es un motivo de esta naturaleza, as\u00ed no se haya expresado una sola s\u00edlaba program\u00e1tica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La discusi\u00f3n sobre si los fines altruistas iniciales alegados por las guerrillas en Colombia han cambiado por los m\u00e9todos cruentos e inhumanos utilizados en sus incursiones y por el financiamiento il\u00edcito de sus acciones, es la vieja y acad\u00e9mica controversia sobre si el fin justifica los medios, que a\u00fan se mantiene en el primer plano de la pol\u00e9mica filos\u00f3fica y que cada quien, en la praxis, lo interpreta de acuerdo con sus propias conveniencias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si el fin es noble, no importa eliminar en el camino a cuanto obst\u00e1culo se atraviese ni el m\u00e9todo que se utilice para ello. Si la revoluci\u00f3n de liberaci\u00f3n es justa, han dicho siempre los marxistas, deben rodar las cabezas de los opresores -incluidos los indiferentes-\u00a0 sin ning\u00fan tipo de misericordia; y as\u00ed lo ense\u00f1aron a todos sus camaradas en el mundo. As\u00ed obraron tambi\u00e9n -varios siglos atr\u00e1s- las cruzadas cristianas con los apostatas y no creyentes; del mismo modo actuaron Hitler y sus secuaces durante el holocausto, los musulmanes el 11 de septiembre contra las torres gemelas de Nueva York y el ej\u00e9rcito norteamericano con los pueblos de Hiroshima, Nagasaki, Vietnam y m\u00e1s recientemente con el pueblo Iraqu\u00ed. Siempre ha existido un pretexto aparentemente noble y altruista para que el hombre trate de exterminar al hombre, sin importarle la \u00e9tica o los derechos humanos que puedan transgredirse. La discusi\u00f3n, entonces, sobre el tema, ser\u00eda interminable e infructuosa, cada ala ideol\u00f3gica tiene su propia explicaci\u00f3n y justificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo mismo est\u00e1 ocurriendo en el interior de nuestro pa\u00eds. Las guerrillas de orientaci\u00f3n marxista muestran su conocido cartab\u00f3n y cartilla en mano cuestionan la autoridad moral del Estado colombiano para criticar sus m\u00e9todos asign\u00e1ndole toda clase de tropel\u00edas hist\u00f3ricas contra las clases desvalidas y la responsabilidad en cuanto entuerto ha ocurrido en el pa\u00eds; y el Estado responde a ambos con su conocido ejercicio del principio de autoridad bajo el modelo original de la \u201cseguridad democr\u00e1tica\u201d, todo un proyecto pol\u00edtico autoritario de derecha que prioriz\u00f3 la seguridad ciudadana por sobre los derechos humanos en medio de unas\u00a0 libertades p\u00fablicas mediatizadas, dentro de cuyo prototipo dijo el Presidente Santos se mantendr\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No se est\u00e1 trabajando una soluci\u00f3n integral de las diferentes guerras que se vienen librando en el pa\u00eds y he insinuado un pacto social de verdad que involucre de manera real a otros grupos importantes de la sociedad, por ejemplo, a las v\u00edctimas del conflicto, principales damnificados de la guerra e interesados en la paz, \u00a0hasta ahora marginados del reciente proceso de paz que acordaron las Farc y el Gobierno. La opini\u00f3n de ellos es indispensable escucharla con toda atenci\u00f3n, pues constituye la voz de quienes han sido m\u00e1s agredidos y perjudicados por la confrontaci\u00f3n armada, de los \u00fanicos que tienen autoridad moral para exigir la verdad, impartir el perd\u00f3n y percibir la reparaci\u00f3n que la justicia disponga. Nadie puede hacer nada de esto por ellos, sino ellos mismos.<\/p>\n<p>Comentarios:<\/p>\n<p><a href=\"mailto:jotalos@diarioelpopular.com\">jotalos@diarioelpopular.com<\/a>\u00a0 (al peri\u00f3dico)<\/p>\n<p><a href=\"mailto:jotalos@gmail.com\">jotalos@gmail.com<\/a> (al columnista)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los cl\u00e1sicos, Thomas Hoobes, dentro de la teor\u00eda del conflictivismo autoritario que predicaba, dec\u00eda que el conflicto es central en la sociedad, que la sociedad vive en conflicto<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":411372,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[2677,4629],"class_list":["post-411371","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnistas","tag-atalaya-2","tag-columnista"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/411371","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=411371"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/411371\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=411371"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=411371"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=411371"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}