{"id":420179,"date":"2012-10-26T09:29:24","date_gmt":"2012-10-26T13:29:24","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=420179"},"modified":"2012-10-26T09:29:24","modified_gmt":"2012-10-26T13:29:24","slug":"hablemos-de-cine-26","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2012\/10\/26\/hablemos-de-cine-26\/","title":{"rendered":"HABLEMOS DE CINE"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_420180\" style=\"width: 710px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/web.the-se.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-420180\" class=\"size-full wp-image-420180\" title=\"web.the-se\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/web.the-se.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"420\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-420180\" class=\"wp-caption-text\">John Hawkes y Helen Hunt en THE SESSIONS<\/p><\/div>\n<h3 align=\"center\">Por Jorge Gutman<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong><em>THE SESSIONS.<\/em><\/strong> Estados Unidos, 2012. Un film escrito y dirigido por Ben Lewin<\/h3>\n<h3>Pocas veces el cine ha ofrecido un relato donde la intimidad sexual queda expuesta con tan notable honestidad y sin ning\u00fan prop\u00f3sito de oportuno sensacionalismo.<\/h3>\n<h3>The Sessions que transcurre en Berkeley en 1988 se basa en el ensayo escrito por el poeta y periodista Mark O\u2019Brien \u201cOn Seeing a Sex Surrogate\u201d \u2013que posteriormente fue publicado en la revista literaria <em>The Sun<\/em>&#8211; donde relata sus experiencias al estar\u00a0 condenado a vivir en un pulm\u00f3n artificial pero que a los 38 a\u00f1os de edad est\u00e1 decidido a perder su virginidad.<\/h3>\n<h3>Como antecedente cabe aclarar que a los 6 a\u00f1os de edad, el autor fue afectado de poliomielitis perdiendo casi por completo la coordinaci\u00f3n de sus movimientos y por lo tanto estuvo obligado a depender de la respiraci\u00f3n artificial. Eso no ha sido \u00f3bice para que este empe\u00f1oso individuo siguiera una exitosa carrera universitaria de periodismo en la Universidad de California en Berkeley.<\/h3>\n<h3>A pesar de su grave discapacitaci\u00f3n y del debilitamiento f\u00edsico,\u00a0 su cuerpo no perdi\u00f3 las sensaciones vitales y, entre las mismas,\u00a0 el deseo natural del sexo se pone de manifiesto. Para tratar de solucionar su problema y teniendo en cuenta sus convicciones religiosas, como cat\u00f3lico resuelve confesarse con el Padre Brendan (William H. Macy), un sacerdote de mentalidad abierta que est\u00e1 dispuesto a dar luz verde al proyecto de Mark consistente en la ayuda de una terapeuta sexual que lo ayude a lograr su primera experiencia en la materia. Algunos de los momentos m\u00e1s placenteros del relato ilustran \u00a0la forma en que Brendan debe pasar por alto los preceptos estrictamente religiosos, comprendiendo que el caso excepcional solicitado por Mark es algo en lo que Dios estar\u00eda totalmente de acuerdo y es por ello que le otorga su\u00a0 completa bendici\u00f3n; de alg\u00fan modo, el sacerdote se convierte en su gu\u00eda moral.<\/h3>\n<h3>No muchas veces\u00a0 el cine procura al espectador la satisfacci\u00f3n de abordar aspectos urticantes con tan gran afecto y delicadeza como en el caso de esta notable pel\u00edcula y eso se refleja en la parte central del relato con la relaci\u00f3n que se establece entre \u00a0Cheryl Cohen Green (Helen Hunt) y Mark (John Hawkes). Ella, adem\u00e1s de terapeuta sexual, es una mujer casada y aunque no est\u00e9 explicitado en el relato, ese factor tendr\u00e1 gran importancia en la comunicaci\u00f3n f\u00edsica e \u00edntima que se establecer\u00e1 entre la \u201cinstructora\u201d y su \u201calumno\u201d. Las estrictas reglas fijadas por Cheryl establecen que la terapia alcanzar\u00e1 un m\u00e1ximo de 6 sesiones.<\/h3>\n<h3>El director Ben Lewin ha logrado una gran sutileza para transmitir el sentimiento que anima a las partes intervinientes a medida que las sesiones semanales se van desarrollando. Desde un primer encuentro en que ella lo ayuda con la pr\u00e1ctica de ejercicios cl\u00ednicos para ir avanzando gradualmente hasta lograr la completa relaci\u00f3n sexual, el film exhibe momentos de franco humor frente a situaciones que aunque a veces resulten inc\u00f3modas son totalmente realistas.<\/h3>\n<h3>Lewin,\u00a0 quien personalmente fue afectado por el polio llegando a sobrevivir, ten\u00eda como intenci\u00f3n de recurrir a un int\u00e9rprete discapacitado para asumir el rol de O\u2019Brien, pero finalmente se decidi\u00f3 por John Hawkes. Se trata de un excepcional actor que transmite maravillosamente \u00a0el estado an\u00edmico de su personaje quien debe permanecer en completa postraci\u00f3n durante casi todo el metraje; en suma, Hawkes vuelca una inusitada sinceridad y candor que resulta inimaginable suponer que se trata de una ficci\u00f3n y no de un verdadero discapacitado a quien uno est\u00e1 contemplando. La otra extraordinaria composici\u00f3n es la de Hunt; su presencia no solamente ilumina a Mark sino tambi\u00e9n al espectador; la ternura, cari\u00f1o y comprensi\u00f3n que transmite hacia su paciente es indescriptible as\u00ed como tambi\u00e9n sus emociones reservadas al tener que abordar como terapeuta un territorio nunca por ella transitado y que como mujer casada descubrir\u00e1\u00a0 sensaciones tampoco imaginadas pero que inevitablemente dejan una huella imposible de ocultar.<\/h3>\n<h3>El gran cr\u00e9dito que merece el realizador es haber logrado el justo equilibrio de transmitir en la pantalla una sublime experiencia de comunicaci\u00f3n corporal y espiritual. Sin ocultar el tratamiento terap\u00e9utico sexual, y a pesar de que Hunt permanece desnuda durante considerable parte del relato, los momentos culminantes de la relaci\u00f3n eluden exhibir\u00a0 los \u00f3rganos genitales de sus participantes para en cambio sugerir a trav\u00e9s del movimiento de los cuerpos y de los di\u00e1logos mantenidos lo que est\u00e1 aconteciendo.<\/h3>\n<h3><strong><em>Conclusi\u00f3n: Un\u00a0 excelente film sobre una terapia sexual emotivamente c\u00e1lida y tierna.<\/em><\/strong><\/h3>\n<div id=\"attachment_420181\" style=\"width: 710px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/web.chas_.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-420181\" class=\"size-full wp-image-420181\" title=\"web.chas\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/web.chas_.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"420\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-420181\" class=\"wp-caption-text\">Gerard Butler y Jonny Weston en CHASING MAVERICKS<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong><em>CHASING MAVERICKS.<\/em><\/strong>\u00a0 Estados Unidos, 2012. Un film de Michael Apted y Curtis Hanson.<\/h3>\n<h3>Este film se centra en Jay Moriarity, un joven surfista que dedic\u00f3 la mayor parte de su breve existencia a la pr\u00e1ctica de este deporte con un entusiasmo incontrolable.\u00a0 Aunque para el p\u00fablico corriente resulte de gran inter\u00e9s apreciar la agilidad de los surfistas tratando de embestir las olas y vencerlas, ciertamente\u00a0 este deporte ha cobrado la vida de muchos intr\u00e9pidos que han intentado surfearlas.<\/h3>\n<h3>Como todo film que se basa en hechos reales, en la medida de que no se trata de un documental sino de un relato de ficci\u00f3n,\u00a0 no todo lo que se observa \u00a0podr\u00e1 ser completamente fehaciente, pero en todo caso y a \u00a0pesar de que el gui\u00f3n de Kario Salem y Brandon Hooper es en gran parte predecible, Chasing Mavericks se deja ver con agrado porque los personajes infunden simpat\u00eda y no est\u00e1n acartonados en los estereotipos que pueden apreciarse en muchos filmes de g\u00e9nero deportivo.<\/h3>\n<h3>El film de Michael Apted y Curtis Hanson que transcurre en Santa Cruz, California, comienza cuando el peque\u00f1o Jay quien vive con su madre (Elizabeth Shue) se encuentra admirando la majestuosidad de las olas conocidas como \u201cMavericks\u201d, una\u00a0 de las m\u00e1s elevadas del planeta (entre 7 y 25 metros) que rompen junto a un peque\u00f1o puerto. Cuando por una infortunada circunstancia Jay est\u00e1 a punto de perder su vida atrapado por las aguas, es rescatado por Frosty Hesson (Gerard Butler), un vecino conocedor de todos los secretos del surf; ese salvataje\u00a0 tendr\u00e1 importante repercusi\u00f3n en la vida de ambos.<\/h3>\n<h3>Cuando Jay (Jonny Weston) ya es un adolescente de 15 a\u00f1os, queda bien remarcado que el surf es su pasi\u00f3n y pr\u00e1cticamente su raz\u00f3n de vivir; con todo, para practicarlo necesita de un buen entrenador y en tal sentido qui\u00e9n mejor que Frosty para formarlo. Aunque al principio se niega a hacerlo, finalmente Frosty termina aceptando la responsabilidad de ense\u00f1arle todos los secretos del deporte y el \u00a0c\u00f3mo sobrevivir frente a situaciones de alto riesgo. Lo que comienza como una \u00a0relaci\u00f3n profesional,\u00a0 donde\u00a0 la determinaci\u00f3n de Jay de conquistar a Mavericks se combina con el compromiso moral de Frosty de involucrar a su disc\u00edpulo en un intenso entrenamiento f\u00edsico y mental, va generando entre ambos una profunda amistad que supera la mera pr\u00e1ctica del surf. En \u00faltima instancia, Frosty adquiere para Jay el car\u00e1cter del verdadero padre que nunca lleg\u00f3 a tener.<\/h3>\n<h3>Ciertamente, hay algunas situaciones que bordean el melodrama \u2013el drama de Frosty cuando muere su esposa (Abigail Spencer)- pero la narraci\u00f3n evita que el film adquiera un car\u00e1cter fuertemente sentimental sin que por ello deje de trascender la humanidad del relato. Las actuaciones de Butler y Weston son convincentes \u00a0y sobre todo existe una excelente qu\u00edmica entre sus respectivos personajes.<\/h3>\n<h3>A pesar de que el film termina con una celebraci\u00f3n de la vida, los cr\u00e9ditos finales dejan un sinsabor al indicar que el gran surfista muri\u00f3 ahogado practicando buceo en las Maldivas \u2013pa\u00eds insular en el Oc\u00e9ano Indico- en 2001, un solo d\u00eda antes de cumplir los 23 a\u00f1os de edad.<\/h3>\n<h3><em>Conclusi\u00f3n: Un film sencillo, convencional y bien realizado donde no es necesario ser surfista o amar este deporte \u00a0para llegar a apreciarlo.<\/em><\/h3>\n<div id=\"attachment_420182\" style=\"width: 710px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/web.un-cuento.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-420182\" class=\"size-full wp-image-420182\" title=\"web.un-cuento\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/web.un-cuento.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"420\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-420182\" class=\"wp-caption-text\">Ricardo Dar\u00edn en UN CUENTO CHINO<\/p><\/div>\n<h3><\/h3>\n<h3><strong>UN CUENTO CHINO<\/strong>. Argentina, 2011. Un film escrito y dirigido por Sebasti\u00e1n Borensztein<\/h3>\n<h3>He aqu\u00ed otra prueba elocuente de c\u00f3mo un relato demasiado transitado puede trascender por la descripci\u00f3n de personajes bien perfilados y respaldados por una buena interpretaci\u00f3n. \u00c9se es el caso de <strong>Un Cuento Chino<\/strong>, tercer film de Sebasti\u00e1n Borensztein en donde tambi\u00e9n es el autor del gui\u00f3n.<\/h3>\n<h3>Ricardo Dar\u00edn, \u00a0uno de los mejores actores\u00a0 de Argentina y el m\u00e1s conocido internacionalmente, vuelve a dar nuevas muestras de su ductilidad componiendo a Roberto, un ferretero argentino que vive en Buenos Aires y que responde a un tipo hosco y cascarrabias que\u00a0 pasa su vida quej\u00e1ndose, aunque a veces no le falte raz\u00f3n. A pesar de ser una persona poco sociable, el destino lo enfrenta con Jun (Ignacio Huang), un inmigrante chino que no habla espa\u00f1ol y que s\u00f3lo domina el mandar\u00edn. Nada m\u00e1s opuesto a Roberto en car\u00e1cter y personalidad; con todo, el porte\u00f1o\u00a0 trata de ofrecerle su cooperaci\u00f3n a fin de que Jun encuentre a un t\u00edo que busca desesperadamente; mientras tanto, le invita a pernoctar en su hogar esperanzado que todo habr\u00e1 de concluir al d\u00eda siguiente cuando le ayude a establecer contactos con la embajada china.<\/h3>\n<h3>Como es de suponer, nada habr\u00e1 de solucionarse con tanta brevedad y el cambio de planes obliga a que Roberto y Jun tengan que convivir con el gran obst\u00e1culo de no poder mantener di\u00e1logo alguno dado que cada uno desconoce el idioma del otro. Ciertamente el tema de la colisi\u00f3n cultural se impone en el relato pero el tratamiento resulta un tanto esquem\u00e1tico porque el verdadero prop\u00f3sito de esta historia es pintar las consecuencias de una convivencia forzada donde cada uno de los dos personajes solitarios aprender\u00e1 algo del otro, especialmente en el caso de Roberto donde la visita de su inesperado hu\u00e9sped altera por completo \u00a0su vida rutinaria.<\/h3>\n<h3>Aparte de su tema central, el film se nutre con la presencia de una chica enamorada de Roberto (Muriel Santa Ana) y algunos personajes secundarios que contribuyen a brindar humor y calidez al esquem\u00e1tico gui\u00f3n. Con todo, el logro del film reside en sus buenos di\u00e1logos y en la remarcable \u00a0interpretaci\u00f3n de Darin y Huang gan\u00e1ndose el inmediato cari\u00f1o por parte del\u00a0 p\u00fablico. Dar\u00edn es capaz de derrochar amplia simpat\u00eda a pesar de su misantr\u00f3pica personalidad en tanto que Huang produce situaciones muy hilarantes y constituye un buen contrapunto con su interlocutor \u00a0cuando la \u00fanica forma de entenderse se manifiesta a trav\u00e9s del lenguaje gestual, elocuentes miradas y precisos silencios.<\/h3>\n<h3><strong><em>Conclusi\u00f3n: Una f\u00e1bula amable que trata de demostrar c\u00f3mo personalidades con profundas diferencias an\u00edmicas y culturales pueden finalizan complement\u00e1ndose para forjar una inesperada amistad.\u00a0<\/em><\/strong><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pocas veces el cine ha ofrecido un relato donde la intimidad sexual queda expuesta con tan notable honestidad y sin ning\u00fan prop\u00f3sito de oportuno sensacionalismo.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":420180,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,80,81,434],"tags":[2202,2442,2499],"class_list":["post-420179","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-canada","category-cine-2","category-columnistas","category-hablemos-de-cine","tag-cine-3","tag-de","tag-hablemos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/420179","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=420179"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/420179\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=420179"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=420179"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=420179"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}