{"id":448365,"date":"2013-04-17T01:01:01","date_gmt":"2013-04-17T05:01:01","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=448365"},"modified":"2013-04-17T01:01:01","modified_gmt":"2013-04-17T05:01:01","slug":"algo-mas-que-palabras-56","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2013\/04\/17\/algo-mas-que-palabras-56\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p>Vivimos en un momento de comportamientos que tienden al desprecio de todo. No sabemos apreciar el valor de las cosas. Nuestro actuar suele ser una permanente desconsideraci\u00f3n hacia nuestras ra\u00edces y su propia naturaleza. Tenemos que reemplazar conductas hasta con nuestra propia madre tierra, por cierto\u00a0 el \u00fanico planeta del que disponemos para vivir. Entiendo, por tanto, que debemos de cambiar cuanto antes esta cultura despreciativa y poner en valor otros cultivos menos altaneros y arrogantes, que sean capaz de proteger y respetar el medio ambiente. Incomprensiblemente, no nos ha importado desatender nuestro h\u00e1bitat. Ciertamente, produce un inmenso dolor que nuestro propio orbe nos mande se\u00f1ales desesperantes y la especie humana apenas le preste atenci\u00f3n. El cambio clim\u00e1tico y el agotamiento de la capa de ozono son los testimonios m\u00e1s evidentes. La consecuencia es que todo se est\u00e1 volviendo est\u00e9ril en un mundo putrefacto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ante esta preocupante realidad, pienso que debemos de aprender a considerar a la persona en relaci\u00f3n con los dem\u00e1s elementos naturales que le acompa\u00f1an. El mundo, que comenz\u00f3 en un preciso y precioso momento, que fue obtenido de la nada, ha de enraizarse al ser humano, y \u00e9ste a la diversidad de formas de vida terrestres que nos sustentan unas a otras. De ah\u00ed, la importancia de aprender a dominarnos, para que el gran libro de la naturaleza nos siga deleitando y sorprendiendo. Sin duda, tenemos que considerar a la madre tierra como algo muy importante, sin ella la vida se pierde y la propia especie humana pasa a engrosar los anales de la historia. Hemos, pues, de valorar al ser humano por lo que representa en el orden natural y, sobre este orden, empezar a construir otro mundo que nos permita compartir la propia existencia de cada uno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se dice que nada hay tan dulce como el amor para que florezcan los frutos. Dicho esto, se me ocurre, que coincidiendo con la celebraci\u00f3n del d\u00eda internacional de la madre tierra (22 de abril), seamos capaces de activarnos el coraz\u00f3n ante las muchas ruinas labradas por nosotros mismos. En ocasiones, nos hemos sepultado de tantos odios, que resulta imposible reposar en la tierra. Nos acorrala un desarrollo insostenible, un af\u00e1n de poder desesperante, un rechazo a un cambio de rumbo en nuestras vidas, mil retrocesos en maneras de vivir. Esta cultura de la ordinariez no puede seguir gobernando el planeta. Tajantemente, \u00a1no!. Precisamos otras actuaciones del ser humano sobre la naturaleza. El menosprecio por toda vida ha generado un sentido de irresponsabilidad que hace precarias e inciertas las opciones de la vida de cada d\u00eda. Por otra parte, la desorientaci\u00f3n es tan grave que, hoy m\u00e1s que nunca, hace falta poner en circulaci\u00f3n el juicio \u00e9tico sobre los derechos y los deberes de cada uno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Evidentemente, la ley natural es, por s\u00ed misma, la \u00fanica fortaleza v\u00e1lida contra la arbitrariedad de los poderosos y los enga\u00f1os de la manipulaci\u00f3n ideol\u00f3gica, tan de moda en estos momentos. En lugar de promover la cultura del endiosamiento de unos y de la simpleza de otros, deber\u00edamos avivar el crecimiento de la conciencia moral sobre la madre tierra. Por consiguiente, la primera preocupaci\u00f3n y ocupaci\u00f3n de la humanidad, sobre todo de aquellos que tienen responsabilidades de gobierno, deber\u00eda consistir en promover la maduraci\u00f3n de la conciencia \u00e9tica. Sin este avance nada ser\u00e1 verdadero. Continuaremos en el vac\u00edo, en el desaire, en los abusos y atropellos. Nuestro planeta precisa personas con conciencia cr\u00edtica, capaces de dar garant\u00eda a sus moradores para poder vivir libre y ser respetado en su dignidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La aportaci\u00f3n de estas gentes, cultivadas en lo \u00e9ticamente l\u00edcito, es de suma importancia en esta \u00e9poca que nos ha tocado vivir. Juntamente con el progreso de nuestras capacidades sobre este ambiente que nos hemos injertado, tenemos que desarrollar un di\u00e1logo fecundo entre las diversas culturas, que nos permita poder discernir un progreso real y coherente que no lastime a la madre tierra. La acci\u00f3n contra esta dejaci\u00f3n humana en la preservaci\u00f3n de los recursos naturales y los ecosistemas, nos exige cambiar el patr\u00f3n de conductas y proceder sin dilaci\u00f3n al fomento de una cultura m\u00e1s respetuosa con el medio natural.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pongamos fin a las bellas palabras. Vayamos, de una vez por todas, de las voces a las realidades. No se puede vivir en oposici\u00f3n con la naturaleza. El d\u00eda que la armon\u00eda forme parte de nuestro proceder, que la conciliaci\u00f3n y el acercamiento de unos y de otros sea algo ver\u00eddico, ser\u00e1 el inicio de un proceso realmente ecologista. Son, precisamente, estas interacciones de los seres vivos\u00a0 con su h\u00e1bitat, las que merecen en todo momento ser respetadas. Obviamente, todos tenemos derecho a existir y a convivir en armon\u00eda con la naturaleza. Por desgracia, aqu\u00ed y all\u00e1 se producen los diferentes fen\u00f3menos de degradaci\u00f3n ambiental y la falta de consideraci\u00f3n con algunos seres humanos, lo que nos exige a todos una autentica sensibilidad hacia este grav\u00edsimo problema. Esta mentalidad dominante, de la desconsideraci\u00f3n hacia la naturaleza, o lo que es lo mismo, hacia nosotros mismos, lo que hace es que la autodestrucci\u00f3n de la especie cada d\u00eda est\u00e9 m\u00e1s pujante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por eso, volvamos el t\u00e9rmino madre tierra, aparte de que sea una expresi\u00f3n que se utiliza com\u00fanmente en muchas culturas para designar a nuestro planeta, es una palabra que lo dice todo, que est\u00e1 cargada de significados hondos. Esta relaci\u00f3n maternal, con toda su vitalidad y fecundidad, debiera instarnos a la reflexi\u00f3n, a descubrirnos y aceptarnos como hermanos, como familia, como linaje \u00fanico incorporado a la naturaleza. Yo firmemente pienso en esa uni\u00f3n de corazones, sin omisiones. La desatenci\u00f3n hacia el semejante y su entorno, tiene que agonizar. Para poder dar ese salto a la vida, antes tenemos que dar salud a la madre patria, desistiendo de todo empecinamiento de creernos m\u00e1s que nadie en este mundo de v\u00ednculos y semejanzas. Reneguemos, pues, de cualquier cultura descort\u00e9s con la humanidad y su medio ambiente, aportando renovada energ\u00eda y entusiasmo para cualquier batalla de ideas y de visiones. S\u00f3lo cuando aceptemos esa unidad arm\u00f3nica resplandecer\u00e1 la verdadera cultura ecol\u00f3gica. De lo contrario, seguiremos con la palabrer\u00eda f\u00e1cil y con la hecatombe m\u00e1s pr\u00f3xima.<\/p>\n<p align=\"right\"><strong>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/strong><\/p>\n<p align=\"right\"><strong>corcoba@telefonica.net<\/strong><\/p>\n<p align=\"right\"><strong>17 de abril de 2013.-<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vivimos en un momento de comportamientos que tienden al desprecio de todo. No sabemos apreciar el valor de las cosas. Nuestro actuar suele ser una&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[2493,9629,2496],"class_list":["post-448365","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnistas","tag-algo","tag-mas-que","tag-palabras"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/448365","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=448365"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/448365\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=448365"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=448365"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=448365"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}