{"id":453420,"date":"2013-09-11T00:05:50","date_gmt":"2013-09-11T04:05:50","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=453420"},"modified":"2013-09-10T21:00:13","modified_gmt":"2013-09-11T01:00:13","slug":"algo-mas-que-palabras-98","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2013\/09\/11\/algo-mas-que-palabras-98\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><b><i>============================<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>corcoba@telefonica.net<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>============================<\/b><\/p>\n<p><b> <\/b>Coincidiendo con la fecha del diez de septiembre, como cada a\u00f1o, la Asociaci\u00f3n Internacional para la Prevenci\u00f3n del Suicidio (IASP) pretende dar a conocer que este trastorno se puede prevenir. Personalmente, estimo que siempre es saludable reflexionar y sensibilizar a la humanidad sobre el estado de la mente, que es la que nos hace libres o esclavos, felices o infelices, alegres o tristes. Son tantas las emociones, fruto de la b\u00fasqueda o curiosidad, que nuestro cerebro precisa de respuestas para poder procesar vivencias, realidades o pensamientos. Nos solidarizamos, pues, con mantener la atenci\u00f3n a los enfermos mentales de manera prioritaria o preferente. A mi juicio, pienso que a\u00fan en el momento actual, tenemos mucho que compartir, mayormente en cuanto a los recursos de la inteligencia, del esp\u00edritu y del conocimiento cient\u00edfico. Algo tan justo, como una globalizaci\u00f3n del mundo de la salud en plena solidaridad, encuentra mil barreras. Sabemos que no hay fortaleza sin una buena salud mental, pero hacemos bien poco por convertirla en un verdadero bien com\u00fan planetario. A veces, ni dentro de los mismos pa\u00edses funcionan los servicios de coordinaci\u00f3n de los sectores sociales y de salud, a la luz de las violencias y violaciones masivas\u00a0 y de discriminaci\u00f3n que sufren las personas con alteraciones mentales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Evidentemente, no s\u00f3lo tenemos que mantener la atenci\u00f3n a estas personas con anormalidades en uno de los \u00f3rganos m\u00e1s importante del cuerpo humano, tambi\u00e9n la salud mental puede verse afectada por una serie de factores socioecon\u00f3micos que adem\u00e1s de abordarse, tambi\u00e9n deben de preverse. En consecuencia, resulta absurdo que en un momento en el que los trastornos mentales y de suicidio se han incrementado, se aminoren los recortes en la financiaci\u00f3n de los servicios sociales y de salud, alegando motivos de crisis financiera. Mientras cada d\u00eda son m\u00e1s los trastornos mentales relacionados con la marginalizaci\u00f3n y la exclusi\u00f3n, la violencia dom\u00e9stica y el abuso, el envejecimiento poblacional, el exceso de trabajo y el estr\u00e9s, especialmente en las mujeres, desde las instituciones se hace bien poco por dignificar a la persona que padece alg\u00fan tipo de desorden. Salvaguardar la dignidad inviolable del enfermo mental es ir a la ra\u00edz misma de la atenci\u00f3n y de su entorno. Se trata de hacer referencia a un sistema de valores equilibrado y estable, puesto que muchas de las perturbaciones mentales dependen de la relaci\u00f3n del personal con el enfermo. En efecto, los seres humanos necesitamos siempre algo m\u00e1s que una simple pastilla o un tratamiento t\u00e9cnicamente correcto, tambi\u00e9n se precisa comprensi\u00f3n y una buena dosis de humanidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al respecto, los objetivos principales del plan de acci\u00f3n de salud mental integral 2013-2020, resultado de amplias consultas mundiales y regionales en los \u00faltimos a\u00f1os, pone una mayor \u00e9nfasis en los derechos humanos e introduce el concepto de recuperaci\u00f3n, dirigi\u00e9ndose a la creaci\u00f3n de oportunidades, con el aval de la educaci\u00f3n, vivienda y servicios sociales. Los estudios estad\u00edsticos nos recuerdan que una gran proporci\u00f3n de las personas que mueren por suicidio sufren de enfermedades mentales y, como tales, se pod\u00edan haber impedido. Lo mismo sucede con el uso nocivo del alcohol y otras sustancias, que introducidas por cualquier v\u00eda son capaz de modificar conductas, comportamientos, juicios, percepci\u00f3n o estado de \u00e1nimo. No es buen presagio seguir deshumaniz\u00e1ndonos, m\u00e1xime cuando estos factores de riesgos son previsibles y, por ende, evitables. De ah\u00ed la urgencia de esta misi\u00f3n de progresar y de mantener una atenci\u00f3n personal cualificada, en complementariedad con el tratamiento m\u00e9dico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin duda, tenemos que mejorar las vida de las personas a trav\u00e9s de un buen funcionamiento de los servicios de salud mental. No es de recibo descuidar el bienestar ciudadano. Tampoco pueden escatimarse recursos, en algo tan esencial como es la curaci\u00f3n de las personas. Estudio cient\u00edficos nos recuerdan que los trastornos mentales como la depresi\u00f3n figuran entre las veinte causas principales de discapacidad a nivel mundial, y aunque el costo econ\u00f3mico de recuperaci\u00f3n puede ser grande, m\u00e1s importante es contribuir a mejorar la salud mental de la poblaci\u00f3n. La mala salud mental nos empobrece a\u00fan m\u00e1s, es fruto de mil desigualdades, de educaciones deficientes que debemos suplir. Hay una abrumadora concentraci\u00f3n de enfermedades mentales en los grupos de ingresos m\u00e1s bajos. La marginaci\u00f3n, con lo que supone de desesperaci\u00f3n para el que la sufre, el desempleo, la inseguridad y la exclusi\u00f3n, est\u00e1n estrechamente ligadas a la aparici\u00f3n de determinados perturbaciones de la mente, tan en auge en los \u00faltimos tiempos, con la consecuencia terrible del suicidio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En ocasiones, obviamos que la salud, entendida como un estado de completo bienestar f\u00edsico, mental y social, es un derecho humano significativo. Por desgracia, son muchas las personas con sacudidas mentales que no reciben cuidado alguno. A pesar de que se ha tratado de mundializar la salud mental, puesto que se dan los desazones en todas las culturas y en todas las etapas de la vida, pienso que todav\u00eda no tenemos conciencia de integrar dicha enfermedad en la pol\u00edtica social y de salud. Deber\u00edan activarse m\u00e1s programas educativos y de acci\u00f3n en este sentido. Para empezar, creo que tenemos que recuperar la sensibilidad humana hacia estas personas, y principalmente hacia los grupos desfavorecidos, que se encuentran en clara desventaja frente a otros colectivos m\u00e1s protegidos. Hoy, que conocemos mejor las causas de los desasosiegos mentales, deben servirnos para prevenir muchas muertes innecesarias, protegiendo a las personas en situaci\u00f3n de desesperaci\u00f3n o de riesgo, y apoyando a las familias y sus cuidadores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Demos a este tipo de enfermedades la atenci\u00f3n que se merece, que ha de ser mucha y especializada. Hemos roto con el silencio que rodeaba este tema, ahora es el momento de avanzar para producir un cambio social. No es f\u00e1cil. Las pol\u00edticas y las leyes de salud mental est\u00e1n ausentes o son insuficientes en la mayor\u00eda de los pa\u00edses del mundo y, sin embargo, son trascendentales para mejorar las condiciones de vida de las personas con anomal\u00edas mentales. Nos consta que muchas organizaciones trabajan por crear conciencia y defender los derechos de estas personas. Las Naciones Unidas han pasado, en gran medida, de ser un mero observador a convertirse en un foro para el di\u00e1logo y en un importante agente normativo. Esta es nuestra esperanza, la del acompa\u00f1amiento, para que no sigan sufriendo los pacientes en silencio y soledad. Es vital la estima de los dem\u00e1s, y, sobre todo, la del mundo volc\u00e1ndose en su recuperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"right\"><b><i>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><b><i><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><b><i>8 de septiembre de 2013<\/i><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA SALUD MENTAL EN EL MUNDO DE HOY<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-453420","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/453420","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=453420"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/453420\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":453421,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/453420\/revisions\/453421"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=453420"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=453420"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=453420"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}