{"id":453700,"date":"2013-10-02T00:01:03","date_gmt":"2013-10-02T04:01:03","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=453700"},"modified":"2013-10-01T20:31:23","modified_gmt":"2013-10-02T00:31:23","slug":"algo-mas-que-palabras-104","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2013\/10\/02\/algo-mas-que-palabras-104\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><b><i>============================<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>corcoba@telefonica.net<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>============================<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b> <\/b>A\u00fan \u00a0no hemos aprendido a cultivar la no violencia, a poner en la cima de nuestros desvelos otras realidades menos absurdas, a desplegar otras energ\u00edas m\u00e1s tolerantes y comprensivas. Por m\u00e1s que celebramos todos los a\u00f1os, a trav\u00e9s del referente de una vida arm\u00f3nica como la de Gandhi, coincidiendo con el aniversario de su nacimiento (el 2 octubre), \u00a0observamos que el lenguaje de las armas sigue hoy tan vivo como ayer. El d\u00eda que en verdad se haga cultura su manera de entender la existencia, despojada totalmente de todo signo agresivo, la realidad ser\u00e1 otra muy distinta. Pienso que, a la hora de valorar esta ansiada paz, que por otra parte nunca llega, hay dos hechos primordiales a considerar. Primero, ah\u00ed est\u00e1n los problemas del desarme. No podemos seguir, como dir\u00eda el pensador, practicando el ojo por ojo porque al final todos acabar\u00edamos ciegos. Segundo, el actual clima de salvajadas est\u00e1 injert\u00e1ndose en la vida civilizada como algo a lo que tenemos que acostumbrarnos.\u00a0 Esta crueldad, que en parte deriva de una decadencia de la conciencia moral, nos est\u00e1 llevando a un pesimismo social de graves consecuencias. Como tambi\u00e9n dir\u00eda el pensador, la humanidad no puede liberarse de la violencia m\u00e1s que por medio de la no violencia, o lo que es lo mismo, mediante una asistencia reeducativa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde luego, la violencia nos perjudica a todos, es la explosi\u00f3n de una energ\u00eda bruta incontrolada que degrada a todo ser humano. La misma Carta de las Naciones Unidas propugna inequ\u00edvocamente, como primer recurso, un enfoque pac\u00edfico y no violento, y el uso de medios tales como la negociaci\u00f3n, la mediaci\u00f3n, el arbitraje y el arreglo judicial. Si la paz se construye desde acciones de paz, las guerras no tienen sentido, porque adem\u00e1s no ayudan a la convivencia y dejan tras de s\u00ed una estela de dolor incalculable. Las relaciones de amistad entre culturas, lo mismo que la cooperaci\u00f3n entre pueblos, germinan de un esp\u00edritu pac\u00edfico, de una actitud menos ego\u00edsta, de una ra\u00edz m\u00e1s humana en definitiva. Los planes educativos, por consiguiente, han de tener un papel fundamental que desempe\u00f1ar para que las sociedades puedan cambiar. Ya lo dec\u00eda el pensador, que la verdadera educaci\u00f3n consist\u00eda en obtener lo mejor de uno mismo. Esta es la cuesti\u00f3n. Y en cualquier caso, no obviemos que el estado de derecho, el desarrollo sostenible, la consolidaci\u00f3n y el establecimiento de la paz, son los elementos clave de la promoci\u00f3n de los cambios no violentos que persiguen las Naciones Unidas. Sin duda, un camino que debemos reflexionar. No puede ser m\u00e1s f\u00e1cil matar que olvidar un rencor y dar un abrazo. En el ejemplo de Gandhi podemos hallar la inspiraci\u00f3n necesaria para entender muchas cosas, o al menos, para seguir trabajando por la paz desde la no violencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Docentes, l\u00edderes sociales y religiosos, familias y grupos sociales, son claves para avanzar en la no violencia. Sabemos que todav\u00eda queda una larga caminata por recorrer. La violencia contra las mujeres sigue siendo una realidad tr\u00e1gica. La violaci\u00f3n se usa como arma de guerra durante los conflictos y tambi\u00e9n se trafica con las ni\u00f1as como si fuesen objetos de mercado. Ante estos fen\u00f3menos graves y persistentes el compromiso humano debe acentuarse, para que retorne la paz en todos los lugares del planeta. Es posible y lo ser\u00e1, en la medida, que la no violencia gobierne nuestras vidas. El d\u00eda en que todos nos opongamos a la violencia por principio, porque jam\u00e1s causar\u00e1 un bien permanente, habremos avanzado hacia esa humanidad pacifista. Tenemos que impedir, como sea, la irracional violencia. Es m\u00e1s, urge parar este aluvi\u00f3n de violencias que nos acorralan en los hogares y en cualquier esquina. Desterremos toda violencia de nuestro horizonte. Eliminemos tambi\u00e9n las causas que originan la violencia. Muchas veces nace de una reacci\u00f3n natural ante situaciones de injusticia y de opresi\u00f3n. Por eso, es importante que las instituciones hagan bien su trabajo (o sea con \u00e9tica) \u00a0y la justicia llegue a todos por igual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Activemos, en consecuencia, el recuerdo de Naciones Unidas, y &#8220;puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz&#8221;. Hagamos realidad este esp\u00edritu de Gandhi, ya que el mismo progreso natural, innato o espiritual, tan necesario como cualquier otro, nos demanda que dejemos de matar y de comer a nuestros semejantes. Ciertamente, que el planeta tomase para s\u00ed y sus moradores la no violencia como cultura, ser\u00eda la m\u00e1s sublime de las noticias publicadas hasta ahora, puesto que se activar\u00edan un conjunto de valores, actitudes, tradiciones, comportamientos y estilos de vida, basados en el respeto pleno a la vida. El ser humano tiene que hacerse de nuevo humano y formarse otra vez una conciencia de consideraci\u00f3n hacia la persona. Considerar los derechos de los dem\u00e1s tambi\u00e9n supone el deber de hacer valer los propios. Tantas veces hemos edificado una cultura violenta, intolerante e insolidaria, que expatriada de nuestro diario de vida, entonces s\u00ed que todo el mundo ser\u00eda como una verdadera familia, cuyo linaje ya se ha globalizado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Personalmente, me niego a ser condenado a formar parte de la cat\u00e1strofe. Creo que nos merecemos una autoridad com\u00fan mundializada, despojada de poder e intereses, capaz de poner orden y de alentar en el entendimiento, prevenci\u00f3n y soluci\u00f3n de conflictos. La hondura y el referente de Gandhi demuestran c\u00f3mo una sola persona puede remover corazones m\u00e1s all\u00e1 de esta vida. En homenaje a su legado perdurable, hagamos de este d\u00eda de la <b>NO VIOLENCIA<\/b>\u00a0 un sentimiento de fraternidad, con la esperanza de alejarnos de realidades crueles que ponen en riesgo avances en derechos humanos. Por cierto, su idea de paz y no violencia se extend\u00eda a la protecci\u00f3n de cualquier ser vivo, animales y \u00e1rboles. En todo caso, resulta evidente que existe una conexi\u00f3n profunda entre los principios fundamentales de los derechos humanos consagrados en la Declaraci\u00f3n Universal y los principios que practic\u00f3 Mahatma Gandhi, cuya respuesta siempre radicaba en el ejercicio de llevarlos a buen t\u00e9rmino. \u00a0Como sol\u00eda decir: &#8220;una onza de pr\u00e1ctica vale m\u00e1s que toneladas de pr\u00e9dica&#8221;. Siguiendo su testimonio, nuestro mejor homenaje a la conmemoraci\u00f3n de su nacimiento, ha de consistir fundamentalmente en poner en cultivo sus consejos y en asegurarnos del cumplimiento de sus principios. La inspiraci\u00f3n del cambio, pues, est\u00e1 servida. Nos ha tocado el tiempo de la acci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"right\"><b><i>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><b><i><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><b><i>29 de septiembre de 2013<\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><b><i>\u00a0<\/i><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA NO VIOLENCIA COMO CULTURA <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-453700","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/453700","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=453700"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/453700\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":453701,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/453700\/revisions\/453701"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=453700"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=453700"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=453700"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}