{"id":454110,"date":"2013-10-30T00:01:39","date_gmt":"2013-10-30T04:01:39","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=454110"},"modified":"2013-10-29T20:47:43","modified_gmt":"2013-10-30T00:47:43","slug":"algo-mas-que-palabras-112","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2013\/10\/30\/algo-mas-que-palabras-112\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><b><i>============================<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>corcoba@telefonica.net<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>============================<\/b><\/p>\n<p>Se acerca noviembre con su carrusel melanc\u00f3lico de abecedarios. Despu\u00e9s de haber vivido nos quedan los recuerdos y poco m\u00e1s. Todo parece despoblarse. Los caminos permanecen en silencio. El sol apenas brilla, se le ve sin fuerzas. Las noches se alargan y la nostalgia se apodera de nosotros. Tras las hojas ca\u00eddas se levantan los arom\u00e1ticos crisantemos con su pensativo lenguaje. Nos traen materialidades habitadas; vidas que fueron, y hoy ya no son. Efectivamente, ellos son nuestra historia, nuestra raz\u00f3n de existir, la realidad que nos aproxima a las sombras de la expiraci\u00f3n. En esta estaci\u00f3n de t\u00fanicas dolientes, que forman y conforman el und\u00e9cimo y pen\u00faltimo mes del a\u00f1o, todo parece confundirse y enredarse, marchitarse y desflorar. A pesar de esta globalizada congoja, convertida en vicio en ocasiones, nos quedan tantos espacios por descubrir, que las fuerzas se nos derrumban. Tenemos que salir de nosotros para hallarnos fuertes y, as\u00ed, poder envolvernos de otras esencias, para experimentar nuevos andares y advertir una visi\u00f3n m\u00e1s liberadora. Sabemos que el amor nos transforma, que la humildad nos engrandece,\u00a0 y que tras la tristeza y la soledad, siempre est\u00e1 el gozo de vivir aunque nos pese como una losa en el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Personas centradas en la l\u00f3gica de la fe cristiana, como Santa Teresa, nos legaron la mejor receta para sentirnos albor, m\u00e1s all\u00e1 de la vida, al rubricar: &#8220;vivo sin vivir en m\u00ed y tan alta vida espero que muero porque no muero&#8221;. Ella vive fuera de s\u00ed, y tiene el valor de fiarse (y de confiarse) a la luz del creador, que todo lo vence, hasta la propia sombra de la muerte. Tambi\u00e9n otros ciudadanos, de corrientes distintas, han buscado en la muerte un reposo absoluto, o el de otorgarle la importancia precisa en la medida en que nos hace despertar sobre el valor de nuestra existencia, o suscribir un signo de igualdad (&#8220;diferentes en la vida, los hombres son semejantes en la muerte&#8221;. Lao-Ts\u00e9, fil\u00f3sofo chino). Realmente, son muchos los enfoques injertados por nuestros predecesores hacia esta aventura que llamamos vida. Mientras caminamos por ac\u00e1, y cuando dejamos de ser, ya inmortalizados por el recuerdo, surge algo que nos espera a todos, el olvido. Por eso, la presencia de los fallecidos en nuestro camino es nuestra propia memoria. Mal que nos pese, nacer no es m\u00e1s que comenzar a morir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con el recuerdo a los progenitores se inicia el mes de los muertos y el de los santos, que lo son en nosotros. Un tiempo que, en buena parte del planeta, sabe a peregrinaci\u00f3n espiritual, a reencuentro con la eternidad; a concurrencia de gozos y esperanzas, de angustias y dolores. Ciertamente, cohabitan otras muertes en vida, como la de tantos seres indefensos que son maltratados, que nos llenan de desconsuelo y por los que habr\u00eda que luchar antes que el trance final les alcance para siempre. Por tanto, es tiempo de evocaciones, pero tambi\u00e9n es el momento de alzar la voz por los que a\u00fan sobreviven en continuo terror. A quienes se nos fueron un d\u00eda, dig\u00e1mosles que nunca los olvidaremos, pero a los que est\u00e1n con nosotros malviviendo, dig\u00e1mosles tambi\u00e9n que cuentan con nuestro apoyo, que forman \u00a0parte de nuestra vida y que estamos para ayudarles. Por desgracia, los tiempos actuales son propicios m\u00e1s para la muerte que para la vida, a pesar de los muchos avances cient\u00edficos. El ser humano es cada d\u00eda menos respetado. Cuesta entender, pues, que sigamos degradando la civilizaci\u00f3n humana y no veamos la manera de salir de este endiosado desorden. Bajo esta situaci\u00f3n no hay que extra\u00f1arse de que el ser humano, se encuentre desnutrido de valores y con una fuerte carga de ansiedad en la b\u00fasqueda de esperanza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el mundo cristiano, -como ya dije-, \u00a0noviembre es el tiempo del pensamiento de los santos, y del pensamiento hacia los que un d\u00eda nos dejaron. Todo esto, sin duda, nos invita a meditar sobre esta vida mortal, sobre el preludio de lo que somos y sobre lo que podemos ser, sobre nuestra caducidad en esta morada y sobre la fascinante escena de lo perpetuo. A pesar de tantos sufrimientos y vicisitudes que nos hemos generado unos a otros, pienso, que debemos expresar nuestro reconocimiento por la vida, por la hondura de poder vivir y por la belleza de vivir, por ser moradores y sobrevivientes de un planeta inmenso, con las maravillas de la naturaleza puestas al servicio de toda la humanidad. Por otra parte, soy de los que me digo que no basta con pensar en la muerte por estos d\u00edas, sino que se debe tener siempre presente, para que nuestra vida se haga m\u00e1s fecunda, y por ende, m\u00e1s respetable. Siempre es bueno volver los ojos al interior de uno y ver con la mirada del coraz\u00f3n nuestro modo y manera de vivir. Quiz\u00e1s no valoremos la vida en su justa medida y nos dejemos habitar por los senderos del ego\u00edsmo. Nadie vive solo. Ninguno es eterno. Conviene vivir considerando que se ha de morir m\u00e1s pronto que tarde, que todos dependemos de todos y que estamos enraizados en la muerte, porque antes hubo vida. Dicho esto, -como dir\u00eda P\u00edo Baroja- no hay m\u00e1s muertos que los llevados por los vivos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El universo de las tradiciones nos acompa\u00f1a por todo el planeta. Es una conquista humana. La verdad que todos los amaneceres deber\u00edan ser d\u00edas de vida, noches de sentimientos y de convicciones, ma\u00f1anas de luz o atardeceres de verso, antes de que nos sorprenda el fin del camino, y no hayamos tenido tiempo ni para pensar. En cualquier caso, recordemos hoy y por siempre, tantos finales de la vida terrenal que se pod\u00edan haber evitado, que fueron a destiempo y muy dolorosos, haza\u00f1as crueles que nos retornan al tiempo de las cavernas. Est\u00e1 visto que la vida inhumana, o deshumanizada, a veces es m\u00e1s horrible que la propia muerte. Hay tantas muertes anticipadas y prematuras, que ser\u00eda saludable para la propia especie humana invertir m\u00e1s en los seres humanos, en promover su autonom\u00eda, su seguridad, su h\u00e1bitat. Al fin y al cabo, esa paz interior que buscamos en la intimidad deber\u00eda servirnos para crear y engrandecernos, junto a otros horizontes m\u00e1s hermanados, antes de que el ocaso nos sorprenda a nosotros mismos en las mism\u00edsimas ventanas del alma. Lo espantoso es que sigamos soportando crueldades, y hasta negocios con la propia muerte. Son tantas las barbaries que, en ocasiones, es m\u00e1s terrible temer al momento del tr\u00e1nsito que morir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"right\"><b> <i>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><b><i><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><b><i>27 de octubre de 2013<\/i><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL CARRUSEL MELANC\u00d3LICO DE NOVIEMBRE<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-454110","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/454110","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=454110"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/454110\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":454111,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/454110\/revisions\/454111"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=454110"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=454110"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=454110"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}